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Siembra vientos y cosecha tempestades

08 Agosto 2018
Siembra vientos y cosecha tempestades

Por Carlos José Martínez Hernández

Una polémica se ha desatado tras la decisión de impedir el ingreso a los estadios a los cronistas deportivos Miguel Ángel Mendoza y Yader Valle, uno empleado del programa Doble Play que dirige Edgar Tijerino y el otro de Radio Corporación.

Las opiniones sobre este tema son diversas, unos creen que fue una decisión acertada por las posiciones que Mendoza y Valle asumieron durante la asonada que inició el 18 de abril, tratando de justificar la protesta tras la reforma a la Ley del Seguro Social, y que se extendió hasta a finales del mes de julio, dejando una estela de muerte, daños a la propiedad pública, carreteras y la afectación de la  economía nacional.

Del señor Valle puedo decir que ya conocemos sus posiciones políticas desde hace muchos años y en este caso no se ha referido en ningún momento a los trabajadores de Radio La Primerísima.

Obviamente, la polarización permite que hay quienes defiendan a Mendoza y Valle en sus desmedidas publicaciones y expresiones públicas emanadas desde el primer día que estalló la violencia.

En este sentido, se han escuchado mensajes de solidaridad de personajes ligados a la revuelta, quienes aducen que se les está cercenando el derecho a la sobrevivencia porque tratándose de dos cronistas el sustento diario lo consiguen a través de sus patrocinadores en los eventos deportivos.

Algo de razón hay en ello, pero esos mismos derechos los tenían decenas de personas que antes de ser corridos de las empresas que quebraron producto de la crisis, se encontraban en una situación estable.

Las familias de estas personas también comen y tienen que solventar sus necesidades básicas. Acaso quienes patrocinaron la asonada han dicho esta boca es mía.

La burguesía criolla puso en números rojos las empresas en su el afán de acabar con el gobierno, después que ellos formaron parte del ejército de beneficiados con las exoneraciones de impuestos y otros beneficios que les permitió hacerse más ricos. Al final del camino, estos empresarios mandaron a la calle decenas de trabajadores.

Si alguien duda de esto, pregúntenle a los ex trabajadores de la zona franca, SINSA y BAC, entre otros corridos como están pasando actualmente.

Las voces solidarias no se han hecho escuchar para respaldar a estos trabajadores, solo con Miguel Mendoza y Yader Valle, porque jugaron un papel importante en la etapa de violencia que se vivió en el país. Lo que es bueno para el ganso, es bueno para la gansa, eso creo.

Durante los momentos más críticos que se vivieron durante la asonada, tuvimos que hacer vigilancia en la radio porque pandilleros amenazaron con quemarla.

En esa ocasión hasta los vecinos hicieron vigilancia junto a los trabajadores o hubo mucha solidaridad con las personas que veníamos a defender nuestro puesto de trabajo y un patrimonio heredado de la Revolución.

También existió apoyo por parte de policías que forman parte del cuerpo de seguridad personal del Presidente Daniel Ortega, quienes en horas de la noche realizaban rondines para conocer la situación de la radio y hasta nos alertaban de movimientos irregulares en la zona.   

Una expresión muy conocida de quienes andaban promoviendo la violencia, era que el desempleo, la afectación a la economía y hasta los muertos, eran costos que debían de pagarse y que en el fondo lo más importante era el derrocamiento del Comandante Daniel.

Para nadie es un secreto el daño que se hizo con la instalación de los tranques en varios departamentos del país, la destrucción de carreteras y el levantamiento de barricadas en barrios y asentamientos, todo ello, impulsado por un grupo de extremistas cabezas calientes y en el peor de los casos de gente resentida que por muchos años gozaron de los beneficios del gobierno y hasta se les perdonó casos de corrupción.

Miguel Mendoza habla que tiene el respaldo solidario de quienes trabajamos en  Radio Primerísima, que yo sepa no hemos tenido reuniones o asamblea extraordinaria para emitir una proclama en este sentido y tampoco creo que la habrá porque sería el primero de rechazar cualquier respaldo político o moral. Sobre todo porque ha dicho que los sandinistas somos asesinos.

Es verdad que no debemos hacer “leña del árbol caído”, pero cada quien debe asumir su responsabilidad, si el soldado va a la guerra ya sabe que puede morir o matar al adversario, si una persona se mete a la política o cualquier otra actividad legal o ilegal, debe aprender a dar, pero también a recibir lo que venga.

En mi caso personal, no existe un respaldo a Miguel Mendoza y si lo hay es de personas específicas con nombres y apellidos que pueden ser contados con los dedos de las manos. Están en su derecho de hacerlo, pero no pueden hablar por los demás.

Radio La Primerísima es un colectivo que está comprometido con la Revolución y así lo hemos dicho públicamente y nadie puede arrogarse el derecho de decir que cuenta con nuestra solidaridad y hablar en nombre de los trabajadores porque eso sería un “atrevimiento” de su parte.

Cada quien responde por sus acciones, yo no meto mis manos al fuego por nadie y tampoco espero que alguien lo haga por mí. Por lo tanto, no traten de vincular a Miguel Mendoza y sus acciones con el colectivo de Radio La Primerísima, está muy lejos de serlo.

Sin duda alguna esta opinión la comparten muchas de las personas que laboramos en la radio y no queremos que tras declaraciones públicas de Miguel Mendoza, tengamos que pagar réditos que no nos corresponde.

Carlos Martínez Hernández

*Editor página web Radio La Primerísima

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