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Cardenal pide por hondureños pobres y víctimas terremoto

Tegucigalpa. Acan-efe. | 10 de Abril de 2009 a las 00:00
El cardenal Oscar Andrés Rodríguez abogó este viernes en el Vía Crucis del Viernes Santo en Honduras por los pobres y marginados de su país y por las víctimas del terremoto en Italia que ha causado unos 300 muertos. Rodríguez, quien bajo un ardiente sol presidió el Vía Crucis en Tegucigalpa, acompañado por centenares de fieles católicos de todas las edades, se pronunció contra la injusticia, la corrupción, el narcotráfico, el asesinato contra mujeres, los jóvenes que consumen drogas y el autoritarismo. El religioso, arzobispo de Tegucigalpa, expresó su rechazo a la paternidad irresponsable y el alto consumismo al que están llevando los países desarrollados a los más pobres del mundo. Sobre el alto consumismo en los países pobres, el cardenal también lamentó que muchos sectores se resisten a la austeridad. Agregó que las naciones desarrolladas deben ayudar a "hacer más leve la pesada cruz de los países pobres". La deuda que están contrayendo las naciones pobres se está convirtiendo en "una lápida muy pesada", expresó Rodríguez, quien también imploró por una mayor solidaridad con los más necesitados. En las 14 estaciones que recuerdan la crucifixión de Jesús, el cardenal se refirió a temas políticos, sociales y económicos que afectan a los hondureños y a muchos otros países del mundo. En lo interno, criticó la intolerancia de algunos sectores de poder y el deficiente sistema judicial, y pidió a las autoridades que ahora gobiernan que apliquen "una verdadera política para la erradicación de la pobreza". Abogó por las madres abandonadas, los ancianos, los niños enfermos, las mujeres víctimas de todo tipo de violencia y repudió la explotación laboral y la avaricia de algunos empresarios. Condenó el lujo desmedido y se pronunció contra el soborno, los placeres inmorales, el alcoholismo y la drogadicción que está afectando a muchos jóvenes. Rodríguez también clamó por los enfermos de sida, los niños víctimas de abusos sexuales y la unidad de la familia. La celebración de la Semana Santa en Honduras se ha visto marcada por mucha fe y colorido, con hermosas alfombras con motivos cristianos a base de serrín en vivos colores. Una de las alfombras más largas supera los 500 metros en la Avenida Cervantes, en pleno centro de Tegucigalpa, en cuya elaboración participaron decenas de hombres y mujeres contratados por la Alcaldía de la capital hondureña. Empleados municipales dijeron a Acan-Efe que trabajaron más de 24 horas continuas en la alfombra de la Avenida Cervantes, por la que pasará la procesión del Santo Entierro, con lo que a la vez desaparecerá la obra de fe hecha por manos de hombres y mujeres creyentes. La confección de alfombras también es una tradición en varias ciudades del país, aunque fue en la ex capital Comayagua, centro, donde en 1963 se hizo la primera, en manos de Miriam Elvira Mejía, de origen salvadoreño. Mejía, quien falleció en 1995, heredó esa tradición y fe a sus hijos, de los que Marco Antonio ahora preside una organización encargada de la elaboración de las alfombras de la Semana Santa en Comayagua.

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