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Después de la llovizna quedó la calma

24 Septiembre 2008
Resulta difícil no asociar el comportamiento de algunos ONG "nicaragüenses" con el guión que se está aplicando en otras naciones latinoamericanas. En esos países se ha utilizado a algunas Asociaciones "sin fines de lucro" como punta de lanza de una política promovida y financiada por elementos foráneos. Así, bajo la orientación externa, comenzaron con pronunciamientos. Luego "olvidaron" los fines para los cuales habían sido creadas, convirtiendo la difamación en su razón de existir. Posteriormente promovieron ficciones – entre ellas falsas huelgas de hambre – como parte del rubro de visibilidad de sus proyectos. Se les hizo costumbre organizar marchas callejeras y se han sentido con el valor de invitar a la violencia y a desconocer a las instituciones (después de haber recorrido cierta distancia). En Nicaragua, algunas asociaciones que se definen como civiles, han ido subiendo el tono de sus difamaciones en contra del gobierno central y de otras instituciones (incluyendo al ejército). Pareciera que están siguiendo la pauta dictada en otros países. Recientemente simpatizantes del partido de gobierno provocaron la cancelación de una marcha en la Ciudad de León. La manifestación non nata fue promovida por algunos movimientos que se hacen llamar "sociedad civil organizada". Es obvio que lo acontecido en esa ciudad fue una respuesta neutralizante, propinada por quienes estimaron que las diatribas y actuaciones de esa gente habían llegado a un punto no permisible. Fue lamentable que los simpatizantes del gobierno se rindieran ante la provocación y que respondieran con ira, pues existen otros métodos proporcionados por la ley. Pero, ¿Deberíamos extrañarnos por el hecho de que una persona común actúe de manera impropia? ¿qué acaso no fuimos testigos de que al final de una de esas marchas "en contra de la dictadura" un ciudadano notable respondió con un puntapié? ¿qué estará pasando?. Algunos medios de comunicación han calificado lo acaecido en León como un acto de fascismo, pero omiten decir que tan sólo unas cuantas horas después sucedió algo similar en un país del primer mundo. Por enésima vez pobladores de la Ciudad de Colonia-Alemania acorralaron a un grupo de forasteros de extrema derecha, no les permitieron marchar y mucho menos divulgar su discurso de odio. La policía no tuvo más remedio que cancelar el permiso que se le había otorgado a ese grupo de extrema derecha. Nuevamente un grupo de civiles impidió que otros civiles se movilizaran, y nadie calificó esto último como fascismo. (http://es.noticias.yahoo.com/afp/20080921/tts-alemania-inmigracion-manifestacion-eb7e0e4.html) ¿Será que quienes organizaron el repudio en León se inspiraron en esa práctica de la democracia occidental? ¿habrán considerado como de extrema derecha a los "leoneses" importados que iban a participar en la fallida marcha? Espero que tampoco se entienda que estoy justificando lo que considero deplorable, sólo estoy buscando razones. Se pudo notar –a través de las imágenes del canal 100% Noticias– que los simpatizantes del gobierno marcharon por la ciudad de León, pero que evitaron entrar en conflicto con los simpatizantes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Optaron por no transitar por la calle donde sita el comando de campaña del PLC. Y ese es un detalle que algunos omiten. A diferencia de las organizaciones que convocaron a la frustrada marcha, el PLC está participando en la contienda electoral. En cierto modo este partido político tiene una actitud propositiva, pues su prioridad es lograr que sus candidatos ganen la elección. Pero la misión de esos grupos apartidarios es oscura y diametralmente opuesta: le huyen al riesgo de someterse al escrutinio popular y su única bandera es el discurso Anti-gobierno (lo que los convierte en un cuerpo extraño que está enrareciendo el ambiente electoral). La ciudad de León regresó a la normalidad en horas de la tarde. Después de la llovizna se pasó a la calma, y el resto del país no vio alterado –en ningún momento– el ritmo de su vida. Pero lo de León debe tomarse como algo aleccionador. En otros países las leyes electorales reservan las manifestaciones –durante los periodos de campaña– a los partidos políticos, ya que la fuerza pública está llamada a mantener el orden de esas actividades. En Nicaragua la legislación electoral no lo contempla, pero un artículo constitucional regula el derecho a la manifestación pública y lo deja sujeto al permiso de la policía nacional (y nada obliga a esta institución a otorgarlo). Considerando que son mas de 150 elecciones distintas y que la Policía Nacional tiene mucho trabajo ante sí, sería muy oportuno que –a iniciativa de la institución policial o como sugerencia de la cartera de gobierno directamente vinculada a ella– se tomara la decisión de que los permisos para manifestarse sean otorgados SOLAMENTE a los PARTIDOS POLITICOS en contienda. No se puede permitir que elementos ajenos a un proceso electoral procuren desnaturalizarlo y traer la zozobra. En este caso debe primar el interés supremo de garantizar la seguridad y tranquilidad de esta campaña municipal No debe importar que los inhabilitados denuncien "dictaduras", pues ante los ojos de la población quedarían muy mal parados, ya que serían visibles las manifestaciones de los partidos contendores. No les quedaría más que sumarse a una opción partidaria y abandonar de una vez por todas sus posiciones gallo-gallinas. No les quedaría más que reformular sus proyectos y enviar esos adendum a las entidades que les proporcionan financiamiento. De pronunciamientos no van a pasar. No creo que osen organizar una marcha al margen de la ley, ya que ésta no contaría con el acompañamiento policial. Pero de todos modos, allá ellos. Menos mal que después de la llovizna quedó la calma.
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