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Buscan a policías hondureños implicados en asesinato

Tegucigalpa. PL. | 31 de Octubre de 2011 a las 00:00
Las autoridades buscan este lunes a cuatro policías implicados en el asesinato de dos jóvenes, uno de ellos hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos. El portavoz de la Secretaría de Seguridad, comisionado Silvio Inestroza, informó que los cuatro uniformados no regresaron a su cuartel en esta capital después que el viernes sus superiores les habían dado dos días libres. Reconoció que los individuos estaban retenidos en los recintos de la Policía Metropolitana, aunque no había ninguna orden de arresto emitida contra ellos. El fiscal general del Estado, Luís Alberto Rubí Ávila, lamentó que la policía haya dejado escapar a los cuatro sospechosos cuando se les había pedido no soltarlos mientras eran investigados. El jefe de la Policía de Investigación Criminal (DNIC), Marco Tulio Palma Rivera, dijo que las pericias confirman que los cuatro agentes eran responsables directos del asesinato. Empero insinuó que la fuga se debió a la tardanza del Ministerio Público en presentar el requerimiento fiscal. Ahora la Fiscalía dictó orden de captura en contra de los presuntos responsables del crimen y son buscados por la fuerza pública como prófugos, precisó Rubí. Los implicados en la muerte de los estudiantes Rafael Vargas (22 años) y Carlos Pineda Rodríguez (24), son los uniformados Arnulfo Padilla (radio operador), Wilfredo Figueroa (conductor), Rubén Pozzo (infante) y el subinspector Carlos Galeas, aseguró. El ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, anunció que ordenó al comisionado Santos Simeón Flores, director de asuntos internos de la Policía, investigar hasta las últimas consecuencias por qué los sospechosos no fueron presentados ante tribunales de justicia. El propio Simeón confirmó posteriormente que el jefe de la policía capitalina, Jorge Barralaga, fue separado del cargo este lunes para ser investigado por haber autorizado los permisos de salida de los ahora prófugos. Al conocer que los cuatro sospechosos de asesinar a su hijo y un amigo de él, salieron en libertad con autorización de sus jefes, Castellanos dijo sentir pena de ser ciudadana de un país donde los funcionarios son incapaces de tomar decisiones acertadas. Desde hace tiempo se denuncia en Honduras que la policía está infiltrada por pandilleros y narcotraficantes y en septiembre el gobierno destituyó al ex ministro de Seguridad Oscar Álvarez cuando intentaba cambios profundos para combatir la corrupción. Estadísticas oficiales confirman que de los 14 mil miembros de esa institución cuatro mil han sido separados por corrupción de la entidad en los últimos 10 años. La tasa de homicidios en este país centroamericano se estima en 82 por cada 100 mil habitantes, una de las más altas del mundo, según Naciones Unidas.

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