Escúchenos en línea

Mala atención en hospitales de Honduras a pacientes con dengue

Tegucigalpa. El Heraldo | 29 de Julio de 2019 a las 08:21
Mala atención en hospitales de Honduras a pacientes con dengue

La desesperación se apodera de los padres de familia cuando pasan las horas y aún no han atendido a sus hijos afectados por el virus del dengue que causa el zancudo Aedes aegypti.

Verlos decaídos y llorando, con alta temperatura corporal, dolor de cuerpo, algunos con escalofríos y hasta vomitando hace que se quebranten más esperando la atención.

EL HERALDO verificó el sábado la situación de atención que reciben los pacientes con dengue, ya que ante la epidemia nacional supuestamente se habilitaron en la capital seis centros más para dar respuesta a la oleada de casos y desahogar el Materno Infantil, que está colapsado.

Eran las 6:00 PM cuando el equipo de EL HERALDO llegó a la primera estación, la Clínica Periférica de Emergencia (Cliper) del Hato de Enmedio. Como dos pacientes más se accedió a la clínica, dependencia del Hospital Escuela, y se observó a muchas madres de familia con sus hijos sentados en las bancas de espera, los llevaron porque sufren los síntomas del dengue, que ha arrebatado muchas vidas. Entre ellos había una señora desesperada que ponía una bolsa de agua en la frente de su niño para bajarle la fiebre.

El niño estaba inmóvil por el malestar que sentía, recostado en su mamá, ambos esperando el turno para ser atendidos.

Así como ellos estaban otras madres que se levantaban a preguntar a qué hora los iban a atender porque ya tenían bastante tiempo esperando.

Uno de ellos era un joven que vestía ropa deportiva, estaba desesperado y no soportaba el malestar en su cuerpo.

Sentado en la banca estaba temblando, movía sus piernas, se levantaba, sacaba su teléfono y hacía llamadas.

“Esto ya es demasiado, se tardan demasiado en atender sabiendo que hay una emergencia nacional”, expresó molesto el joven a la señora que trataba de bajarle la temperatura a su hijo, quien le respondió: “Sí, esto es demasiado”.

En ese momento se había suspendido la atención médica porque había cambio de turno del personal y se reanudaba hasta las 7:00 de la noche.

Minutos después de estar en la clínica, llegó un padre con su hija en brazos, entró y se dirigió al guardia para preguntarle si podían atender a su hija.

El guardia le dijo que hasta la 7:00 PM iban a reanudar la atención y que tenía que hacer fila para anotarse para ser atendidos, el procedimiento normal que se hace en el centro.

Inconforme con esa respuesta, abandonó el lugar para ir a buscar atención en otro lado.

Habían pasado 30 minutos y los pacientes seguían esperando que llegara el cambio de turno para poder anotarse, los que ya se habían anotado más temprano esperaban que los llamaran. El equipo se desplazó al Cliper de la colonia El Sitio. En igual situación estaban los pacientes y familiares, esperando que hubiera cambio de turno.

Al entrar, un miembro consultó al guardia de seguridad si ya iban a atender y le contestó que faltaban 10 minutos para que se reanudara la atención y le sugirió que empezara a hacer la fila para anotarse en los listados. Dieron las 7:00 PM y aún no había comenzado, fue hasta media hora después que se comenzó a anotar a los afectados por la enfermedad, en su mayoría niños menores de 10 años de edad.

Una vez que las madres anotaban a sus hijos -tienen que portar la partida de nacimiento de ellos-, pasaban a caja para pagar. Si ya tienen carné de atención, el cobro es de 30 lempiras, pero si es primera vez debe pagar 50 lempiras, cuando la atención debe ser gratuita al ser centros públicos y aún más cuando hay epidemia por dengue a nivel nacional. Mientras un miembro del equipo hacía fila para ser atendido, otro esperaba con los demás familiares.

En una silla estaba una señora de la tercera edad muy delicada de salud, con los ojos cerrados y recostada en el hombro de otra señora que le acompañaba, mientras la hija le daba aire con una hoja de papel, es diabética y tenía síntomas de dengue.

Los demás estaban impacientes por ser atendidos. En ambos Cliper visitados se observó que andaban zancudos volando. Eso representa un gran peligro para los padres de familia y para las personas que estén allí. Eso se debe a que si un zancudo pica a un paciente, inmediatamente adquiere el virus y si pica a una persona sana, esta se infectará con el virus.

Seguidamente se visitó el Hospital San Felipe, al llegar a la puerta e informarle al personal de seguridad que venía un paciente con dengue para ser atendido, dijo que todavía no estaba habilitada esa atención de emergencia, por lo que sugirió que el paciente fuera llevado al Cliper de El Sitio o al Alonso Suazo.

A las 8:50 PM, el equipo se desplazó al Cliper de Las Crucitas en Comayagüela, sin embargo, al llegar estaba cerrado y con las luces apagadas, no estaban atendiendo. Posteriormente, el lugar visitado en el recorrido fue el centro de salud Alonso Suazo.

Las luces del centro estaban encendidas, pero la sorpresa fue ver que los portones estaban cerrados con candado y no había nadie. Hace dos semanas, las autoridades de Salud anunciaron que esos centros se habilitaban las 24 horas del día para descargar al Hospital Escuela, sin embargo, no se está cumpliendo a cabalidad pese a la emergencia, requieren de más personal para mantener la atención de pacientes con dengue.

Al llegar a la Emergencia de Pediatría del Hospital de Especialidades del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) se observó que estaba abarrotado. La sala de espera estaba llena de padres de familia que andaban buscando atención médica. Las sillas eran insuficientes, algunos padres se sentaron en el suelo del hospital cansados de estar varias horas esperando su turno para pasar donde el médico.

Primero hicieron fila para que les tomaran la temperatura y les mandaran a hacer exámenes de laboratorio. Después pasan a otra fila para que el médico de turno pueda atenderlos.

Se constató que en esa noche solo estaban laborando tres médicos en la emergencia para atender a unos 100 pacientes.

Los pasillos estaban saturados, no se podía caminar por la multitud de personas.

A las 11:00 PM, en la Emergencia de Pediatría del Materno Infantil se observó que estaba llena de pacientes, algunos que estaban en las Cliper optaron por acudir allí para ser atendidos.

En las afueras de la emergencia habían varios parientes de niños que están hospitalizados por dengue grave. En el suelo, solo cubiertos por una cobija, estaban durmiendo porque no tienen donde quedarse y para estar al pendiente de sus pequeños.

Se requieren más médicos que apoyen a los que están en las guardias nocturnas y que los centros habilitados cumplan para desahogar los hospitales.


Descarga la aplicación

en google play en google play