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Dad al César lo que es del César: carné del FSLN

20 Junio 2009
Por Carlos Escorcia Polanco Es virtualmente imposible encontrar alguna doctrina, algún pensamiento, alguna causa que demande lo mejor, lo más elevado, lo mas puro, lo más noble del ser humano que el Evangelio de Jesús de Nazareth. No existe en el mundo partido político, sindicato, religión, o cualquier otro tipo de organización social, que demande tanto de sus militantes como el Cristianismo tal como aparece en las Sagradas Escrituras. Tampoco se conoce ninguna aventura humana que busque no solamente la multiplicación de los panes y los peces, sino la más amplia, la más ambiciosa masificación de su militancia: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda Criatura” fue la orden de Jesucristo a sus 12 apóstoles. Si el mensaje más sublime que conoce la humanidad, si el discurso que demanda la más absoluta fidelidad, si el mensaje más impactante jamás proclamado, puede ser masificado ya que es patrimonio de la humanidad y de “todo aquel que en el crea”, ¿por qué no puede serlo también una tesis política que no demanda un código tan elevado? El pensamiento vivo de Sandino, con todas sus virtudes, con todas sus esperanzas, con toda su vigencia humana, está en el plano histórico, temporal. El Evangelio pertenece a la categoría transcendental. Se establece entonces la supremacía de lo espiritual sobre lo temporal. Si se puede masificar el compromiso más grande de un ser humano, vivir para Dios, ¿por qué no se puede masificar lo temporal, militar en un partido político como el Frente Sandinista de Liberación Nacional? Soy el primero en reconocer la supremacía de lo Divino sobre lo humano, de lo transcendental sobre lo temporal. Sin embargo, reafirmo el compromiso Cristiano de cumplir con Dios, pero también con los hombres. Si algo tan sublime puede ser masificado, si algo tan divino puede ser popularizado, ¿por qué razón no puede el Frente Sandinista aspirar a que todo aquel que desee militar en sus filas lo haga? ¿Por qué razón tiene que ser un partido formado únicamente por héroes y mártires? Así como los hospitales están llenos de enfermos que buscan salud, así como las Iglesias están llenas de pecadores, hipócritas, delincuentes y prostitutas arrepentidas, que buscan el poder redentor de Cristo, así también, salvando las diferencias categóricas, el Frente Sandinistas es la mas amplia, la mas grande y la mas abierta carpa ideológica de Nicaragua, en donde tienen cabida hasta los somocistas, si se arrepienten de su somocismo. En el Cristianismo no se necesita ser un gigante espiritual como San Pablo o San Pedro para ser aceptado como militante. Basta admitir que somos pecadores y que necesitamos el perdón de Dios. Igualmente, todo nicaragüense que desee militar en el FSLN está en su derecho de hacerlo. Así como la iglesia abre sus puertas a los pecadores, también el FSLN le abre sus puertas a los reaccionarios, a los somocistas y a todo aquel que crea en la redención social de los oprimidos. No es necesario ser un santo como Carlos Fonseca, no es necesario ser como Julio Buitrago, no es necesario ser como aquel muchacho… ”el que vendía tortillas, que dejó el seminario para meterse a la guerrilla”. No es necesario ser héroe o mártir para ser militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Las nuevas generaciones deben conocer y estudiar el pensamiento de nuestros héroes y mártires, e imitarlos. Pero esperar que todos tengan la estatura moral de éstos gigantes, para hasta entonces carnetizarlos es como esperar que todo cristiano tenga la estatura de San Pablo para admitirlo en la Iglesia. Sólo aquellos que creen en una élite iluminada, en una dirigencia mesiánica, en una vanguardia martirizada, sólo aquellos que creen en una ideología amalgamada con la oligarquía, sólo aquellos que extraviaron el rumbo y son aplaudidos a rabiar por ex-guardias, por orejones de la CIA, por ONGeistas financiados por el partido Republicano de Estados Unidos, sólo aquellos que le vendieron su alma al Diablo, son capaces de oponerse a la masificación de la militancia del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Si somos capaces de darle a Dios lo que es de Dios, ¿por qué no hemos de darle también a Cesar lo que es de Cesar? Es bíblico cumplir con Dios, pero también con los hombres. ¿O es que por prejuicios ideológicos es pecado ahora carnetizar a todo aquel que crea en el Frente Sandinista de Liberación Nacional?
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