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Menores hondureñas relatan agresiones sexuales de estadounidense

Comayagua, Honduras. Laprensa.hn | 14 de Marzo de 2014 a las 10:24

"Me dijo que eran vitaminas las que me daba para que me las tomara, pero me dio sueño". La declaración es parte del relato que una de las menores dio a los investigadores cuando identificaron a las primeras cinco víctimas del abuso sexual y violación que cometió Christopher Glenn.

El informe investigativo que durante cinco meses consta en al menos 300 páginas que revelan la serie de abusos que cometió el estadounidense, quien era apoyado por el hondureño Juan Ángel García Velásquez y la esposa de este, Selena Banegas.

El relato de cada una de ellas estremece y evidencia el pánico que vivieron en sus días de cautiverio.

Desde su llegada a la casa-fortaleza ubicada en la colonia 21 de Abril de Comayagua, el ritual era inmediato. Una ceremonia celebrada por el hondureño sellaba el falso vínculo matrimonial entre las menores y Glenn.

Muchas no entendían el acto, se sometían, algunas de forma voluntaria y otras a la fuerza. La que no accedía era drogada, pero algunas no pasaron de tres noches de intimidad, el llanto de las víctimas desesperaba al extranjero, quien terminaba regresándolas a sus hogares.

"Tenía esposas de dos o tres noches, las niñas entraban en shock ante la brutalidad del extranjero cuando abusaba de ellas y ante los gritos y el llanto terminaba regresando a las niñas.

El placer era quitar la virginidad a las niñas", dijo el investigador.

Obsesión

Si algo les queda claro a los investigadores después de recolectar evidencias y testimonios para develar el operar del extranjero en contra de las menores, es que tenía una obsesión por las niñas vírgenes, sobre todo aquellas que eran indefensas y que no representaran un peligro para él.

"Lo primordial para el estadounidense era que las niñas estuvieran vírgenes, esa era su mayor obsesión. Pero antes tomaba en cuenta que fueran de lugares remotos, pobres y que no tuvieran conocimientos porque le era más fácil someterlas. Siempre quería el control, el dominio, y los análisis nos llevaron a corroborar que cada una de las niñas era como un trofeo para él", refirió el investigador.

La trama vivida durante dos años tiene muchas historias, vidas destruidas y, en otros casos, muchas de ellas se acomodaron tanto a los abusos, que, por ejemplo, una de las niñas rescatada en el operativo fue de las pocas que convivió con el extranjero por casi un año.

Una prueba vital será la que aportarán los videos que están en proceso de análisis, los cuales son medios de prueba importantes para el proceso legal que en contra de Christopher Glenn, Juan ángel García y Selena Banegas se ha iniciado.

Pero en esta historia todavía hay cabos sueltos, muchas piezas que deberán unirse para determinar si el operar del extranjero sobrepasó las fronteras e involucró a otras personas y si comercializaron los videos que tomó de cada una de las víctimas. Esa tarea es la que ahora descifran los investigadores hondureños y estadounidenses que trabajan en el caso.

EEUU apoyó captura

Ayer se confirmó que el Grupo de Operaciones Especiales Tácticas (Goet), y el Grupo Transnacional Antipandillas (TAG) trabajan con asesores del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (DHS). Esta confirmación la hizo un funcionario de la Embajada de Estados Unidos, quien afirmó que toda la operación que condujo a desarticular la red internacional de pornografía infantil fue apoyada de forma directa por esas agencias del Gobierno.

"Los equipos llevaron a cabo una operación policial exitosa en Comayagua, con la cooperación de la Fiscalía de la Niñez del Ministerio Público, donde tres agentes de los Estados Unidos solamente dieron asistencia técnica", dijo el funcionario.

Sin protección los menores

Ramón Custodio, comisionado nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), condenó los casos de proxenetismo en el país y lamentó que el Estado carezca de políticas públicas para resolver este problema que pone a los niños en alto riesgo social.

"No hay una política pública del Estado porque en el país nunca se ha hecho un diagnóstico criminológico que determine por qué los proxenetas encuentran tantas víctimas fácilmente accesibles" dijo.

En Honduras se han registrado varios casos de ciudadanos estadounidenses capturados en La Ceiba y Tegucigalpa que se dedicaban a prostituir niños para la pornografía. Custodio destacó que el Estado ha firmado compromisos con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para garantizar la protección al menor.


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