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Por la gente ¿será posible la unidad entre sandinistas?

26 Enero 2008
«Es necesario velar por la continuación y desarrollo de esta tradición unitaria, que es motivo de orgullo de los combatientes sandinistas. Naturalmente que la unidad no es opuesta a la existencia de un auténtico espíritu crítico en nuestras filas; por el contrario, tal espíritu de crítica constructiva le da consistencia mayor a la unidad y contribuye a su fortalecimiento y continuidad. En la discusión interna cada uno debería tener presente que lo que conviene a los intereses del movimiento, de la clase y de la nación, es convencer y no vencer a la otra parte. La persuasión exige tener en cuenta la dosis de razón, por ínfima, por pequeñita que sea, en la opinión que cada uno expresa. El sectarismo es el principal enemigo de la unidad. Debemos tener el cuidado de saber distinguir entre las diversas fuerzas políticas del país, los elementos que coinciden con nuestras aspiraciones, aunque esa coincidencia sea mínima». Carlos Fonseca Amador
Ha pasado solo un año desde que Daniel Ortega fuera electo presidente. Si leemos los grandes titulares y editoriales de algunos medios de comunicación y las declaraciones de analistas y políticos de oposición, pareciera que estamos ante un gobierno totalmente desgastado que esta llegando al final de la legislatura. Sin entrar a hacer un balance de este año de gobierno ( de esos ya hay un puñado), si que nos parece importante resaltar la división y fragmentación que existe entre el gobierno de Daniel Ortega, (apoyado por una cantidad importante de organizaciones populares Sandinistas) y todo el sector que proviene del Sandinismo, que en muchos casos se sigue definiendo como Sandinista y que engloba a los dos MRS y organizaciones sociales encuadradas en la Coordinadora Civil y en el Movimiento Social Nicaragüense. Si escuchamos a unos y a otros, pareciera que vivimos en países totalmente diferentes. Para los partidarios del gobierno y para el propio gobierno estamos prácticamente en un proceso Revolucionario similar al que emprendió la Revolución Popular Sandinista, pero en Reconciliación y Paz. Para los opositores “Sandinistas”, estamos en una “dictadura” o como mínimo bajo la tutela de un gobierno súper autoritario, que representa los intereses de los poderosos y que ha llevado al país a una persecución contra la libertad de expresión y de organización nunca jamás vista y a una situación social peor que la que ha existido durante los 16 años de gobiernos neoliberales. Como nos decía hace unos días una compañera “pueden mas los odios personales que el análisis político sereno y objetivo”. ¿Como puede ser que el gobierno pueda pactar, negociar y hasta reconciliarse con el Cardenal Obando, con la cúpula del PLC y con tantos enemigos de la Revolución y no se pueda sentar a platicar y a llegar a acuerdos mínimos con sectores sociales sandinistas y con algunas compañeras y compañeros de los MRS? ¿Como puede ser que desde estos sectores opositores al gobierno, se pueda hablar tan gratuitamente de dictadura, de falta de libertad de expresión, de persecución política y se participe junto a políticos Somocistas de “Bloques contra la dictadura”? A caso tanto les cuesta reconocer algunos avances ( pocos para lo que necesita el país, cierto, pero muchos mas de los que ha habido en los 16 años anteriores), que ha habido en este año en salud, educación, derechos laborales o los beneficios sociales de participar en el ALBA. Esta claro que este no es el Frente Sandinista ni de la clandestinidad, ni del gobierno Revolucionario de los 80’, que es necesario que el gobierno ataque de raíz las injusticias sociales que han generado 40 años de somocismo, 10 años de guerra y 17 años de terrorismo neoliberal, que es urgente que el FSLN tenga vida partidaria y que sus bases participaran de las decisiones estratégicas del partido, pero aun así, vemos aspectos positivos en muchas de las medidas adoptadas por Daniel y su gobierno con el fin de mejorar la situación de la gente. Las injusticias sociales en Nicaragua, solo podrán desaparecer cambiando el sistema económico que las ha generado. Y eso, ni gobierno, ni renovadores sandinistas, ni ong,s, ni movimientos sociales van a ser capaces por si solos de conseguir. Para cambiar este sistema asesino va a hacer falta que la gente tomemos conciencia de nuestra situación, que nos organicemos como sea, que nos revelemos contra las injusticias y la miseria y que lo hagamos unidos, con nuestras diferencias, pero admitiendo cada quien nuestras limitaciones y nuestras responsabilidades en la situación actual. Dejémonos de chochadas, la conciencia Revolucionaria esta en minoría social, es imposible que cambiemos el sistema de injusticia social que existe en Nicaragua con cerca de un 60% de votantes que después de 17 años de neoliberalismo todavía confían en las opciones políticas que lo representan. Por supuesto que el FSLN tiene responsabilidad de esta situación, quizás quien mas por sus políticas pactistas y amortiguadoras de la ira social que puso en práctica a partir de 1997. Por su estrategia de acabar con cualquier signo de vida partidaria y de crítica a las posiciones de la dirigencia. ¿Pero acaso los demás no somos responsables también? En estos últimos 17 años, en los que las Ong,s, algunos movimientos sociales y algunas instituciones humanitarias han tenido un protagonismo importante tanto a nivel político y mediático y además han contado con recursos financieros para incidir en programas sociales, ¿en que ha cambiado la conciencia de la gente? ¿Cuánta gente participa más de las movilizaciones sociales y esta concienciada que son los gobiernos y el sistema los culpables de su situación? ¿A caso ante cualquier déficit social (agua, educación, energía, etc) no sale la gente corriendo a ver que organismo (Ong) les resuelve? En vez de protestar y exigir ante el gobierno de turno. Y la situación social, ¿acaso no ha ido empeorando año tras año, aunque han sido millones de dólares los invertidos en proyectos de desarrollo y en planes estratégicos financiados por las ong,s? Ante la situación del país, ante la situación de pobreza de la gente, no existen ni buenos, ni malos, todos, toditos somos responsables de esta situación, quizás algunos mas que otros, vale, pero si de verdad queremos mejorar la situación de nuestra gente tiene que ser con la aportación de todos y todas, sin sectarismos y sin análisis que se hacen mas prejuzgando y con odios personales que con la razón. Mientras no cambiemos este sistema podrán haber gobiernos con mejores o peores intenciones sociales, pero hasta ahí. Para cambiar el sistema necesitamos cambiar la correlación de fuerza social y para eso tener la voluntad de construir conciencia Revolucionaria y de clase, aunque muchas veces signifique para algunos perder privilegios sociales y de poder. Estoy convencido que en este gobierno hay compañeras y compañeros que apuestan y trabajan por un cambio social, político y económico en beneficio de la gente y que desde la oposición sandinista hay organizaciones y personas que también trabajan por ese cambio. ¿Será posible que se encuentren, y que juntos y unidos podamos construir una Nicaragua donde todos disfruten plenamente de las riquezas nacionales, donde los derechos económicos sean parte esencial de los derechos humanos y donde se acabe con la explotación de unos pocos contra las grandes mayoría.? Mas que un deseo, una necesidad.
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