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Gobierno nos engañó, asegura indígena panameño

Ciudad Panamá. Agencia PL. | 22 de Mayo de 2015 a las 12:05

Acordamos con el Gobierno de Panamá que solo permitiría mantenimiento a la obra de la hidroeléctrica Barro Blanco, pero la construcción continúa, denunció este viernes la indígena Adelaida Miranda en declaraciones a Prensa Latina.

Nos sentimos engañados y cuando hablamos en la Mesa de Diálogo de que la constructora Generadora del Istmo (Genisa) no solo trabaja en el talud que peligraba y la extracción de agua contaminada, sino que también está haciendo la compuerta, recibimos respuestas disimuladas, dijo la vocera NgÃñbe Buglé.

La central eléctrica se erige en contra de la voluntad de este pueblo originario y desde el 2007, que comenzaron los trabajos constructivos, los vecinos mantienen protestas, que en 2012 se tornaron violentas por la represión de la Policía.

Adelaida es una de las 500 personas cuyas viviendas se inundarán cuando represen el Río Tabasará, con los cuales Genisa no ha hablado o buscado solución alguna, aseguró.

Hubo un acuerdo con la presidenta del Congreso Regional, Cecilia Mendoza, a quien llevaron a hoteles, le regalaron carro, -aseveró- para que ella diera la autorización y para eso crearon una cooperativa que es de ella, el esposo y el hijo, pero eso no tiene validez para la Comarca, dentro de las leyes del país.

En ese sentido también se pronunció en entrevista con Prensa Latina, Rolando Carpintero, el alcalde de Muná donde se encuentra Barro Blanco, quien aseveró que crearon la cooperativa Servicios Múltiples R.L., con dirección legal en Chicica, poblado cabecera de su distrito.

Trataron con las personas equivocadas y tengo los documentos que demuestran lo que estoy diciendo, aseveró, y reconoció el derecho del pueblo originario sobre el territorio que será inundado por la represa de la central eléctrica, la cual afectará a unos 30 mil habitantes de la zona.

Los de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos decretaron como servidumbre del río Tabasará donde cuatro comunidades vivimos y cultivamos la tierra para comer, con el objetivo de favorecer a Genisa, pero se demostró que es territorio dentro de la Comarca NgÃñbe Buglé, denunció Adelaida.

Esta y otras irregularidades se llevaron a arbitrajes internacionales y de instituciones del país, como el actual Ministerio del Ambiente, y en todos los casos reconocieron el derecho de los indígenas.

Los empresarios hablan de la seguridad jurídica que debe respetarse a Genisa, pero ninguno se refiere al respeto de las leyes en nuestro caso, acotó la vocera.

Nosotros no estamos en contra de la inversión y el desarrollo, sino de cómo se violan los derechos de los panameños y de lo establecido por las leyes, que son muy claras al plantear que los proyectos no deben afectar el medio ambiente, y esto se viola aquí, aseguró recientemente Manolo Miranda, otro participante en el diálogo.


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