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¿Debemos permanecer callados ante el Mensaje de la CEN?

05 Mayo 2019

Por Rafael Valdez Rodríguez (*)

La CEN emitió hoy un Mensaje que en su contenido es una repetición al carbón de las demandas de la Alianza Cívica.  ¿Debemos callar, permanecer en silencio? Pronunciarnos, ¿sería caer en una actitud contestaria? o por el contrario en un silencio cómplice?

Los obispos emiten este mensaje especialmente para nosotros los cristianos católicos, pero, veamos a que nos invitan:

Nos exhortan a una transformación cualitativa, quienes nunca han sido capaces de cambiar, siguen siendo fieles a sí mismos desde hace siglos, por lo tanto, incapaces de tener un concepto integral de paz. Ellos han estado en nuestra historia patria haciendo arreglos con los poderosos de los siglos pasados para mantener su influencia social y religiosa, sin importarles el sufrimiento, el dolor y la agonía del pueblo de Nicaragua, llamando príncipe de la paz al tirano Somoza (Monseñor Lezcano y Robleto), ese tirano no era dictador, era un santo. Blasfeman al querer identificar al Cristo Crucificado-Resucitado con su causa, cuando la causa de ellos es la de los criminales que promovieron la destrucción y el caos en nuestro país. Ellos no son apolíticos, ellos pertenecen al partido cuya divisa es la bandera que ondea en Wall Street, cuyos principios son de oposición al pueblo y de obediencia servil al amo imperial.

Nos exhortan que respetemos y fortalezcamos la democracia y su institucionalidad.  No hay mayor descaro y demagogia que exigir al pueblo que asuma estos valores, cuando el pueblo y el gobierno han sido los mayores impulsores de estos principios.  Ellos no pueden demandar lo que no son capaces de dar, ejemplo de democracia, cuando la institución a la que pertenecen es la más antidemocrática del mundo. ¿Cuándo el pueblo católico fue consultado para elegirlos a ellos? ¿En las parroquias, han sido los fieles los que eligen a los curas párrocos? ¿Cuándo son corruptos y pedófilos, tienen los fieles poder de destituirlos? ¿No son ustedes, un poder autoritario y despótico que mandan a silenciar a los que no les son afines y les critican por sus conductas, ejemplo Leonardo Boff, Pablo Richard y otros sacerdotes más, ¿a los que se les han mandado a callar? El mayor desafío que tienen como obispos, es un cambio radical y no seguir causa de nuevos y repetidos vicios, como vestir de colores azul y blanco a los imágenes de sus templo con fines políticos, de los más perversos, como lo es respaldar con sus prédicas y actitudes a lo más malvado que ha parido la humanidad: El imperio gringo, sus aliados europeos y la oligarquía y burguesía local.

Nos exhortan a que se ejerza sin restricciones la libertad de expresión.  No tienen la menor autoridad moral para exigir lo que no son capaces de ejercer a lo interno de la propia institución. Ejemplo ya señalado de Leonardo Boff, como el más reciente, pero hay miles de casos en la historia de esta institución que por falta de espacio no enumeramos. Esto ciegos, guías de ciegos, que llevan a los que le siguen al despeñadero de la ruina y la perdición, ven falta de prensa y de libertad de expresión, cuando todos los días la población del país se harta de noticias falsas, medias verdades y manipulación de toda clase sin que hay ninguna autoridad que los mande a callar.  Para ellos la libertad de expresión es aquella en que se pueda seguir propagando noticias falsas, se manipule la conciencia del pueblo política y religiosamente como hacen ellos en sus templos. La única verdad que para ellos existen en la que expanden en sus medios la prensa vendida a los intereses del imperio, tanto nacional como internacionalmente.

Nos exhortan a una Nicaragua de paz y de justicia. Estos señores hablan de paz y de justicia, pero, para ellos los que fueron asesinados, quemados, torturados y secuestrados por lo que llaman “presos políticos”, no existen, nunca han visto los vídeos, la pruebas y evidencia de los crímenes cometidos por sus angelitos, disfrazados de monaguillos en sus templos para encubrir sus delitos.

No nos pueden hablar de paz los que instigan para la guerra y el crimen, no nos reciten salmos ni lecturas del evangelio, porque en boca de ustedes es abominación, nuestro Dios los escupirá de su boca porque han condenado al pobre a la miseria y la humillación al respaldar a quienes van a arrodillarse ante el emperador de turno, pidiendo sanciones contra nuestro país, para que la población empobrecida y humillada según sus cálculos de el golpe de estado que con sus propias fuerzas han sido incapaces de lograr.  No lo pudieron ni lo podrán, a pesar de ustedes señores obispos.

No causa repugnancia sus actitudes, por vendidos al mejor postor y por ser enemigos del pueblo pobre, por cuya causa murió y resucitó Jesús, El no nos defraudará, cuando llegue el final de los tiempos, ustedes no podrán pasar por la puerta estrecha.

En las comunidades cristianas de base estamos claros que debemos actuar con conciencia histórica por defender y luchar por la vigencia de un proyecto social que reivindica el derecho de los sectores populares tradicionalmente olvidados por más de 200 años de gobiernos oligarcas y neoliberales capitalistas, y que avanza en la construcción de una sociedad totalmente diferente a cualquier otra forma de vivencia histórica del pasado.

(*) Miembro de la Comunidad Eclesial de Base "San Pablo Apóstol".

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