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David Chavarría, toda una vida de testimonio como auténtico cristiano

11 Junio 2020
David Chavarría, toda una vida de testimonio como auténtico cristiano

Por Padre Uriel Molina Oliú

Carta a propósito del fallecimiento de David Chavarría

A la familia de mi hermano David Chavarría:

A sus amigos y compañeros en la lucha Sandinista.

¿Quién puede olvidarlo, ahora que ha pasado de la muerte a la vida?

Yo quiero compartir con ustedes esa preciosa amistad que yo tuve con David cuando aún era un luchador Revolucionario. Como muchos de mis feligreses cuando ejercí mi trabajo apostólico en la Iglesia del Barrio Riguero, David comenzó siendo junto a otros un Militante Cristiano. A través de un Cristianismo Militante él se puso a servir a todos los que necesitaban de su ayuda.

Eran los años ya cercanos al triunfo sandinista, cuando yo pude constatar que había un cristianismo nuevo dispuesto a entregar la vida para liberarla de la tremenda violencia ejercida por los Somoza en nuestro país.

David pagó con la prisión el compromiso de su lucha. Fue difícil para mí acostumbrarme a no verlo más en las misas del domingo. Y tuve la gracia de comunicarme con él a través de la abnegación de su madre que por ser pariente de un alto militar se le concedió acercarse a la celda en donde estaban apiñados los Revolucionarios para llevarles comida.

Un día de tantos, envuelta en un pedazo de tortilla recibí una pequeña carta de David.

Y él decía: no sé si es de día o de noche, no sé si estoy vestido o desnudo; sólo sé que estoy envuelto en una gran soledad, apenas interrumpida por los pasos de un militar, el único que tenía acceso a nuestra celda.

Los servicios de seguridad de Somoza buscaban afanosamente a las cabezas pensantes de un Movimiento Revolucionario dirigido por la Juventud de la clase pobre y de la clase media que funcionaban en los barrios orientales de la capital.

Y Dios escuchó nuestra oración y un buen día pude enviar una cartita a David que contenía pedacitos de hostias consagradas. David ejercía en la cárcel un ministerio apostólico: Distribuía la comunión a todos los compañeros de su celda. Fueron siete cartas que yo leía y re leía y que, desafortunadamente, yo perdí en las idas y venidas de esos aciagos días. Ni él ni yo pudimos rescatarlas, pero quedaron para siempre fijas en nuestra memoria.

Cuando pasó la guerra, David siguió siendo el amigo, el hermano, el cristiano y vino a vivir cerca de mi casa y en medio de su pobreza tenía la generosidad y el amor de mandarme los caimitos que a mí me gustaban tanto.

Hoy David fue arrollado por la pandemia que nos azota. Ya no podré verlo más en mis 87 años. Faltará poco para verlo en la otra dimensión.

Mis sentimientos de condolencias llegan a todos ustedes en esta carta que les escribo desde mi cuarto sujeto a la cuarentena. Cuando pase todo esto los invito para que vengan a verme y me cuenten cómo fueron los últimos días y horas de David. Celebraremos la Misa Campesina con el Grupo Resplandor

Hasta la Victoria Siempre. En Jesús nuestro Salvador

Padre Uriel Molina Oliú

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