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Plena participación de mujer hondureña es asignatura pendiente

Tegucigalpa. PL. | 25 de Agosto de 2013 a las 14:46

La plena participación de la mujer en la vida pública sigue siendo una asignatura pendiente en Honduras, donde tras las elecciones de 2009 disminuyó el número de escaños ocupados por féminas en el Congreso Nacional.

De acuerdo con un informe de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales y el Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales, la cuota de participación de la mujer es del 50 por ciento en cargos de elección popular, pero solo en elecciones internas y primarias de los partidos.

Como parte de la integración de las planillas definitivas a elecciones generales, este porcentaje pierde efecto como resultado del voto que obtenga la candidata, señaló el texto.

El documento reconoció el valor de la Ley de Igualdad de Oportunidades que estableció por primera vez la cuota de género en un 30 por ciento y después, en 2012, situó en un 50 por ciento la equidad de cargos de elección popular para las mujeres y los hombres.

Sin embargo, señaló, la cuota de candidaturas solo garantiza una presencia efectiva de mujeres en el Congreso Nacional cuando se combina con sistemas electorales de lista cerrada y bloqueada.

Aunque en las elecciones de 2005 no se alcanzó la cuota de un 30 por ciento, hubo un 24,5 por ciento de participación de la mujer en el Parlamento -el mayor índice en la historia del país-, pero en los comicios de 2009 esa cifra disminuyó a un 19,5 por ciento de los escaños.

El informe fue el resultado de 35 entrevistas realizadas a diputadas, dirigentes de partidos políticos, periodistas, funcionarias del Tribunal Supremo Electoral, lideresas en la temática de género, empresarias, afro descendientes garífunas y promotoras de la no violencia juvenil.

Las entrevistadas señalaron que aun cuando se apliquen mecanismos para favorecer el papel de las féminas, persisten las barreras culturales, sociales y económicas que inciden negativamente en las posibilidades de la mujer de participar activamente en la vida política.

Muchas de esas barreras, reconoció el texto, tienen que ver con ciertos estereotipos y mandatos y se refleja en casi todas las esferas de acción social, como la división sexual del trabajo, la distribución y administración del patrimonio, y la separación de la vida privada y el ámbito público, entre otras.

Según el estudio, aunque en el país se ha avanzado en la aprobación de una ley de cuotas, se deben generar acciones para cumplir realmente el propósito de hacer que las mujeres ocupen cargos de decisión.

Por eso, agregó el documento, el mayor desafío consiste en institucionalizar los cambios y modificar los patrones culturales que afectan negativamente la inclusión de la mujer en la política nacional.


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