Escúchenos en línea

Dos menores y mujer mueren sepultados por alud en Costa Rica

Bagaces. nacion.com | 4 de Septiembre de 2010 a las 00:00
Dos menores y una mujer, tía de estos, murieron ayer en la tarde en Montano de Bagaces cuando un alud sepultó una humilde vivienda en la que había cinco personas. Los niños fueron identificados como Steven y José Julián Solórzano Ordóñez, de 12 años y cuatro años, respectivamente, confirmó la Cruz Roja de Bagaces. La otra víctima mortal fue Jenie Cecilia Vargas López, de 31 años. La madre de los menores, Hilda Ordóñez López, de 38 años, presentaba un fuerte golpe en la cabeza y otras heridas, por lo que fue trasladada inconsciente. La abuela de los niños y dueña de la casa donde pasó el accidente, Marta López Ordóñez, de 62 años, tenía una fractura severa en una pierna, dijo la Cruz Roja. Cerca de las 3 p. m. los niños y su madre llegaron a visitar a la abuela, como solían hacerlo a menudo. Las cinco víctimas se ubicaban en la misma habitación cuando cayó el alud; el aposento fue el único afectado. La tierra se derrumbó con facilidad y cayó sobre la casa. “Escuché a alguien pidiendo auxilio; cuando me acerqué solo vi el montón de tierra y una mano que salía de esta”, contó Marvin García, un vecino. Al menos 35 rescatistas –entre bomberos, cruzrojistas y policías– participaron en el rescate, que culminó pasadas las 7 p. m. con el hallazgo del infante de 12 años y la tía. En Bagaces, Guanacaste, llovió fuerte en los últimos días y especialmente ayer, como ocurrió en todo el país, lo que propició el desprendimiento de tierra del pequeño cerro que se ubica detrás de la vivienda afectada. Gildo Vargas Vargas, abuelo de los niños y padre de Jenie Vargas, quien acudió de inmediato al sitio, explicó que ella era la menor de cuatro hijos y en la casa solo vivían él junto a su esposa y la fallecida. Un sistema de baja presión afecta al país, lo que agravó las condiciones climáticas propias de la estación lluviosa. Esto ha generado afectaciones principalmente en el Valle Central y en toda la vertiente del Pacífico. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) mantenía anoche a unas 100 personas ubicadas en albergues, en cinco locales en distintos puntos del país. En el cantón Central de Puntarenas ya se había abierto un albergue en Chomes y ayer en la tarde se inundaron más viviendas en esa zona y en Barranca. Mientras tanto, en Tirrases, cantón de Curridabat, San José, unas 30 personas esperaban pasar la noche en dos albergues. Una situación similar se daba en Tres Ríos de La Unión, Cartago, y en puntos de Golfito, donde el paso por la carretera Interamericana se cerró varias veces en la semana por la crecida del río Claro. Anoche permanecían cerradas las carreteras que comunican la capital con las cabeceras de Puntarenas y Limón. En la ruta 1, Interamericana norte, hubo un deslizamiento de tierra a la altura de Cambronero de San Ramón, lo cual obligó suspender el paso de vehículos, confirmó la Policía del Tránsito. De igual manera, en la ruta 32, que conduce hacia Guápiles y Limón, se produjo un derrumbe en el kilómetro 35 y también permanecía cerrada anoche. La decisión de suspender el paso en las dos vías se adoptó cerca de las 5 p. m. La CNE ya había anunciado una alerta verde permanente en todo el territorio nacional, que se espera levantar hasta que pase la parte más fuerte de la estación lluviosa, en noviembre, explicó Reynaldo Carballo, de la oficina de prensa de esa institución. Carballo agregó que se le está pidiendo a la población especial atención, pues “por lo que ha llovido, los terrenos están muy saturados y con cualquier precipitación se dan daños” graves tanto en vías como en viviendas.

Descarga la aplicación

en google play en google play