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El efecto inverso de la represión gorilista

22 Septiembre 2009
Por Samuel Trigueros Si los gorilas creen que con esta nueva jornada de represión y muerte que nos han "generosamente" otorgado el pueblo en Resistencia se va a desmoralizar, va a abandonar la lucha, va a aceptar el fracaso, va a renunciar al triunfo, va a permitir que se queden con la patria que en sus manos se ha convertido en un inmenso campo de concentración, SE EQUIVOCARON. El retorno de Manuel Zelaya Rosales resulta para los golpistas el humillante ejemplo de que toda su maquinaria policial, lobista, financiera e "inteligentemente" militar no les ha producido más que los amargos frutos propios de una dictadura torpe, inculta y bárbara:¿Cómo es posible que Mel se les metiera por la puerta de la cocina?¿Cómo es posible que esos cuatro vagos revoltosos no se cansen de andar por las calles, de aguantar una y otra vez balas, gases lacrimógenos y toletes que se quiebran sobre sus lomos?¿De dónde, por san-alvarez-martínez, sale tanta chusma? ¿Cómo es posible que las naciones del mundo estén tan ciegas que no vean la blanca pulcritud de sus camisitas y corazones golpistas?¿Por qué la comunidad mundial no es capaz de escuchar los hermosos spots que han producido para difundir su verdad brillante como un escudo antimotines? El pueblo en Resistencia se reunió desde ayer, cerca del mediodía, frente al edificio de Naciones Unidas en Tegucigalpa, para encontrarse con el legítimo presidente de Honduras. A esa hora Goriletti decía en cadena nacional que Manuel Zelaya estaba en una habitación de un hotel de lujo pagada por Chávez en Nicaragua. La idiotez no les permite a los Gorilas entender que sus mentiras tienen cada vez menos el efecto que ellos desean sobre la población consciente que cada vez aumenta más en número y verdad, que sus mentiras sólo se sostienen el breve tiempo que le toma a la verdad traspasarla por su espada de fuego inexorable. Oficiales de Naciones Unidas se apresuraron a decir también que la venida de Mel a Honduras era un rumor sin fundamentos, ya que en ese edificio no se encontraba "ese señor"...Torpes una vez más. Su acrisolada "inteligencia" no les permitió siquiera sospechar que era ilógico decir exactamente el lugar en que el Presidente Mel estaría. La Resistencia se reunió frente a Naciones Unidas, pero luego se desplazó a la embajada de Brasil, donde realmente estaba y aún permanece. Ahí permanecimos desde las once de la mañana del día lunes 21 de septiembre, hasta las 5 de la madrugada del martes 22, momento en que los perros de caza del ejército y la policía iniciaron un brutal y sangriento desalojo. Con valentía, hombres, mujeres, niños, jóvenes, ancianos y todo tipo de personas resistieron la embestida de los gorilas, pero finalmente nos dispersamos en medio de las nubes de gas lacrimógeno, balas de goma, balas vivas y bestias sedientas de sangre. Reportes preliminares consignan la muerte de dos compañeros adultos, la muerte de un niño asfixiado por los gases represivos, de un desaparecido y de cientos de capturados y capturadas que han sido llevados a diferentes postas policiales, retenes militares y campos de concentración improvisados, donde permanecen sometidos a vejámenes. La oficina misma de COFADEH fue objeto de allanamiento para perseguir y reprimir a las personas que en ella buscaron refugio y protección. Miles de compatriotas han sido también detenidos en las entradas del norte, oriente, sur y occidente de la capital. Un grupos de veintiséis Artistas del Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado, hombres, mujeres y menores de edad, fuimos socorridos solidariamente por una compatriota que voluntariamente nos ofreció todo un piso de un edificio, yéndose ella misma de su propia casa hacia la de otro familiar, para que nosotros salváramos nuestras vidas. El amanecer se llenó de gas pimienta, gas de triple acción, sonidos de metralla, jaurías atronando con sus botas las calles arrebatadas al pueblo. Pasada la refriega, una Comisión de Procuradores de Derechos Humanos nombrada por el CODEH salimos a verificar algunos de los estragos ocasionados por el régimen de facto. Todavía pudimos encontrar menores de edad temblando de terror adentro de autos estacionados a la orilla de las calles, con los toletes dibujando vacíos sobre los vidrios rotos, el asfalto sembrado de bombas lacrimógenas, pedazos de toletes quebrados y salvajes que en nombre de la dictadura continuaron con sus amenazas directas sobre nosotros. Mi camiseta con la frase "¿Quién dijo miedo?" les causaba una ira contenida que se expresaba en sus ojos inyectados de muerte (lo único visible de sus rostros encapuchados y oscuros), Andrés Pavón fue amenazado (y nosotros junto a él) por un policía de civil que comandaba un equipo de inspecciones oculares. Organizamos un repliegue táctico para evaluar daños y posibilidades. Avanzamos en contingente pacífico, pero aguerrido y decidido, por las calles tomadas por múltiples retenes policiales y militares. La ciudad desolada y muerta, inmóvil. Nosotros en ella como vestigios de un pueblo que asume esta jornada con la dignidad del que posee la convicción de la victoria, del que sabe que esta fue sólo una batalla en la que otra vez pusimos los muertos, en la que les causamos más de alguna baja a los gorilas. Las casas en los barrios populares donde vive el pueblo en lucha contra la oligarquía están siendo allanados, muchos siguen presos; pero el pueblo resiste, la lucha renace, el valor no cede al terror de las armas; nos reorganizamos, pensamos nuevas tácticas, acumulamos fuerzas, medimos a los golpistas, les buscamos su punto débil, aguardamos el momento justo, levantamos nuevas barricadas en muchos barrios, dejamos libre la acción creativa e irrefrenable del pueblo, dignificamos y nos disponemos a vengar la sangre de nuestros mártires, asumimos nuestra responsabilidad histórica, nos nos rendimos, no nos rendimos jamás...y a cualquiera que pregunte por la derrota le decimos que la derrota está próxima...PARA LOS GORILAS, PARA LOS GOLPISTAS, PARA TODAS Y TODOS ESOS QUE APOYAN, FINANCIAN Y EJECUTAN LA BARBARIE y que ojalá sepan dónde se van a esconder de la justicia popular y de la Historia que más temprano que tarde les alcanzará. Sus bárbaras acciones los hunden cada vez más en los abismos de la ignominia y la reprobación mundial, la represión que descargan sobre nosotros nutre de energía nuestra lucha, nos enseña que no hay retroceso posible, que debemos vencer o morir, que ESTA ES LA HORA DE NUESTRA VICTORIA. ¡Vamos pueblo! ¡A luchar incansablemente contra la oligarquía! ¡NUNCA MáS A LOS GOLPES DE ESTADO! ¡Por la restitución de Manuel Zelaya Rosales en la presidencia de Honduras! ¡Por el restablecimiento de la constitucionalidad! ¡Por la Asamblea nacional Constituyente! ¡Por la refundación de HONDURAS!
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