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Jueces costarricenses ubican a bandas de delincuentes juveniles

San José. Diario Extra. | 11 de Marzo de 2015 a las 10:26

Lomas del Río en Pavas, León XIII en Tibás, Tirrases de Curridabat y el precario Las Flores de Zapote, son para el juez penal juvenil, Danilo Segura, los sitios de donde sale la mayoría de delincuentes menores de edad en la capital, y que dicho sea de paso tienen en alerta a las autoridades judiciales.

El juez, cuya experiencia supera los 16 años en los tribunales, llegó a esta  conclusión tomando en cuenta un estudio hecho por el departamento de investigaciones de la Universidad de Costa Rica, el cual revela que en nuestro país hay 107 barrios en miseria.

 “Venimos superando desde hace varios años la identificación de las responsabilidades de los menores, en Costa Rica evoluciona luego del fenómeno de Los Chapulines. Existen casos en este juzgado en el que vemos a los muchachos hasta diez veces en menos de un mes, otros que únicamente son detenidos en una oportunidad. Sin embargo, cuando hablamos de comunidades como Lomas de Pavas, Tirrases y otros, debemos hacer un paréntesis porque en esos sitios los jóvenes crecen con más dificultades económicas que facilidades, entonces es ahí donde podemos decir que ellos crecen bajo un perfil de frustración”, argumentó el juez Segura.

Según estadísticas del Poder Judicial, en el último semestre del 2014 el Juzgado Penal Juvenil atendió al menos 900 causas delictivas protagonizadas sólo por menores de edad.

De esa cifra, 209 fueron por robo agravado, 53 por agresiones con armas, 67 por abuso sexual y 35 por homicidio calificado.

Asimismo el informe en poder del Periódico de más Venta en Costa Rica, señala que los jueces dictan sentencias a menores en al menos 27 oportunidades por mes desde el año 2013.

AMBICIONES VIOLENTAS

El juez Danilo Segura manifestó que uno de los grandes factores que permiten a los jóvenes vincularse a las organizaciones criminales, son las ambiciones que tienen y no pueden satisfacer por situaciones económicas.

 “Son patrones específicos, los criminales juveniles actúan con mucha violencia y ensañamiento, porque actualmente saben que sus penas por delito son sumamente bajas, los adultos también se aprovechan de ese aspecto, porque son menores que crecen con un gran grado de insatisfacción y muchas ambiciones, como tener celulares, tenis, ropa, televisores, que harían lo que sea por obtener esos artículos, es ahí donde un hombre adulto encargado de una banda criminal le pide al niño, al menor, que robe y mate a cambio de cierta cantidad de dinero”, puntualizó Segura, quien desde junio del año 2014 hasta hoy, ha dictado más de 50 sentencias contra menores.

De acuerdo con el sistema penal juvenil, un adolescente con edad menor a 15 años, cumplirá una pena máxima de 10 años sin importar el delito o la cantidad de veces que lo haya cometido, mientras que para un infante mayor a los 15, la condena será de 15 años.

Geovanny Rodríguez, jefe del departamento de Investigaciones Criminales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), aseguró días atrás en una entrevista para El Periódico de Más Venta en Costa Rica, que estos muchachos se han estado integrando a dichos grupos criminales por su ánimo y carácter altanero.

 “Puede ser el más animado, puede ser ese menor de edad o esa persona de muy corta edad -siendo mayor de 18 años-, pero una persona muy joven que quiere ganar un estatus dentro de la organización, entonces le dicen: 'Vaya ejecute a esta persona para que demuestre que efectivamente puede estar aquí'”, explicó Rodríguez.

Agrega que ha observado que “siguen existiendo personas jóvenes en el ámbito criminal que están dispuestas a asesinar a cambio de dinero, sin que necesariamente pertenezcan a alguna organización delictiva. Lo que no es usual es encontrar personas que se dediquen profesionalmente al sicariato, como única actividad delictiva”.


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