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Desafío a la Coordinadora Civil: ¡salgan a la luz pública como partido político!

21 Diciembre 2009
Por Francisco López P. Estimado Señor Iván García Marenco He leído con atención su carta respuesta, y como usted se considera insultado porque yo llamo Partido Político a la Coordinadora Civil, he querido contestar fundamentando mi posición que la mal llamada Coordinadora Civil desde hace tiempo, dejó de ser una ONG y se convirtió en Partido Político, con posiciones de derecha. Dice un estudioso de la Leyes del Poder (Robert Greene/Las 48 Leyes del Poder): "En el mundo de hoy, es peligroso parecer demasiado ávido de poder, decir abiertamente lo que se va a hacer para obtenerlo: Tenemos que parecer justos y decentes. Así que necesitamos ser sutiles: agradables, pero astutos: democráticos, pero arteros". De su carta contestación se desprende este juego de poder de ustedes, que tratan de ocultar el verdadero carácter del Partido Coordinadora Civil, se venden fuera de Nicaragua con un discurso que no es más que una máscara para el engaño dice usted y lo cito textualmente: "la Coordinadora Civil ha afirmado que no somos partido político y que no estamos aliados con ningún partido político. No nos hemos inscrito jamás, ni pensamos hacerlo, como partido político, nunca hemos participado ni pensamos participar en ninguna elección nacional ni municipal como partido contendiente con propósitos de adquirir el poder público de la democracia representativa". Mi estimado Iván: siempre se ha dicho, y lo dijo uno de los sabios de Atenas, "que el hombre por naturaleza es un animal político". Además, el comportamiento es lo que determina, no lo que yo digo de mí mismo. Adicional a ello, el Partido Coordinadora Civil tiene una posición política clara y también ideológica. No se requiere estar inscrito en el Consejo Supremo Electoral, ni tampoco participar en elecciones. ¡Qué va! Eso es para los "políticos", como usted lo dice en su carta, y muchas veces se refiere a los políticos de forma peyorativa, aunque en su juego de poder tratan de esconder sus verdaderas intenciones. Mire qué nos dice al respecto el libro de Greene ya relacionado: "en el mundo de hoy, es peligroso parecer demasiado ávido de poder, decir abiertamente lo que se va hacer para obtenerlo. (...) El Poder es un juego y en los juegos no se juzga al contrario por sus intenciones sino por el efecto de sus acciones". ¿Acaso ustedes no tratan de descalificar siempre a todos los políticos y a los Partidos Políticos? Se nos presentan como los bondadosos, desinteresados en temas políticos, súper éticos, casi místicos, que se sacrifican por el país y la Patria. En su carta, usted dice mesiánicamente y cito: "las encuestas dicen que una gran mayoría de la población de Nicaragua, un 80%, está totalmente despechada de los partidos políticos y por qué tantos ciudadanos ponen sus esperanzas para la salvación de Nicaragua en la sociedad civil y, en concreto, muchas en la coordinadora civil?". ¿Pero además, don Iván, que pasó el 21 de Noviembre? ¿acaso el Partido Coordinadora Civil y otros más con la máscara de "Sociedad Civil" no convocaron y participaron activamente junto con la derecha tradicional en una Marcha Política? ¿o me puede argumentar que fue una marcha sin contenido político? Al respecto, cabe recordar lo que ustedes suscribieron en el Manifiesto que salió en los Diarios. Para iniciar, desde el nombre que le dieron al documento publicado, no es casual: MANIFIESTO, que tiene un sólido contenido político e ideológico. Dice el tratadista y jurista Guillermo Cabanellas que Manifiesto significa, "escrito en que se hace profesión de fe, declaración de doctrina o exposición de propósitos...". ¿Cuáles eran esos propósitos de los manifestantes de la "Sociedad Civil"? En pocas palabras: asediar al gobierno Sandinista, buscando su desgaste de cara a la comunidad Internacional. El contenido del manifiesto es explícito y se explica por sí solo, para que no nos quede duda que ustedes son un Partido Político de derecha más, del amplio espectro que hay en Nicaragua. Algunos puntos de los que ustedes suscribieron dicen textualmente: "estamos aquí para comprometernos, todos juntos, a rescatar nuestra democracia política, social y económica, y a detener la dictadura que esconde ese nuevo modelo propagandizado por este gobierno"... Y siguen diciendo: "reivindicamos la legitimidad que nos asiste para ejercer plenamente nuestra ciudadanía, en el marco de los derechos políticos que nos confiere la constitución". En América Latina existe un debate alrededor de aquellos militantes y dirigentes políticos de izquierda, muchos de ellos bien radicales, que luego de las derrotas de los años 80 y 90 de las izquierdas en el mundo, se reciclaron y se convirtieron en todo lo contrario de lo que habían profesado. Hoy son enemigos a muerte de todo lo que les recuerde su pasado infiel. Ejemplos de estos tipos abundan en nuestro medio y son a quienes utiliza hoy la derecha, huérfana de intelectuales, para apuntalar su misión política e ideológica. Estos conversos hoy se rasgan las vestiduras: Sergio Ramírez en nuestro caso y Joaquín Villalobos en el Salvador, son dos buenos ejemplos de ello. Esa es la matriz inmediata de la mayoría de los dirigentes actuales de este Partido Coordinadora Civil. Al respecto, Héctor Díaz Polanco en un interesante artículo "Socialdemocracia con Aroma Liberal", dice que dos características son identificables en estos conversos: la primera, hacer compatible el liberalismo con el socialismo, y en este afán, tienen como blanco de todas sus baterías a la izquierda radical que se enfrenta al imperialismo y aun a los proyectos políticos progresistas que impulsan reformas sociales frente al neoliberalismo. La segunda característica es que son defensores a ultranza de las instituciones, aunque estas instituciones conspiren contra la igualdad y la justicia social, negando además la participación abierta en política de los sectores más empobrecidos y marginados. No es casual que en nuestro caso, El Diario La Prensa y El Nuevo Diario, hoy aliados ideológicos de ustedes, satanizan, se burlan y ofenden diariamente a los sectores más empobrecidos por el neoliberalismo, cuando participan en actividades políticas: turbas, pandilleros, orteguitas son los calificativos cotidianos de los dueños de esos medios de comunicación. Resumiendo señor Marenco: el liderazgo, de lo que inició como un proyecto social Coordinadora Civil, para apoyar los esfuerzos de reconstrucción, por los efectos del Huracán Mitch, fueron convirtiendo y pervirtiendo este proyecto hasta llevarlo a lo que es hoy, un partido político de derecha, al margen de que existan al interior de la Coordinadora, personas que no comparten esa perversión a que los dirigentes actuales lo han llevado. Comportarse como partido político o querer jugar ese rol, no es malo por sí mismo. Lo malo de ustedes es que en ese juego de poder, ustedes apostaron a querer enmascarar su intención política, haciendo alarde de que no están en ese juego. Al respecto, Robert Greene dice: "se puede reconocer a estos supuestos no jugadores por la forma en que alardean de sus cualidades morales, su compasión, su exquisito sentido de la justicia (...) los que no juegan nos están tirando tierra a los ojos, están distrayendo nuestra atención de sus juegos de poder con su aire de superioridad moral". ¡Salgan a la luz pública como partido político! De más está decir que ustedes ganarían ampliamente las elecciones, ya que las encuestas de M y R, CID Gallup y otras dicen que el 80% de la población de Nicaragua los apoya a ustedes. ¿Qué esperan? Atentamente Francisco López P Militante del Frente Sandinista
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