Escúchenos en línea

¿Cómo entender la democracia?

18 Enero 2009
Por José Gabriel Moya [email protected] Es impresionante la coincidencia de la sociedad nicaragüense alrededor del término democracia. Todos la queremos, independientemente de nuestro rol y de nuestra posición económica en la sociedad, no obstante, nuestras condiciones materiales de vida y espirituales pueden mejor o empeorar en dependencia del enfoque que predomine en la esfera de poder gubernamental, por eso, es de vital importancia escudriñar y comprender las diferencias en la lógica del concepto democracia según quién la predique. Como el propósito en este breve artículo, es escudriñar un tanto la lógica del concepto democracia, su aplicación y praxis, pero además, que sea entendible, usaré como técnica las preguntas y respuestas. Haré por lo tanto, un esfuerzo en la dirección de explicar las dos connotaciones básicas de la palabra democracia, centrado en las realidades históricas en los últimos 18 años, e indudablemente, la historia condena o absuelve. No obstante, es necesario establecer el marco contextual, aunque sea en forma de síntesis, a fin de entender mejor el concepto de Democracia. El capitalismo como sistema, es una fábrica perfecta para la producción constante y permanente de pobres y ricos, en una proporción variable, pero en lo general, en una relación en la que existen millones de seres humanos en condiciones de pobreza (2.600 millones de personas, el 40% de la población mundial viven con menos de US$ 2.0 al día – PNUD 2007-2008). Desde su estado embrionario en el sistema feudal, hasta su establecimiento y consolidación como sistema capitalista, se ha venido globalizando, hasta alcanzar su máxima expresión en lo que conocemos como el fenómeno de la globalización. El sistema se ha venido perfeccionando dentro de la lógica de producir cada vez más pobres y menos ricos, es decir, cada vez más un mayor pauperismo y la concentración de la riqueza y el capital en menos personas, en particular, del capital financiero. A eso es lo que se le llama capitalismo salvaje. No hay rostro humano en el sistema. Visto así, es un sistema que no solamente es salvaje sino también sádico ya que también mata lentamente, es criminal por naturaleza. El sistema por sus propias contradicciones, es homicida y suicida, al mismo tiempo. Ahí está la terrible crisis financiera que ha desatado, esa es la manera que tiene el sistema de demostrar que no lo revitalizan todas esas inventivas de la reingeniería financiera o de diseño sofisticado de "alta gerencia financiera", al contrario, lo ha intoxicado y convulsionado, y en virtud de ello, ha explotado la mayor, la "madre de todas las depresiones económicas y financiera" que se haya conocido hasta ahora. En ese escenario es que se desarrolla la lucha política en cualquier país capitalista –y Nicaragua no es la excepción. Se nos habla de una Democracia política cuyo objetivo final es perpetuar el sistema capitalista. Ese tipo y/o clase de democracia es la democracia convencional o constitucional, donde no se tolera el surgimiento de una relación de Poder distinto al tradicional. No se tolera el surgimiento embrionario de una relación de poder popular que pueda generar un sistema diferente. En Nicaragua estamos en esa lucha, pero no es previsible su final, por las contradicciones materiales de vida de la sociedad y del pensamiento social y político de la mayoría del nicaragüense. Por eso es importante analizar el trasfondo de la palabra Democracia, con la finalidad de proceder y tomar decisiones con plena conciencia y dominio del tema, para evitar ser manipulado o engañado. Los romanos, ante un hecho punible, siempre se preguntaban ¿A quien beneficia el hecho? Nosotros podemos preguntarnos ¿A qué intereses responden las palabras y hechos? Y solamente hay una respuesta lógica en materia política: A favor de los pobres o a favor de los ricos. La supremacía de una de esas posiciones no condena automáticamente a la otra; el alcance de la dinámica dependerá de cómo se resuelvan las contradicciones de clases. No obstante, el problema económico social es tan agudo que amerita una acción concertada de todos los sectores en la búsqueda del bien común bajo la preeminencia de un enfoque a favor de los pobres y por los pobres. ¿Cómo se define la Democracia? Según la Real Academia Española, avance de la 23.ª edición, la democracia se define como el "predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado". Lo que inevitablemente presupone un gobernante con una "doctrina favorable a la intervención del pueblo en el gobierno para el ejercicio del poder real". Entonces cabe preguntarse ¿dónde está el pecado del gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional y de su Presidente? Naturalmente, que el ejercicio del poder es todo un proceso que poco a poco y de manera real debe asumir la población, y como consecuencia de ello, está obligada a concebirse como Sujeto de Cambio, a promover y consolidar la participación ciudadana, pero no en el sentido de una participación multifragmentadas, atomizada, sino como eje de poder territorial, municipal y nacionalmente expresada y representada en los centros de poder del gobierno. Por lo tanto, se requiere de un Cambio de Mentalidad, que rebase los límites de la filosofía liberal, que postula, entre otros aspectos, la neutralidad del conocimiento, el conformismo, el individualismo, el egoísmo, la codicia y la avaricia. Es necesario, en consecuencia, reafirmar indefectiblemente, los principios de la solidaridad, de la fraternidad, de la libertad, de la igualdad, de la equidad y justicia social, en virtud de que seamos el centro y fin de la economía y del quehacer político, y de la políticas de Estado. ¿Es esto posible en el marco de la Constitución Política? La respuesta en Sí. Desde una perspectiva constitucional Nicaragua se ha constituido en un Estado Social de Derecho (Art. 130 Constitución Política de Nicaragua). El carácter social del Estado implica el que éste esté obligado a buscar la justicia social en sus actuaciones. Debe promover la igualdad de los diferentes sectores sociales, lo que no significa la implantación del "igualitarismo", sino que todos los sectores de la población deben tener igualdad de posibilidades para el acceso a los recursos y pleno goce de sus derechos, igualdad que debe potenciar el estado haciendo uso de los poderes que le confiere la constitución y las leyes. De la disponibilidad de recursos al servicio de los más pobres para convertirlos en verdaderos sujetos de la economía nacional. Un Estado que actué, no como ente facilitador, sino como un Ente transformador de relaciones injustas a relaciones justas. El principio de Estado Social no deriva la implantación de un modelo económico específico para el país. Sin embargo, tanto la dictadura económica del Estado, como la libertad irrestricta del capitalismo privado, serían contrarias a los preceptos del Estado Social. Desde esta perspectiva, los impulsores de la Democracia tienen un camino abierto a la imaginación y la creatividad, el Estado Social marca amplias posibilidades para que el concepto de la democracia –entendida en su sentido integral- sea asumido por el Estado nicaragüense. A mi juicio, el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, está en esta vía. Es verdad, el camino para la superación de la pobreza y el subdesarrollo, es la democracia, pero no la falsa democracia convencional basada en el imperio de la Ley en contra de los pobres, sino la democracia integral centrada en la igualdad. Para profundizar la Democracia, en su sentido integral, es necesario articular todos los esfuerzos posibles en la mayor sinergia, hay que incorporar a esa mayoría de desposeídos a la economía nacional, lo que significa transformar las relaciones económicas injustas en relaciones económicas justas y compatibles con la superación de pobreza. El Estado Social marca entonces, desde una perspectiva constitucional y legal, una vía para profundizar la democracia en su sentido integral. ¿Qué sucede en América Latina y el Caribe? En los últimos siete años en América Latina, se ha presentado el mayor oleaje de la democracia, pero no de la democracia convencional, sino de la democracia en su perspectiva integral basada en la igualdad, es decir, de aquella que se enfoca en los diversos ángulos de la sociedad como el económico, social, político, jurídico, cultural e ideológico de los pueblos. Es un tipo de democracia que se confronta con la realidad para dar solución a los problemas del hambre, del analfabetismo, de las enfermedades, de la falta de viviendas, de la falta de recursos para la producción, de los problemas ecológicos, en fin, para mejorar las condiciones de vida de los pueblos. En América Latina se están impulsando nuevos paradigmas sociopolíticos, porque en definitiva, la política neoliberal compatible con la democracia convencional ha fracasado por ser contraria a la dignidad de los Estados y pueblos; y también, la fuente de la reproducción ampliada de la pobreza. El capitalismo está en franca contravía al desarrollo de las potencialidades humanas. En consecuencia, en ciertos países de América Latina, se está promoviendo un nuevo orden político centrado en la Profundización de la Democracia como característica esencial promoviendo la igualdad de oportunidades sustentada en la lógica de las mayorías y por las mayorías. ¿Qué entienden por democracia los políticos tradicionales de Nicaragua? A mi modo de entender, se trata de un concepto tradicional, el mismo concepto que define el Profesor de Ciencias Políticas, David Close, en su libro publicado por el Grupo Editorial, denominado "Los años de Doña Violeta", que textualmente dice: "La democracia al estilo convencional es constitucional, democracia representativa. Se identifica por un número de características: Una oposición esencialmente libre; elecciones libres y periódicas, con sufragio universal; reconocimiento y cumplimiento de los derechos humanos y libertades cívicas; un poder judicial libre; y una asamblea representativa que no sea una cifra. Esta es una democracia política". ¿Qué aplicación política tiene este concepto? Con este tipo de concepto se hacen afirmaciones de que la "falta de democracia explica el subdesarrollo", o expresiones cotidianas como que "sin democracia política no hay prosperidad económica", y nos ponen de ejemplo, el caso de Costa Rica, entre otros. Sin embargo, la historia se ha encargado de demostrar la falsedad y simplismo de tal argumento cuando éste se plantea en el marco del concepto tradicional o convencional de democracia capitalista. Naturalmente, que el subdesarrollo es un problema de mayor profundidad cuya explicación no es el objeto del presente tema. Reconocido es que América Latina, pasó de una época de Dictaduras a una época de renacimiento y fortalecimiento de la Democracia convencional en las que las cuestiones relacionadas con el sistema político y gobierno gozan de alta prioridad (desde los ochenta al dos mil), y se ha visto, un marcado incremento del número de elecciones y uso de los mecanismos eleccionarios para la toma de decisiones relevantes en temas de nación. No obstante, en la mayoría de estos países, gran parte de la población vive sumergida en la pobreza, e incluso con amplios sectores en la pobreza extrema. La esperanza de que la democratización potenciara un rápido crecimiento económico – en el marco del sistema político capitalista- ha devenido en frustración. En el caso específico de Nicaragua, en los aproximadamente 17 años de gobiernos neoliberales (1990-2006), al contrario de lo esperado, se enseñoreo la pobreza, y a pesar de los fondos proveniente de la Cooperación Externa, la brecha entre pobres y ricos se incremento, el segmento de extrema pobreza aumento y el número de pobres también se incrementó, y por consiguiente la brecha entre pobres y ricos fue cada vez mayor. El hecho histórico referido con relación a América Latina, nos fundamenta fehacientemente, que hay algo en ese concepto de democracia convencional que no va de la mano con el desarrollo y la superación de la pobreza, y la gobernabilidad misma, no obstante, con esa apariencia de verdad y de legitimidad como en la referida afirmación de que la "falta de democracia explica el subdesarrollo", nos quieren persuadir de la necesidad de perfeccionar la democracia, la democracia convencional, la que a mi juicio, es incompatible con el desarrollo humano. ¿Cuál ha sido la praxis de los que se autodenominan Demócratas? A mi juicio, la evidencia del pasado es una lección que deber ser aprehendida, los que han gobernado para los ricos, establecen políticas que favorecen a los ricos; pero no solamente han gobernados para ellos, sino que también han compartido el poder con sus comparsas de la oligarquía financiera convirtiéndose en instrumentos de la misma. Asimismo, se conoció de la proliferación constante de los actos de corrupción en contra de los recursos del Estado. Esta es una verdad indubitable e irrefutable, demostrada está la pérdida de miles de millones de córdobas que salieron de las arcas del estado ilícitamente, y todas ellas, debidamente fundamentadas en la Contraloría General de la República. Inmenso fue el caudal de fondos que fue a parar a los bolsillos de connotados ciudadanos de cuello blanco, y con certeza, su máxima expresión en función de favorecer a los que tienen más, es el caso de los Cenis; eso fue un canibalismo puro en contra del tesoro nacional, valga decir, en contra del pueblo. Ahora ¿y quienes fueron los del negocio del Estado-Botín? Los banqueros y allegados del Dr. Alemán y a Don Enrique Bolaños Geyer, es decir, ellos y sus secuaces. Esta época de Nicaragua, marcada en lo fundamental por los gobiernos liberales o más propiamente gobiernos neoliberales, trae a la memoria lo que dijo una vez Hernán Cortés, "los españoles tienen una enfermedad del corazón que sólo se cura con el oro". Ese era el ambiente y la actitud reinante, en particular, de los gobiernos mencionados. Un monumento a la Codicia y a la Avaricia. Don Roberto Terán G, –que en paz descanse- en tiempo del gobierno del Dr. Alemán, expresó públicamente: "En este gobierno hay personas diabólicas" y también dijo "Tengan compasión por Nicaragua". En el caso de los Cenis, sólo basta recordar un punto: Esta fue una operación en la que los Banqueros requerían de un Apalancamiento del Tesoro público y, por lo tanto, hoy en día, los banqueros fueran deudores del Estado; pero la cuestión la hicieron al revés, y por lo tanto, como resultado de sus políticas económicas es que el Estado nicaragüense le debe a ellos. En síntesis, los predicadores de la democracia, los que se dicen demócratas, gobernaron de espalda a los intereses populares y practicaron el pillaje del erario público. ¿Qué funciona mal? ¿el sistema o los hombres? Permítame citar al dirigente Nelson Mandela, el cual dijo: "al igual que la esclavitud y el apartheid, la pobreza no es un estado natural. Es obra del hombre y puede ser superada y erradicada por la acción de los seres humanos". En lo fundamental es un problema del Sistema, el sistema capitalista surgió independientemente de la voluntad de los hombres, en virtud de las contradicciones materiales de vida en el seno del sistema feudal, pero así como en determinado momento se utilizó el Poder Consciente para implantarlo, así también, podemos utilizar nuestro Poder Consciente para cambiarlo o para transformarlo, no obstante, prevalece el imperio de los intereses económicos de una minoría que cada vez más se aferra al poder o de retornar al poder para privilegiar sus intereses por encima de los intereses nacionales y de las grandes mayorías sometida a la pobreza; en consecuencia, la pobreza puede ser superada y erradicada por la acción de los seres humanos; en éste sistema u orden establecido en Nicaragua, los funcionarios de los gobiernos |liberales en cuestión, actuaron como Corsarios, en contra de las arcas del estado. Quienes nos han gobernados (Neoliberales), han padecido de la mayor miopía política; pero es que ciertamente, nadie puede ir más allá de su visión. En principio, se espera de que gobiernos que se autodefinen "democráticos" actúen en beneficios de las mayorías pobres aplicando políticas redistributivas orientadas a reducir las desigualdades y pobreza, por ser estrictamente necesarias, pero no es así, esto nos demuestra que no es suficiente tener un gobierno "democrático" para combatir las desigualdades sociales y económicas; que no es suficiente garantía la Constitución y el voto como mecanismos verticales mediante el cual los ciudadanos ejercen control sobre el gobierno; se requiere por lo tanto, de una combinación de factores, de actores y recursos, orientados hacia una misma finalidad: la superación y erradicación de la pobreza. Se requiere de una mentalidad orientada con determinación a erradicar la pobreza. ¿Cuál democracia resuelve la pobreza? El concepto de democracia compatible con la necesidad de resolver los problemas de la pobreza es un concepto integral, no puede verse como un problema unidimensional, pues la democracia es un concepto pluridimensional, es decir, tiene una plataforma económica, social, política, jurídica, ideológica y cultural. La realidad es una y es pluridimensional. La democracia integral –y nunca hay que olvidarlo- se fundamenta en la igualdad. A la luz de los problemas fundamentales de la nación, no es posible hablar de Democracia al margen de la Economía, ni Economía sin Democracia, como ciertamente no es posible hablar de Democracia sin Poder Ciudadano organizado y en el ejercicio del poder. Tampoco es concebible la Democracia sin Educación, ni salud, entre otros aspectos. En vista de lo anterior, concluimos que todos estos componentes forman parte de un mismo tejido, de un mismo cuerpo, sin exclusiones de ninguna naturaleza, sin asimetrías que hagan imposible la igualdad de todos los nicaragüenses. ¿Es democracia el Plan Nacional de Desarrollo Humano? El Plan de Desarrollo Humano está orientado al interés de resolver los graves y escabrosos problemas económicos y sociales de la nación y de los pobres. El gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, está alineado con un enfoque de Política de Estado a favor de los pobres, está desarrollando una política social que elimine el estado de indefensión a que estaba sometida la población por la falta de una política pública a favor de mejorar sustancialmente los servicios públicos, de hacer de los pobres Sujetos Activos de la economía mediante la integración de esa mayoría de desposeídos a la economía nacional, y por ende, constructores de su propio destino. En consecuencia, y visto en el mediano plazo, es un excelente instrumento que establece con mucha claridad su "reenfoque de la política pública para favorecer a los pobres, fortalecer el crecimiento económico y reducir la dependencia externa". ¿Es posible un acuerdo democrático entre todos los nicaragüenses? Una estrategia nacional para la superación y erradicación de la pobreza pasa, en el mejor de los casos, por un Pacto de "Gobernabilidad, Democracia y por la Superación y Erradicación de la Pobreza". El fortalecimiento de la Democracia desde una perspectiva Integral y participativa, y por ende, la gobernabilidad en Nicaragua, está urgida, a mi juicio, de un Pacto Político Social entre todos los nicaragüenses, delimitado por los Grandes Intereses de la Nación, y éste no puede darse sin consenso nacional; el futuro de Nicaragua está matizado por la necesidad del consenso político nacional como una vía para el desarrollo, o más bien, para acelerar el Desarrollo. El gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional ya inició la vía para el desarrollo económico social, pero para acelerar y consolidar la estrategia de nación, es necesario llegar a acuerdos de nación. A mi modo de ver los espacios están abiertos. Es mi percepción de que el gobierno está preparado y en condiciones para ello. Para lograr este entendimiento es necesario que la clase política de la oposición al gobierno sea consiente de su responsabilidad social y política, que quiera apostar a la "Gran Política Nacional" en el marco de una estrategia mundial de poder, pero sobre todo, que entienda que el único enemigo en común que tenemos los nicaragüense es la pobreza. No podemos continuar como prisionero de nuestro propio pasado y sobre todo, prisionero de nuestro súper ego desarrollado. No comprender la necesidad de ese consenso nacional, es no solamente un "error político sino un error contra la historia". ¿Por qué aferramos a un Sistema que oprime y daña al ser humano? ¿Por qué aferramos a un Sistema que materializa nuestra conciencia y nuestro espíritu? ¿Por qué esa fe en la inmortalidad del Sistema Capitalista? ¿Porqué no entender que la igualdad sin oportunidad material, social, política, y cultural, no es igualdad? Hay un principio elemental que hoy en día está más claro que nunca, y es que los Recursos Estratégicos y los Servicios Públicos deben estar en manos del Estado y al servicio de la nación ¿Es esto algo imposible de asimilar y aceptar? El Consenso Nacional es una necesidad indubitable para acelerar la solución de los grandes problemas de Nicaragua. Nicaragua es una fuente inagotable de recursos y posibilidades, pero tenemos que abrir nuestra mente y nuestra visión, para ir más allá de nuestras limitaciones. Es imperativo entre otros aspectos, apoyar el Plan Nacional de Desarrollo Humano del gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional orientado a liberar la energía de los pobres, de los pequeños y medianos productores; la política social; apoyar el Megaproyecto de la Refinería bautizado "El sueño Supremo de Bolivar", entre otros aspectos, y todos aquellos proyectos que apuntalen la infraestructura básica para un verdadero despegue de la economía nacional. Ponernos de común acuerdo con el Megaproyecto del Canal Interoceánico y/o proyecto del Canal Seco. En fin, la modernización de la economía nicaragüense requiere del consenso político nacional, y por ende, revitalizar nuestras esperanzas en un futuro distinto, al menos, prometedor para las nuevas generaciones. La base de este consenso, al cual nos hemos referidos, descansa en el pueblo. Esa es la piedra angular de todo proceso de cambio, los nicaragüense todos o al menos la inmensa mayoría, debe convencerse de que no habrá un mejor futuro sin cambios ni trasformaciones, afortunadamente, no somos adictos al pasado y los nicaragüenses estamos llamados a establecer un nuevo paradigma económico-social y político que asegure una democracia integral y participativa centrada en la igualdad.
Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play