ALBA-TCP instan a promover defensa de derechos de Madre Tierra Managua. Radio La Primerísima

ALBA-TCP instan a promover defensa de derechos de Madre Tierra Managua. Radio La Primerísima

Las naciones que integran el ALBA-TCP sostienen que es necesario que los países desarrollados cumplan su compromiso de movilizar y proporcionar al menos 100 mil millones de dólares anualmente y aumenten sustancialmente el financiamiento climático de acceso directo y no condicionado, asumiendo su responsabilidad por la crisis ambiental actual y su deuda climática.

Durante la intervención en el marco de la sesión conjunta de apertura del 28 período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP 28), ese bloque de integración saludó el proceso de operacionalización del fondo para pérdidas y daños que ha sido una demanda que desde hace años por fin verá la luz en favor de los países en desarrollo.

Instan a promover la defensa de los derechos de la Madre Tierra, la justicia climática, y sobre todo el derecho al desarrollo de los pueblos en el contexto de la crisis climática y avanzar en los procesos de transición justa que tanto requerimos para erradicar la pobreza como requisito indispensable del desarrollo sostenible, en el marco de la construcción de una sociedad justa, equitativa y solidaria.

Posición de países del ALBA-TCP

Dubai, Emiratos Árabes Unidos, 30 de noviembre de 2023

Señores presidentes de los órganos subsidiarios,

Secretario ejecutivo de la convención marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático,

Distinguidos delegados y delegadas:

Tengo el honor de hacer esta intervención en nombre de Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela, países miembros del ALBA. Nos sumamos a lo expresado por la distinguida delegación de Cuba en nombre del G77 y China y de Bolivia, en nombre del grupo de países en desarrollo de pensamiento afín.

La humanidad enfrenta las peores crisis de su historia extremos financieros, energéticos, climáticos, alimentarios, institucionales, en fin, que abarcan todos los modelos de vida de nuestro planeta. Nuestra región de América Latina y el Caribe enfrenta un importante reto frente a estas realidades y además, la recuperación económica producto de la pandemia.  Somos una de las regiones más vulnerables del planeta como consecuencia de los efectos de la crisis climática al sufrir los impactos crónicos y graduales de la crisis climática, lo cual está repercutiendo y paralizando los avances en el desarrollo sostenible en armonía con la naturaleza y la lucha contra la pobreza.

Cada día observamos el incremento en la frecuencia e intensidad de fenómenos naturales que ocasionan lamentables pérdidas humanas y materiales, representando una amenaza para la coexistencia de todas las formas de vida que habitan nuestro planeta y para los ecosistemas que conforman actualmente nuestro hábitat.

Es nuestra oportunidad de cambiar esa visión generada por el modelo capitalista depredador, de transformarnos en pensamiento y accionar para lo cual es necesario el escuchar y trabajar juntos en favor de nuestros pueblos, quienes sufren de cerca los embates del cambio climático y la falta de voluntad política de los países desarrollados de tomar acciones concretas en contra de ello.

Es momento de realmente implementar la Convención y el Acuerdo de Paris. Es necesario que los países desarrollados cumplan su compromiso de movilizar y proporcionar al menos 100 mil millones de dólares anualmente y aumenten sustancialmente el financiamiento climático de acceso directo y no condicionado, asumiendo su responsabilidad por la crisis ambiental actual y su deuda climática.

Saludamos el proceso de operacionalización del fondo para pérdidas y daños que ha sido una demanda que desde hace años por fin verá la luz en favor de los países en desarrollo.

Debemos promover la defensa de los derechos de la Madre Tierra, la justicia climática, y sobre todo el derecho al desarrollo de los pueblos en el contexto de la crisis climática y avanzar en los procesos de transición justa que tanto requerimos para erradicar la pobreza como requisito indispensable del desarrollo sostenible, en el marco de la construcción de una sociedad justa, equitativa y solidaria.

Es así que el Balance Mundial deberá estar focalizado en la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y apoyar las acciones nacionales determinadas, sin que existan metas específicas o prescripciones.

En todos estos temas deberemos trabajar para visibilizar las consecuencias de la imposición de Medidas Coercitivas Unilaterales que representan un crimen de lesa humanidad, que abarcan un amplio espectro, constituyéndose en acciones que afectan de forma directa e indirecta las capacidades para responder a la crisis climática y en las capacidades de respuesta de los Estados para garantizar el derecho al desarrollo y los derechos básicos como el agua, o a un ambiente sano.

Durante esta COP 28 se requieren compromisos más ambiciosos, realistas y sobre todo sinceros en materia de adaptación, pérdidas y daños mitigación y provisión de medios de implementación, incluida la financiación climática, la transferencia de tecnologías y la creación de capacidades, así como la implementación de enfoques no basados en mercado.

Nuevamente queremos insistir en que la Convención y el Acuerdo de Paris representan el régimen jurídico vinculante vigente para el tratamiento del calentamiento global, resultado del consenso alcanzado por los esfuerzos de la comunidad internacional para afrontar esta problemática ambiental a lo largo de los últimos años. Estos instrumentos legalmente vinculantes deben ser mantenidos, y no pueden ser anulados ni sustituidos por nuevos acuerdos que erosionen las obligaciones contraídas.

Para el ALBA es fundamental un multilateralismo inclusivo, participativo que convoque a todos a debatir el futuro común sobre la base de la equidad y el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y las respectivas capacidades, así como en el tratamiento de los temas de la agenda para de esta manera garantizar la convergencia de todos.

Finalmente, hacemos un llamado a los países para unir esfuerzos y lograr que, durante esta Conferencia de las Partes, tengamos la voluntad política para lograr avances importantes en materia de lucha contra la crisis climática, la conservación de la diversidad biológica y frenar la contaminación.  Cuenten con nuestro apoyo irreductible y compromiso para el logro de los objetivos propuestos.