Diversas instituciones estatales y organizaciones de la sociedad unificaron esfuerzos para realizar una sensibilización en menores de 12 a 18 años, con el objetivo de informar a los menores sobre cómo prevenir y evitar ser víctimas de la pornografía infantil.
Además, esta labor de concientización se realiza en el marco del décimo aniversario del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, ya que este protocolo hace referencia a la venta de niños, la prostitución infantil y la pornografía infantil.
Según datos de la UNICEF, se estima que en los países de Honduras, Nicaragua y El Salvador existen entre 200 y 300 mil niños y niñas que son explotados sexualmente, incluyendo en esta cifra la pornografía infantil.
Para el Dr. Mario Iraheta, representante de Intervida, en el país se “invisibiliza la problemática”, lo que causa que en muchas ocasiones este tipo de abusos en contra de los menores se vea como normal y no se denuncie, de allí la importancia de informar a los jóvenes sobre el tema para evitar que sean abusados.
Iraheta también considera que el Estado debe de jugar un papel importante sobre todo en la “prevención, pero también en la persecución de los delitos y en la restitución de los derechos de aquellos niños y niñas que han sido víctimas de la pornografía infantil” afirmó.
Intervida considera que para enfocarse en la prevención de este tipo de delitos “se debe de preparar e involucrar al docente en estos temas para que sepan cómo abordarlo con los menores, porque es un tema complicado si no se está preparado para poder enseñarlo”.
Al respecto Ada Montano, representante del Ministerio de Educación (MINED), expresó que existe capacitación para los maestros, además de contar con sicólogos que trabajan en este tema, pero la dificultad que hasta ahora el MINED ha tenido es que la temática del abuso sexual infantil no ha podido “generalizarse a todos los centros educativos”.
El abuso sexual infantil deja secuelas en los menores tanto físicas como emocionales (sicológicas), lo que causa que muchos menores tengan problemas en su personalidad, afectando entre otras cosas su autoestima, valoración personal y en algunas ocasiones dificultando el aprendizaje escolar.