Escúchenos en línea

Las contradicciones de la novelita del fraude

22 Noviembre 2011
Por Carlos Escorcia Polanco La Oligarquía lleva 11 años satanizando lo que ellos llaman “pacto” entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega, simplemente porque ellos no forman parte del mismo. Ahora que se preparan a beberse la leche de las jugosas diputaciones, luego de 3 años y días de maldecir a la vaca con la fantasía del fraude, tambien ellos buscarán su propio pacto con el partido gobernante. Mientras tanto no le rebajan a la guerra propagandística del fraude, campaña mediática que lleva ya más de 3 años y que al parecer, continuará siendo su caballito de batalla, ante la imposibilidad lógica de oponerse a los excelentes programas sociales del gobierno que los enterraron en las urnas. Si el falso discurso de la oligarquía tuviera un ápice de verdad, tanto sobre el pacto como sobre el fraude, lo lógico hubiera sido no perjudicar “al principal socio del pacto” como supuestamente lo es el PLC. Bastaba manipular los números, bajarle un 10% al PLI-MRS y asignárselo al PLC para garantizar que la oposición se siguiera matando, manteniendo siempre la mayoría que obtuvo el FSLN en estas elecciones. Pero fue el pueblo el que le dió la estocada al PLC y al PLI-MRS, no la novelita del fraude. Si fuera cierto que Alemán fue un socio fiel y le ayudó a Daniel Ortega por mas de 10 años y si verdaderamente hubo fraude, por qué condenarlo a la irrelevancia política, dejándolo en ridículo al asignarle únicamente dos diputados en la Asamblea Nacional? Ninguno de los “analistas” de esos que seguirán rayando el disco del “fraude” por los próximos cinco años, se ha tomado la molestia de analizar este ángulo, el cual si se tomara en cuenta revelaría un absurdo mas de la novelita del fraude a la cual se aferra con desesperación la oposición timbuco calandraca, como única tabla de salvación. Si realmente Alemán ha mantenido su “zancudismo” pactista, si realmente el FSLN manipuló a su antojo los resultados electorales, entonces, en vez de quitarle el 90% de sus diputaciones a su “aliado”, resultaba mejor dejar al MRS con dos diputados y no los cuatro que obtuvo. Si fuera cierto que hubo fraude, era mejor que el PLI-MRS sacara no el 31% “asignado” y que cínicamente asumirán el 9 de Enero los 26 diputados pro oligarcas, sino restarle un 10% al PLI-MRS pasándoselo al PLC, el cual hubiera aparecido con un 15% y el PLI-MRS con un 21%. Pero, según la fantástica novelita que por entregas de capítulos diarios nos ofrece la oligaquía desde hace mas de tres años, el FSLN se deshace de su “fiel” socio pactista, lo castiga inmisericordemente y le “acomoda” a su archi-adversario del PLI-MRS, una cifra ni parecida a la que dió la CID-GALLUP en la última encuesta previa a las elecciones. En el “alegre acomodo” que según el libreto de los derrotados, hizo el CSE bajo el “férreo” control del FSLN, le convenía acaso al partido gobernante, asignarle el doble de lo que decían las encuestas a su principal adversario, el PLI-MRS y sepultar a su “fiel aliado” el PLC? ¿Acaso no es mejor lo viejo conocido que lo nuevo por conocer? ¿Acaso no estaba “probada” la lealtad del partido pactista, tan evidentemente como la amargura del otro contrincante? ¿Acaso no le convenía al gobierno una oposición mejor “balanceada”? Un fraude hecho al gusto y antojo del FSLN hubiera dejado a las dos fuerzas opositoras en una posición combativa que garantizara la continuación de la carnicería que tanto ha beneficiado al FSLN. Pero el FSLN no hizo tal acomodo. Por qué no, si según los libretistas de la telenovela del fraude, el FSLN se repartió con la cuchara grande? La respuesta es más que obvia, porque no hubo tal fraude, excepto el ocurrido en “la isla de la fantasía”. Los mismos analistas de derecha lo admiten. La matancina entre ellos, que salpica hasta a inocentes criaturas de la tercera generación, nietos de ambos candidatos, fue la segunda causa de su aplastante derrota, apodada por ellos fraude. La primera causa fueron las torrenciales ALBA-bendiciones que cual tormenta tropical, recibió el pueblo. Basta retroceder un poco mas de tres décadas en nuestra historia nacional y comparar los “sesudos” analisis antiSandinistas que hacía Novedades, diario de la tiranía, con las amargas diatribas que cual disco rayado nos ofrece hoy la oligarquía, para convencernos que son la legítima prolongación ideológica de la sangrienta tiranía somocista. Asi como por tres años y un mes, no han cesado un solo día de repetir la palabra fraude, esquizofrenia política cual cáncer en etapa de metástasis, así lo continuarán haciendo, hasta que el cáncer los aniquile como le sucedió a Somoza, por carecer de un discurso que verdaderamente reinvindique a las clases populares. Los analistas de la oligarquía, que tienen el mismo nivel de seriedad de pláticas de presos o conversaciones entre compadres en una gallera de Matiguás, al calor del ron plata, pretenden colocar al nivel de la CID-GALLUP el “amplio” anecdotario de irregularidades, que según ellos ocurrió a nivel nacional. ¿Qué puede tener mayor seriedad? ¿Los relatos anecdóticos “documentando” la supuestamente gigantesca cantidad de irregularidades, que suceden en todas las elecciones del planeta o lo que decían las encuestas, científicamente diseñadas? Las elecciones del 6 de Noviembre tienen la particularidad de 3 elementos coincidentes: uno, todas las encuestas anunciaban claramente una victoria arrasadora del comandante Ortega; dos, el conteo paralelo de la OEA y otras instituciones internacionales “eran semejantes a los resultados emitidos por el Consejo Supremo Electoral (CSE)” y tres, las cifras anunciadas por el mismo CSE. ¿Hubo compradre hablado entre las encuestadoras, la OEA y el CSE para emitir todas “cifras semejantes”? Pero el gobierno rechazó el informe de la OEA en Washington, ¿por qué darle credibilidad ahora? El discurso del embajador Denis Moncada fue cuidadoso y específico. Rechazó básicamente dos cosas: la falsedad sobre el supuesto bloquéo al ingreso de la misión de la OEA a 10 recintos electorales y la injerencia de la embajada estadounidense, denunciada con nombres y apellidos por Victor Boitano. Si se sumaran todas las irregularidades “documentadas” por la lengua de comadre de cuartería, - que no cuentan con la rigurosidad científica que tuvieron las encuestas, mucho menos el nivel del informe de la OEA-, y se le asignaran todas al PLI-MRS, probablemente no lograrían anular la victoria del FSLN en estas elecciones. Tal escenario de “redistribuir” los votos justa y transparentemente no ha sucedido porque no forma parte de la agenda política de ningún “experto” en elecciones que posea la magia de mirar a travez del carton de las urnas y dar su “informe” una hora antes que se comenzaran a contar los votos. Ningún analista de esos que intoxican las ondas del éter con su veneno neosomocista, se ha dignado en explicar por qué al FSLN no le convenía seguir con el socio que le ha “demostrado” lealtad y cooperación. En su lugar, decidió castigarlo y premiar a su principal adversario político, otorgándole generosamente un 100% mas de lo que decía la CID-GALLUP. No lo explican, ni lo explicarán jamás. Tratar de explicar esta contradicción, de las muchísimas que tiene la novelita del fraude, sería negar la lógica del mismo. Sería derrumbar el “entramado” de mentiras y medias verdades con las cuales han pretendido enmascarar la derrota que vieron venir desde las elecciones del 2008. Al castigar a su fiel socio, quitándole casi la mitad de los votos que arrojaban las encuestas y asignarle al PLI-MRS el doble de lo que le daban las mismas encuestas, el partido de gobierno no ha sido justo ni transparente. Esto de acuerdo a la película de política ficción sobre el fraude, rodada en “La isla de la fantasia” y que la oligarquía quiere aceptemos como la palabra de Dios pese a que todas las encuestas e informes de misiones internacionales digan todo lo contrario.
Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play