Escúchenos en línea

Derrota de la derecha se sabía

16 Noviembre 2011
Por Mario Mejía. La gente en sus asuntos, cuando hay una irredenta arrogancia, no repara en su yerros, por el contrario, sigue hundiéndose en los mismos. Sucede como en el caso de un vicioso de los naipes, que luego de perder y perder, busca más recursos para seguir perdiendo, en una actitud compulsiva sin freno alguno. Cosa parecida vemos ahora en algunos colegas al brindar su apreciación de los resultados de las elecciones. No hay ni siquiera un sutil intento para reflexionar sobre los verdaderos elementos que llevaron al fracaso vergonzoso de la derecha. Hacen de cuenta e insisten en convencernos de que los ases políticos de su predilección jugaron impecables a lo largo de este juego por la presidencia. El lanzador tiró para 27 ponches, los bateadores jonronearon a lo loco, en el cuadro jugaron impecables, manager y asistente tomaron las mejores decisiones. Pero perdieron. De esa inducción, en la que han gastado muchos metros cúbicos de saliva y tinta nos acuñan la deducción: ¡Se robaron las elecciones! Si no fuera porque nos conocemos, diría que hay desvaríos de una extraña fiebre. Pero no. Se trata de la insistencia de enfocar convenientemente el asunto, sin reparar en lo absurdo, para curar en salud sus yerros y el de sus líderes. Este simplismo demerita el historial de colegas muy intelectos, a los cuales admiro de manera abierta, pero que en esta lid del aspecto político, llevados por su anti-sandinismo y enfilados en otras alternativas, derivan en actitudes carentes de lógica, y en ocasiones hasta ridículas por lo disparatadas. Otro de los ridículos en el que insisten, estriba en la condena hacia el partido ganador de las elecciones por dividir a la derecha, como si esa no ha sido la practica histórica, no sólo los partidos políticos, si no de diversas contiendas históricas de la humanidad. Este tema del señalamiento de culpabilidad, lejos de verla como es en realidad, una debilidad de los partidos de derecha producto de protagonismos personales irredentos, lo llevan con un simplismo torpe, hacia la pretensión de convertirlo en un ícono moral, que al final sólo es en cursilería barata No fueron estas las elecciones más perfectas de Nicaragua, pero está lejos de competir en anomalías con las que llevaron a la presidencia a Arnoldo Alemán y a Enrique Bolaños. Por otro lado, como bien dice, Carlos Salgado, los ONG, deberían intentar, no sólo representarse a sí mismo por aquello del quehacer económico-laboral, sino constituirse en partidos para demostrar la veracidad de sus puntos de vista en materia política. Pero eso está lejos de verse, porque para eso se necesita mucho coraje en aras de enfrentar las incomodidades que aparecen en ese quehacer. Es mejor enviar informes, fotos, proyectos, que buenos salarios producen para tener galillos harto grandes. Para terminar les quiero señalar, que la derrota de la alianza PLI-MRS fue anunciada y se daba cien por ciento segura, cuando Eduardo Montealegre- Mr. CENIS, renunció a la candidatura presidencial, para no cargar con una segunda derrota, y de paso, causar el mayor daño posible al liderazgo de Arnoldo Alemán Lacayo. Si Eduardo Montealegre habría manejado en sus fríos cálculos la posibilidad de ganar estas elecciones, ¡jamás!, lo repito, ¡jamás! se le habría ocurrido renunciar a la contienda electoral. Esto demuestra, estimados colegas, simpatizantes o no de este sujeto, que además de ser un rufián asalta bancos de saco corbata, es un miserable cobarde, porque sabía lo que pasaría este seis de noviembre, y con el cinismo de los de su clase, prefirió endosarle esa derrota al simplón y chocho de Fabio Gadea, que, como decimos los nicas, agarró la vara. Lo que dice el periodista Carlos Salgado, llamando a la reflexión a los periodistas y dueños de medios para intentar practicar la objetividad, es algo más que idílico, es infantil. Pues precisamente, ningún empresario, por un lado, va a renunciar a ese poder, producto, por un lado, de que hacerlo atentaría contra su condición de clase; y por el otro, la arrogancia de la que siempre han hecho gala la gente de poder económico, en el sentido de creerse mejores personas que los demás. Acuérdense del personaje que hace de tipejo en la película Titanic, el prometido de la muchacha de Jack. Lo dicho por Karl Marx acerca de que la dirección económica de un país se corresponde con el tipo de propiedad sobre los medios, es un axioma imperecedero. Y en el caso de los medios de comunicación, se hace más patente cuando por esa vía se pretende hacer verdades virtuales los hechos falsos. Las elecciones municipales del 2008 es una prueba irrefutable de ello. Por esas cosas de este mundo, ese tipo de campaña se asientan en un manual elaborado y promovido por la CIA para botar gobiernos (de la democracia a la dictadura). Ningún reflexivo periodista, crítico, o político de derecha se atrevió realizar un análisis del fracaso. Se fueron por lo ilógico y conveniente para sustentar su actitud de oposición irracional. ¿Pueden ser ilógico, que el Frente Sandinista, que desde las elecciones del 2000 le venía arrebatando alcaldías limpiamente a la derecha, ahora en el gobierno, con programas sociales de envergadura para campesinos , obreros, comerciantes y productores, se alzara con una victoria arrolladora? ¡Claro que no! Por el contrario, fue muy lógico. Pero la impotencia de los politiqueros y sus adláteres, entre ellos prestigiosos periodistas que en algún momento fueron "sandinosos radicales", consideraron cómodo y conveniente para sus pretensiones futuras hacer una alharaca como plañideras bien pagadas para agregarle al espectáculo luctuosos ataques y desmayos. En estas elecciones presidenciales los opositores le agregaron más textura y colores a esa actitud alucinante. Esto los hizo deducir, en esa línea irracional, que la campaña mediática hizo su trabajo entre la gente humilde para aceptar sus disparates. El asunto es que los programas sociales del gobierno se vieron, se palparon y mejoraron la condición económica de miles y miles de nicaragüenses de la ciudad y el campo, lo cual mandó a la Chureca su estrategia de mentiras. Vean como es la cosa, y pregunto: ¿qué encuestas de las realizadas desde inicios de este año le dio algún porcentaje importante de intención de votos al PLI-MRS para poner en riesgo la victoria anunciada del FSLN? ¡Ninguna! Todas, absolutamente todas le dieron un margen que auguraba un holgado triunfo al FSLN. En una o dos de las encuesta publicadas le dieron al PLI-MRS el resultado más optimista que en ese momento podían tener, el 30 por ciento de los votos, muy lejos de la posibilidad de ganarle al FSLN. Y ya ven ustedes, lo reflejado en esas encuestas optimistas se ajusta a los resultados finales de esta contienda. Por ese porcentaje deberían sentirse contentos. Pero no. Prefieren montarse en la estrategia imperial del manual CIA, actitud que en lo personal me provoca lástima por ellos mismos, por la verborrea ridícula utilizada para tratar de deslegitimar una ejemplar cachimbeada. ¡El colmo!, para rematar la inoperancia de la derecha, en las encuestas en donde se incluyó preguntas a los sin cédulas, el voto era favorable al FSLN. Los votos "adjudicados" por el Consejo Supremo Electoral, dice un brillante periodista, siguiendo con la tónica irracional y tragicómica de deslegitimar los resultados de las elecciones. ¡Que pena! El problema de esta sinfónica es que nunca se afinó, y ahora cansada, está resultando una pesadilla para la gran mayoría, no sólo para el 62.66 % que voto por el FSLN, sino también para los que equivocadamente lo hicieron por Fabio y Alemán. Y eso lo digo con propiedad por los comentarios de mis estimables vecinos liberales. Por último, para cerrar este " Aliento" a la tierra de Sandino, los sectores antes señalados, magnifican los informes, por demás contradictorios (Hubo dos) de la Unión Europea, cuya posición estaba de antemano elaborada, asumiendo en las Juntas Receptoras, en alguna situaciones, el papel de fiscales y jueces de un juicio político. Y por otro lado, estos boeres, por la misma posición prejuiciada, invadieron nuestra soberanía jurídica, coincidiendo con la campaña de la derecha en su intento por deslegitimar la candidatura de Daniel. ¡Tronco de acompañantes imparciales! Ni siquiera ellos se creen esa vara, porque en los países europes, por ser considerado un derecho UNIVERSAL el ser elegido y ser electo, no habría argumento alguno para cuestionar la inaplicación de preceptos que contradicen ese derecho. Y en el caso de la constitución de Nicaragua, la situación se vuelve más absurda, en tanto, por un lado, un artículo reconoce ese derecho universal a todos los nicaragüenses, y en otro, lo cercena. A la insostenibilidad de ese absurdo recurrió Daniel Ortega, y antes lo hizo Oscar Arias de Costa Rica. El hecho de que el gobierno de España, miembro de la UE, recuérdenlo, haya reconocido la victoria de Daniel Ortega, es una prueba fehaciente de la parcialidad de los mencionados acompañantes, además de dejarlos en ridículo. A esa acción del gobierno de España se le suma la de Rusia, América Latina etc. etc. Y con esto basta para todo el año.
Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play