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La magia de la Revolución (respuesta a la doctora García)

29 Marzo 2020
La magia de la Revolución (respuesta a la doctora García)

Por Ligia Altamirano, médico especialista en Ginecología y Obstetricia

Estimada Dra. García: (puede leer su artículo en este enlace: ¡En Nicaragua no se está haciendo nada!)

He leído atentamente y varias veces su sentido escrito y todos los comentarios que se le han hecho.

Me he sentido profundamente conmovida por su testimonio de vida y trabajo al servicio de la salud de pueblo desde el Ministerio de Salud, lo que la convierte en voz autorizada para calificar como injusta la afirmación que en: Nicaragua no se está haciendo nada.

Su escrito a su vez me hizo recordar una vez más mi propia experiencia de vida y de trabajo cuando en el 80 llegué como primera médica que llegaba a la comunidad donde fui ubicada para concluir mi servicio social. El puesto de Salud era una casita de tablas y solamente tenía una bujía y yo tenía que subirme en la mesa donde daba las consultas para encenderla y apagarla, me quemaba las manos con frecuencia. Lo que ahora era un puesto de salud hasta un día antes del 19 de Julio había sido el burdel del pueblo.

Cuando salí de ahí en 1981 era un puesto de salud con camas, sala de observación y por supuesto una sala para atender partos con una camilla ginecológica, lámpara cielítica, ropa de quirófano y cuna para el bebé. ¿Magia? No. Simple acción de la trinidad perfecta: una educación cristiana, un Ministerio de Salud que me apoyó en todas mis solicitudes y una comunidad organizada que limpió, pintó, instaló el sistema eléctrico, y armó todos los equipos, las camas y demás. No sería justo de mi parte omitir que el dinero para la pintura y el sistema eléctrico salió de un ganadero importante al cual para irlo a visitar tuve que caminar 10 kilómetros ida y vuelta acompañada de la coordinadora de la Comisión de Salud de la comunidad.

En esos años, Nicaragua recibió números reconocimientos por la Campaña Nacional de Alfabetización, por sus campañas de vacunación por erradicar la polio, etc., etc., etc., igual que los sigue recibiendo ahora

● Por sus 40 programas sociales en estos 13 años, en los cuales destaca salud y educación gratuita.

● Por su empeño en la reducción de la pobreza.

● Por reducir el índice de la población subalimentada.

● Por sus carreteras, una de las cuales terminó con el aislamiento de 500 años de la Costa Caribe. Por su renovación tecnológica hacia tecnología limpias.

● Por las casas maternas, por su apoyo a los emprendedores, por su inclusión en todos los espacios de la vida social a las personas con discapacidad.

Tendría que escribir 10 páginas para señalar todos los beneficios de los programas sociales. Sociales es la palabra clave. Con respecto a esto le quiero compartir unos párrafos copiados textualmente:

"El coronavirus COVID-19 ha puesto en evidencia los resultados de las distintas políticas. Alemania, Francia y Japón están resistiendo bien la pandemia, pues sus infraestructuras públicas son poderosas. En Italia, durante el largo gobierno de Berlusconi, se privatizó casi todo y los resultados están a la vista. Cuando atacó la pandemia, el Estado carecía de recursos para hacerle frente.

En España, los gobiernos del Partido Popular hicieron drásticos recortes en salud, privatizaron servicios y debilitaron el sistema público como nunca antes. En las circunstancias actuales, España e Italia están aplicando casi medidas de guerra para poner todos los recursos del país bajo control o directriz del Estado. Una vuelta a los años 1945-1965, cuando lo público era abrumadoramente mayor que lo privado.

La pandemia del COVID-19 ha puesto en evidencia que el capitalismo es incapaz de salvar a las sociedades. Para enfrentar la pandemia, los gobiernos, de Londres a Washington, de Madrid a Nueva Delhi, de Roma a El Cairo, están haciendo del Estado el instrumento esencial para superar la crisis. El sector privado no cuenta, no sirve, salvo como aparato de apoyo.

Hay, hoy, una revalorización general de lo público (en Europa, cuando menos) y, sobre todo, una toma de conciencia de que hay cuestiones –como la salud, la educación, los servicios farmacéuticos, etc.- que no pueden ser parte del mercado. Que deben ser servicios públicos al margen del capitalismo, porque son valores esenciales y hacen parte de nuestra humanidad.

Que lo social debe ser socialista, para que la sociedades no se hundan ante crisis telúricas como la que nos abate ahora. No es el capitalismo el que nos sacará de esa crisis. Es el socialismo y su valor básico: la solidaridad. Habrá que luchar contra quienes, después de esa crisis, quieran devolver el poder a lo privado. Luego ajustaremos cuentas con la desigualdad económica y social, que causan más víctimas que cualquier pandemia. Salud es socialismo y socialismo es salud, física y espiritual".

Sí, el Codiv 19 nos ha demostrado que ningún sistema de salud del mundo está preparado para enfrentarlo mucho menos los países capitalistas. Estados Unidos ha superado a China en los casos de contagio y ha llegado en un tiempo record a más de 2,000 fallecidos. Continúa rechazando pacientes por no tener seguro médico. Da pesar ver a las enfermeras de los hospitales USA con bolsas de basura como barrera protectora.

La solidaridad

Se queda una sin palabras cuando ves a los países que han sido el sueño de cualquier turista del mundo pedir ayuda a Cuba, China y Rusia. Y estos brindarla en base a su formación socialista y a su valor básico: la solidaridad.

Te quedás sin palabras cuando ves a Italia bajar la bandera de la Unión Europea, tirarla a piso y colocar la bandera de China. Muchas personas están retirando la bandera de la Unión Europea de los lugares públicos, e incluso algunos funcionarios la queman antes de reemplazarla por la bandera de la República Popular China. La bandera de la República Popular de China empieza a ondear por todas partes en señal de agradecimiento hacia uno de los pocos países que les han prestado apoyo sanitario. Las redes sociales también han mostrado imágenes de los camiones del ejército ruso entrando en Roma después de recorrer toda Europa para transportar material sanitario. Los aviones rusos que acarrean equipo sanitario han tenido que recorrer 2.500 kilómetros para llegar al aeropuerto de la capital italiana porque la OTAN ordenó a Polonia que no autorizara que los aviones rusos sobrevolaran su espacio aéreo, ni siquiera para llevar medicinas. Los que parecían enemigos tratan de ayudar y los que parecían amigos tratan de sabotear.

El Codiv ha sacado de cada uno lo que llevamos dentro. Como dice la Biblia: de lo que hay en tu corazón habla tu boca. Da pena ajena cuando ves en la TV entrevistadores que acosan a sus invitados preguntando cuántos respiradores hay en cada hospital. Desconocimiento total de que la lucha es para no llegar hasta esa etapa. El Codiv–19 no es un asunto de respiradores, es un asunto de ayuda humanitaria y en eso Nicaragua da clase magistral.

Te quedás horrorizada cuando en la fila de un súper que hace esfuerzos por apoyar las medidas de prevención en Nicaragua que te spraya alcohol en las manos a la entrada y salida, que ha colocado señales en el piso para que guardes la distancia, que ha abierto una caja especial para adultos mayores y embarazadas, ves a dos jóvenes, guapos, elegantes, distinguidos, con chaquetas negras de esas que tienen un zíper adelante y una capucha estornudan y sprayan a todas a su alrededor y después se tiran una gran carcajada.

Entonces pensás: ¿dónde está el amor a Nicaragua? ¿Qué motiva ese comportamiento irracional, falto de cívica? ¿Qué hay detrás de ese boicot a los esfuerzos públicos y privados? ¿Por qué no terminamos de entender que tenemos que trabajar todos juntos como un equipo de alto rendimiento? ¿Qué se quiere conseguir? Evidentemente nada que tenga que ver con nuestro actuar como médicos en este momento de dolor y sufrimiento mundial.

Ya le expresé que la considero una voz autorizada para hablar del trabajo del Ejecutivo y del Minsa pero además la considero una voz moral para demandar respeto para ambos y a la historia personal de cada trabajador de la salud que en todos los períodos y más sobretodo en los neoliberales hemos puesto alma, vida y corazón y hemos derramado sangre, sudor y lágrimas para servir al pueblo de Nicaragua desde los servicios públicos.

La saludo con respeto, aprecio y consideración. Además con el cariño de siempre.

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