Escúchenos en línea

Unas 20 personas mueren diariamente en Honduras por hecho violentos

La Habana. Agencia PL. | 25 de Septiembre de 2013 a las 12:25

La criminalidad en Honduras cobra una veintena de vidas diarias pese a registrarse una reducción de los asesinatos, lo cual ubica a esta nación entre las más violentas del mundo.

Unos cuatro mil 660 homicidios se cometieron en ese territorio en lo que va de año, un seis por ciento menos que en igual lapso de 2012, según reportó la Secretaría de Seguridad.

Aunque el subcomisionado Julián Hernández consideró relevante la disminución de los asesinatos, estimó que se debe a un mejor trabajo de las fuerzas policiales y en tal sentido abogó por continuar trabajando para acabar con ese mal.

En contraste con las declaraciones del funcionario, un estudio del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, reveló que en el primer semestre de 2013 se cometieron 57 masacres en este país.

Sólo en el mes de junio se registran 10 exterminios en masa, a razón de uno cada tres días, lo cual figura como flagelo alarmante de acuerdo con Migdonia Ayestas, jefa del Observatorio.

Datos de ese organismo reflejan que el pasado año se contabilizaron 115 masacres, que dejaron un saldo de 432 personas asesinadas, de las cuales 366 eran hombres y 66 mujeres.

Por su parte, Arabeska Sánchez, coordinadora de Investigación de esa institución, consideró que Honduras culminará este año con una tasa de homicidios de 82 por cada 100 mil habitantes.

Al respecto detalló que desde el primer trimestre de este año había una proyección a la baja de muertes violentas, pero esta se incrementó por las numerosas matanzas cometidas recientemente.

Sánchez estimó que mientras no se implementen medidas de seguridad efectivas contra el narcotráfico y el crimen transnacional la situación continuará igual.

La guerra no declarada que se libra en ese territorio causó en 2011 más de seis mil decesos, una cifra alta para un país de más de ocho millones de habitantes.

Expertos indican que los índices de violencia se dispararon a raíz del golpe de Estado que en junio de 2009 depuso al entonces presidente constitucional Manuel Zelaya y nombró como mandatario interino a Roberto Micheletti.

"El golpe de Estado abrió las puertas al crimen organizado", señala Dana Frank, profesora de la Universidad de California especializada en Honduras. Las mafias, asegura, operan libremente en el país.

La tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes, que en 1999 era de 42,1, se disparó en una década a 86.

Sin embargo, en agosto de este año, el presidente hondureño, Porfirio Lobo, atribuyó los elevados índices de violencia que afectan al país centroamericano, a grupos del narcotráfico y el crimen organizado.

La violencia en Honduras no se trata de un problema que se genera solo internamente, sino que va más allá de la dimensión nacional, el 70 por ciento de los homicidios están vinculados al narcotráfico y crimen organizado, indicó Lobo.

Cifras de la Agencia Anti-Droga de Estados Unidos, (DEA, por sus siglas en inglés), revelan que el 95 por ciento de la droga que viaja de América del Sur hacia Norteamérica, hace escala en la Mosquitia, una región fronteriza en la costa atlántica de Honduras.

En 2011, los radares estadounidenses detectaron más de 90 vuelos ilegales sobre cielo hondureño, más del triple del año anterior.

Para hacer frente a la criminalidad, Lobo mencionó los cambios decretados por su gobierno que incluyeron reformas policiales.

En tal caso, la administración orientó la creación de unas cuatro mil 500 plazas más de agentes del orden, que se sumarán a los 15 mil 655 funcionarios activos, algunos de ellos involucrados en delitos como homicidios, narcotráfico, extorsión, secuestros y robo de vehículos.

Ello muestra que los niveles de corrupción en esa nación superan a los de todos sus vecinos y son equiparables a los de Sierra Leona, Ucrania o Zimbawe, según el último informe de Transparencia Internacional.

El asesinato por policías del hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos, el 22 de octubre de 2011, puso sobre el tapete la gravedad del problema y generó exigencias de que el cuerpo de seguridad fuera depurado.

También el Ministerio Público encara serios problemas de corrupción. El nuevo fiscal adjunto de esa entidad, Rigoberto Cuéllar, confirmó el despido de varios funcionarios de alto rango de ese organismo investigados por concurrir en ese delito.

El funcionario reveló que se detectaron varias irregularidades en la gestión administrativa como la erogación de viáticos para giras que nunca se realizaron y alquiler de vehículos blindados a precios inflados.

Además se descubrió anomalías en cuentas bancarias de 22 fiscales, quienes serán ahora analizados por el Tribunal Superior de Cuentas por presunto enriquecimiento ilícito.

Por su parte, el presidente de la Comisión Especial de Seguridad del Congreso, Mario Pérez, denunció que en el Ministerio Público laboran fiscales que consumen drogas o están ligados con el crimen organizado.

Toda esta situación, está provocando que más de 21 mil niños hondureños queden huérfanos anualmente como consecuencia de la violencia imperante en ese país.

Estadísticas oficiales reconocen que la inseguridad ciudadana está dejando a 57 niños desamparados cada 24 horas.

La última Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas arrojó que en esa nación centroamericana existen tres millones 400 mil infantes, los cuales representan el 42,8 por ciento de la población.

De esa cifra, unos 202 mil niños son huérfanos, y de ellos, un 40,7 por ciento (82 mil) perdieron a su padre por ser víctima de homicidio.

El Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia atendió en 2012 cerca de cinco mil niños, en su mayoría huérfanos de padre o madre involucrados en hechos como la venta de drogas y las pandillas juveniles.

La triste situación, conmovió asimismo a los religiosos y en el marco de la conmemoración del 192 aniversario de la Independencia patria, la Iglesia Católica, abogó por una Honduras nueva, alejada de la violencia y en paz.

En la homilía dominical celebrada en la Catedral de Tegucigalpa el pasado 15 de septiembre, el padre Carlos Rubio, hizo referencia a los altos índices de muertes que diariamente se registran en el país e instó a construir una patria mejor, fraterna, solidaria, en paz, donde prevalezca la justicia, la equidad, la igualdad.

Debido al tema de la criminalidad, Honduras retrocedió 21 posiciones en el ámbito de la competitividad, según informó el Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible.

En el último Informe de Competitividad Global 2013-2014, el organismo señala que ese país pasó del lugar 90 al 111 debido a la alta burocracia, inseguridad, inestabilidad política y acceso al financiamiento.

(*) Periodista de la Redacción Centroamérica y Caribe de Prensa Latina.


Descarga la aplicación

en google play en google play