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Fracaso la represión contra pandillas, dicen expertos

Agencia EFE. Desde Miami, Florida. | 16 de Octubre de 2007 a las 00:00
Tras el fracaso de la estrategia de "mano dura", la prevención es la solución más eficaz para combatir el problema de las pandillas, aseguraron varios expertos. El ex ministro de defensa de Honduras, Federico Brevé Travieso, que actualmente dirige el departamento de política y seguridad de la fundación FUNDEMOS (Fundación para la promoción de la democracia y el bienestar social), ha experimentado de cerca la violencia de las pandillas. Su país es uno de los principales en Centroamérica, junto con El Salvador y Guatemala, donde este fenómeno plantea un serio problema a las autoridades y que afecta en menor medida a Nicaragua, México y EE.UU. Según Brevé Travieso, en Honduras se calcula que hay entre 20.000 y 25.000 personas que pertenecen a estas organizaciones, entre las que destacan la Mara Salvatrucha, originaria de El Salvador, y Barrio 18, que adopta el nombre de una calle de Los Ángeles y está compuesta fundamentalmente por mexicanos, hondureños y guatemaltecos. "De todas las organizaciones criminales, las 'maras' (pandillas centroamericanas) tienen la habilidad de tener estructuras y una jerarquía muy clara", afirmó en una entrevista a Efe el ex ministro. Explicó que el nombre probablemente proviene de la película "la marabunta", en alusión a las colonias de hormigas rojas que, como estas pandillas, "están bien organizadas y tienen capacidad de destrucción". Para Brevé Travieso, la represión que emplearon las autoridades en las década de los ochenta con la política de "mano dura" no sólo resultó ineficaz, sino que obligó a las "maras" a reorganizarse y cambiar su forma de actuación, con lo que adquirieron más fuerza. "Hay que poner mucho énfasis en la prevención, no tanto en la rehabilitación porque es costosa y con bajos resultados", aseguró el ex ministro, que reclamó la colaboración del estado, el sector privado y la sociedad civil para combatir este problema. Una idea que apoya Geoff Thale, director de programas para bandas centroamericanas de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, en inglés), que considera que la política de "mano dura" ha debilitado el respeto a la ley y la consolidación de las fuerzas policiales en Centroamérica. Añadió que, a diferencia de Centroamérica, en ciudades de EE.UU como Washington D.C. las "maras" son visibles pero no suponen un problema serio, ya que representan menos del uno por ciento de los delitos que se registran, principalmente en casos de homicidio, asalto y extorsión. Según Thale, en EE.UU hay 750.000 miembros de pandillas, de los cuales alrededor de 40.000 pertenecen a Salvatrucha o Calle 18, y citó entre los mayores centros de pandillas del país Los Ángeles, Houston, Nueva York, Rhode Island y Washington D.C. Las "maras" se originaron en Centroamérica en la década de los sesenta y se extendieron a EE.UU a finales de los setenta, cuando comenzaron a llegar a Los Ángeles jóvenes salvadoreños que huían de la guerra civil de su país. Algunos de sus integrantes regresaron a sus lugares de origen en los noventa como consecuencia de las deportaciones de política migratoria de EE.UU y acompañados de historiales delictivos. Según explicó Brevé Travieso, allí encontraron un "ambiente propicio", al centrarse en los barrios pobres, donde hay pocas oportunidades de empleo, sistemas de educación deficientes y niveles de pobreza altos. "Se mantienen unidos y logran crecer por creer en sus principios o por las represalias a las que están sujetos", afirmó el ex ministro, que considera que el crecimiento "asombroso" que han experimentado las "maras" en los últimos años les sitúa al mismo nivel que las organizaciones de narcotraficantes. De hecho, según comentó Brevé Travieso, después de la extorsión, que utilizan como instrumento de represión para obtener ganancias y poder circular sin ser asaltados, el narcotráfico se ha convertido en el negocio más productivo de las "maras". "Los carteles colombianos usan las 'maras' para vender el excedente de droga que queda en el país", dijo el ex ministro, que añadió que estas conexiones proporcionan a las pandillas más recursos y habilidad para armarse. Por otro lado, comentó que las "maras" han extendido su ámbito de actuación al tráfico ilegal de personas, especialmente en México, donde aprovechan para asaltar a los coyotes y hacerse con el dinero que han recibido de sus clientes o para crear grupos y establecer el tráfico directamente. Esta evolución asombra al profesor de estudios sociales César Sereres, de la Universidad de California, que recordó cómo las "maras" nacieron con la intención de un grupo de jóvenes de controlar una calle y mientras antes "se peleaban con las manos o cuchillos, ahora lo hacen con armas automáticas" y usan la tecnología para intercambiar información y reclutar nuevos miembros. Para Brevé Travieso la filosofía de las "maras" todavía es una incógnita, e incluso los símbolos externos que los definían, como los tatuajes y los saludos, están cambiando como resultado de las políticas de "mano dura" para evitar no ser descubiertos. En la línea de la prevención han surgido organizaciones para luchar contra las "maras" como Alianza para la prevención del delito, en Guatemala; Jóvenes hondureños adelante, juntos avanzaremos; y Centro de formación y orientación Padre Rafael en El Salvador. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, Brevé Travieso pronosticó un crecimiento en el número de miembros de las "maras", en parte por el papel de la mujer, que aseguró es que cada vez más activo.

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