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Entre los sueños y la pobreza: los niños de El Salvador

Por Beatriz Castillo, Diario Co Latino. Desde El Triunfo, Usulután, El Salvador. | 27 de Enero de 2007 a las 00:00
Convertirse en un abogado y defender a las "personas que son acusadas injustamente", es el sueño de Rigoberto Henríquez, quién trabaja a los 14 años junto a su padre cuidando unas embarcaciones abandonadas, en la Isla Corral de Mulas, a unos 25 minutos del Puerto El Triunfo en el departamento de Usulután. En esa pequeña isla habitan unas 200 familias, entre ranchos construidos con palma y bahareque, gallinas, cocos, piedras de moler, pozos de agua y una vista espectacular de la Bahía de Jiquilisco. Pero la pobreza que asoma cada mañana en la zona no es problema para que sus lugareños dejen de soñar. Henríquez, quien cursa el séptimo grado, a pesar de las carencias económicas, asegura que no piensa abandonar su isla en la que disfruta cuidar las embarcaciones: "Plutón", "Centauro" y "Dora", siempre y cuando pueda culminar sus estudios de bachillerato allí. Sin embargo, la escuela pública de la isla brinda formación hasta el noveno grado, lo que impide los sueños de cursar un bachillerato y posteriormente sus estudios superiores. "Yo quisiera ir, pero allá en el instituto cobran la matrícula, y la pobreza no da para ir", dice Gladys Idalia Ávalos Serrano, también de 14 años, otra de las lugareñas. Sumado al pago del instituto más cercano, se tendría que invertir en el pago de alimentación y en el pago de trasporte de lancha que desde la Isla Corral de Mulas II hasta el Puerto El Triunfo cuesta 4 dólares por persona. "Yo, de mi parte, me gustaría, de los nueve sólo yo soy la única que voy a noveno grado de todos mis hermanos. A mí me gustaría estudiar para profesora o así como anda esa muchacha….", confiesa, mientras observa a una reportera de televisión que llegó al lugar para realizar un reportaje. "Me gustaría enseñarle a todos los niños", de la gran mayoría de ellos, son pocos los que les gusta asistir a la escuela pública, confiesa. "Aquí solo nos queda hacer el oficio en la casa", agrega, porque no existen otro tipo de programas para las jóvenes y madres de la zona. A raíz de la falta de un instituto, Ayuda en Acción busca que se pueda echar andar el proyecto de construcción de aulas cercanas a la escuela pública que pueda servir para impartir el bachillerato, a pesar de que son pocos los jóvenes que estudian. "Se están haciendo gestiones con el Ministerio de Educación para que se pueda echar andar el proyecto", especificó el representante de la Ong, Rodolfo Ruiz. María Candelaria Serrano es la madre de Gladys, ella tiene 21 años de vivir en la Isla Corral de Mulas II. Ella sueña en que alguna institución les ayude a realizar algún proyector que vaya dirigido al sector femenino, para poder contribuir a la economía familiar. "Son 9 hijos. De esos, cuatro son mujeres, mire una vez entró un proyecto de eso de enseñar costurería, pero salieron cobrando 18 dólares y unos poquitos días vinieron y no aprendimos", relató. "Mire, aquí sólo de la pesca vivimos, y entonces necesitamos otra cosa, porque poquito están dando y sólo eso tenemos", sostiene Serrano. José Vidal de la Paz Rodríguez, es otro soñador de la zona. Espera que el centro de acopio al que se ha sumado crezca y que posteriormente no sólo puedan comercializar el pescado con los negocios y turistas del Puerto el Triunfo, sino expandirlo hasta San Salvador. "Primeramente Dios vamos a crecer más. El compañero Rodolfo nos trajo la visión y arrancamos, en el futuro vamos a ver como vamos a salir", acotó Rodrí-guez. Ahora, los que están trabajando en el centro de acopio están gestionando con una institución el finan-ciamiento de nuevas embarcaciones para mejorar la recolección del productos. Ruiz, de Ayuda en Acción, explicó de la ejecución de varias obras en la zona. Actualmente, dicha institución impulsa una especie de proyecto de cooperativa, se diseñó un centro de acopio de pescado y todos los pobladores que se dedican a la pesca artesanal llevan su producto, allí lo venden a bajo precio y luego es comercializado a uno más alto para obtener ganancias. Además, se tiene en el mismo centro de acopio una tienda de productos de pesca. Ruiz, reveló, que Ayuda en Acción, ha desarrollado una serie de proyectos en la zona, que van desde salud, medio ambiente y hasta el fortalecimiento de las fuentes de ingreso como la comercialización de huevos de tortuga. Según el censo que ellos manejan, en la Isla Corral de Mulas habitan 200 familias, que viven en pequeñas viviendas. A parte de la falta de fuentes de ingreso, los habitantes no cuentan con un servicio básico de agua potable. "Cada familia tiene pozos en sus viviendas, pero las letrinas están cerca y existe el riesgo de contaminación del agua", aseguró Ruiz. Agrega que desde el pasado año se trabaja para mejorar las letrinas y las cocinas en las viviendas, lo que evita que la contaminación sea más grave.

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