Escúchenos en línea

Ira popular en La Paz Centro: la Policía Nacional debe reflexionar

17 Septiembre 2008
En menos de una semana nos propinaron dos bofetadas. La primera fue asestada por la "justicia" costarricense, al emitir una sentencia absolutoria para los acusados por la muerte de Natividad Canda. Mucho se ha especulado sobre las razones por las cuales la "justicia" resolvió en ese sentido. Las versiones son muy variadas, y ellas van desde la hipótesis de proteger la imagen de la fuerza pública de ese país, hasta la presunción de que se quiso evitar una demanda millonaria al estado costarricense. Sin embargo, todas ellas coinciden en la idea de que prevaleció la conveniencia y no el estado de derecho. Con ese fallo judicial no sólo se consumó una violación a los derechos humanos (no debemos olvidar que hasta el Ministerio Público de ese país pidió un veredicto de no culpabilidad). http://www.nacion.com/ln_ee/2008/septiembre/03/sucesos1687025.html Esa decisión – en medio de la xenofobia y la celebración con imágenes de perros rabiosos– sentó un precedente de desprecio hacia la vida de los nicaragüenses. Este Sí es un caso que amerita ser denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El segundo golpe nos impactó el pasado 14 de Septiembre. La mayoría quedamos conmovidos ante un acto de barbarie que segó la vida de un niño en el municipio de La Paz Centro (Departamento de León). Todo indica que fue un miembro de la policía nacional quien disparó –sin razón alguna– en contra de ese menor. Ese mismo día –de manera espontánea– la población protestó en las afueras de la delegación policial, y se escuchó –como respuesta del Jefe Local de la Policía Nacional– su total indignación por el proceder de sus subordinados. No obstante, pocas horas después se dio a conocer –en un medio televisivo– una supuesta versión policial en la que se calificaba como "lamentable accidente" lo sucedido. Y, para colmo, el periodista se preguntó: ¿Qué versión oficial va a brindar Asuntos Internos de la Policía Nacional?. Pero, ¿y quién dice que la Dirección de Asuntos Internos está llamada a sustituir al poder judicial? Asuntos internos es una instancia administrativa que tiene un rol disciplinario. Lo que cabía en este caso era la detención inmediata de los implicados y su formal acusación. Al siguiente día no se había emitido una versión oficial de la Policía, por lo que era de suponer que a esas alturas no había ningún detenido –y mucho menos acusado– por el asesinato del menor. Y fue así que, ante el sabor de una posible impunidad, la población de la Paz Centro pasó de la conmoción a la ira. Prefiero decir que fue lamentable que se destruyeran bienes estatales, porque se me hace muy difícil condenar a los pobladores que cometieron ese error. No creo que en su reacción hubiera premeditación alguna. No vi – en las escenas que se transmitieron por TV – que esos pobladores actuaran motivados por el deseo de robar los medios de transporte de la policía (los vehículos y demás bienes fueron incinerados). Pude ver a jóvenes y madres indignadas ante el peligro de que le pudiera suceder lo mismo a otro niño. Pude apreciar a personas enardecidas que destruían el lugar de donde salieron las personas que provocaron tanto daño y dolor. La actuación policial, durante esos deplorables acontecimientos de destrucción, fue muy prudente, ya que se personó sólo para recodarle a la población que la autoridad sigue existiendo, para decirle que comprende su enojo y que no está dispuesta a reprimirla. Por eso no creo estar haciendo apología del delito. La policía debería sentir el llamado que le hizo la población. Los ciudadanos comunes, a su manera, invitaron a una profunda reflexión y transformación. Para los que resulten acusados por el condenable asesinato de ese menor de edad sólo cabe una sentencia de culpabilidad, pues existen demasiadas evidencias. Sería injusto y vergonzoso que –al igual que en Costa Rica– los nicaragüenses nos llegáramos a sentir ultrajados en nuestro propio país. Pero, ¿recuerdan a aquellos señores que armaron una alharaca mediática para denunciar la "violación de los derechos humanos" de un señor al que no se le vio ni un solo rasguño? ¿Alguien los ha escuchado pronunciándose con el mismo ímpetu por cualquiera de los dos casos que he abordado? A lo sumo, solamente una organización que se define como defensora de derechos humanos ha reaccionado tímidamente. Pero resto de ellos ni eso. En cuanto al primer caso, tal vez su silencio se deba al hecho de que esos señores se han obstinado por presentarnos a la "justicia" costarricense como el ejemplo a seguir. En lo personal no deseo una "justicia" como esa para Nicaragua. Tampoco podemos descartar que para ellos Natividad Canda no merezca ni una sola frase. Deberíamos preguntarnos si esa gente maneja los mismos conceptos y valores de la mayoría de la población. Para ellos, la emisión de una multa a quien se le encuentre culpable por el delito de injurias y calumnias es una "brutal violación a los derechos humanos", pero para nosotros, para la mayoría, ese show que montaron no pasó de ser un espectáculo que nos hizo reír. Para nosotros, violación a los derechos humanos es el caso de Canda, y un acto de barbarie el asesinato del niño de La Paz Centro. En una ocasión alguien me dijo que con esa gente no compartimos intereses ni sentimientos, y que por lo tanto no tenemos nada en común con ellos. Por ahora estoy evaluando esa aseveración. De lo que sí estoy seguro es que la población reacciona con ira cuando es meritorio hacerlo, y que se ríe cuando debe reír.
Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play