Escúchenos en línea

Puente de Los Esclavos en Guatemala, sobrevive a ciclones y terremotos

Ciudad Guatemala. Agencia PL. | 27 de Mayo de 2015 a las 11:07

Cuentan los guatemaltecos que la mano del Diablo estuvo detrás de la construcción del puente de Los Esclavos, sobreviviente de ciclones y terremotos en el poblado de igual nombre, ubicado en el suroriental departamento de Santa Rosa.

Cuando crece el río color tierra, parece que va a arrastrar de un momento a otro la negruzca obra, veteada con el verde de los musgos incrustados sobre el macizo de piedra, cal y barro del tiempo de la colonia.

Pero ningún fenómeno meteorológico de antaño, o más recientes como el huracán Mitch (1998) y Stan (2005), han derrumbado esta joya arquitectónica de más de 400 años, que despierta la curiosidad de nacionales y extranjeros.

La estructura, levantada por xincas al compás del látigo español, está situada en el municipio de Cuilapa, cabecera del Santa Rosa, considerado el centro de las dos Américas, según imágenes tomadas por satélite.

El conquistador Pedro de Alvarado sometió a esos indígenas y, de acuerdo con referencias históricas, ellos fueron los primeros siervos formalmente asignados por los colonizadores en ese poblado.

El historiador guatemalteco Celso Lara señala que esa creación ingenieril -de 75 metros de largo por dos de ancho y 11 arcos- fue erigida de 1580 a 1592.

Cimentado cuando las personas se transportaban en carretas tiradas por bueyes, el viaducto sirvió para facilitar la comunicación a los comerciantes provenientes de El Salvador y Honduras.

Esta es la interpretación racional de la historiografía, pero en la memoria de la gente de a pie pervive una leyenda salpicada con singulares matices.

Se dice que uno de los esclavos -algunos mencionan a un capataz- estaba urgido de concluir la obra, para la cual ya no había fondos.

Ante tanta presión, el ansioso invocó al Diablo y le propuso venderle su alma a cambio de que se concluyera la construcción.

Para sorpresa de todos, al día siguiente del supuesto diálogo con Lucifer, la edificación quedó finalizada, pero en ese momento el personaje se arrepintió de su pacto con Satanás.

Tal reacción desató la ira del Demonio, que mantuvo un forcejeo con su rival hasta lanzarle una patada o manotazo, que el agredido pudo esquivar milagrosamente.

Tanta fue la fuerza diabólica de la acción agresiva, que se estrelló contra una de las partes del puente, la cual-curiosamente- nunca ha podido repararse por más que se ha intentado durante siglos.

Otra versión se basa en que para pagar los gastos constructivos, se impusieron dos reales de impuesto a cada botella de vino.

Como se hizo gracias al dinero desembolsado para un vicio, los pobladores de finales del siglo XV comentaron que por eso fue una obra del Diablo.

Sea cual sea la verdad, lo cierto es que el puente de Los Esclavos sigue en pie, pese a los embates de la naturaleza. Y seguramente muchos brindan por eso, incluso con esa bebida prodigiosa del dios Baco.


Descarga la aplicación

en google play en google play