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Nicaragüenses unidos analizan las finanzas

28 Junio 2012

Por Lenin Fisher, leninfischer.blogspot.com

 

Todos los nicaragüenses coincidimos en que el Estado y las instituciones privadas deben combatir el lavado de dinero, bienes y activos provenientes de todo tipo de actividades ilícitas tales como: narcotráfico, terrorismo, crimen organizado, tráfico de armas, etc. Todos debemos unirnos con ese fin.

¿Cuál es el miedo que tienen los empresarios de que la Unidad de Análisis Financiero les pida información sobre sus transacciones de dinero? ¿Cuántas personas en Nicaragua pueden hacer transacciones sospechosas, iguales o mayores de 10 mil dólares? ¿Los directivos del capital saben algo acerca de lavado de dinero realizado por algunos empresarios? ¿Es Nicaragua un paraíso fiscal para personas naturales y jurídicas que manejan mucho dinero proveniente de actividades ilícitas, como lo son algunas islas del Caribe y europeas y un país canalero? ¿Algunas inversiones nacionales y extranjeras están ligadas a lavado de dinero de manera directa e indirecta, como ha sucedido en otros países donde sectores como la construcción o la banca privada han estado vinculadas al lavado de dinero? ¿Estamos todos dispuestos a que Nicaragua no se convierta en una gran lavadora de 130 mil Km2?

¡Quién no la debe, no la teme!

Unidades de Análisis Financiero (UAF) existen en toda la región. Los poderosos organismos financieros internacionales han exigido la promulgación de una ley para que Nicaragua tuviese su propia UAF. Hasta los embajadores de Estados Unidos han presionado al país desde hace algunos años por la misma razón. Entonces, ¿cuál es el problema con la ley específica?

¿Por qué el Cosep quiere una lista taxativa o limitativa de las personas naturales y jurídicas? ¿Cuál es problema si la UAF tiene una amplia y democrática facultad de solicitar información a cualquier persona natural o jurídica? En los bancos privados nos registran a todos los ciudadanos antes de entrar, con lo que implícitamente nos dicen que todos somos sospechosos. Igualmente, a toda persona natural o jurídica que realice transacciones mayores o iguales de 10 mil dólares se le podría solicitar información, sin fines de espionaje político, sin usar la fuerza, sin invadir la privacidad por información sensible y sin iniciar un juicio contra nadie.

¿Quién le puede temer a un informe técnico conclusivo de la UAF sobre grandes cantidades de dinero, que se mueven desde afuera hacia el interior del país, o viceversa? ¿Pueden preocuparse los millones de nicas que forman el 80% que sobrevive con uno o dos dólares al día? ¿La UAF le preocupa sólo al 5 ó 10% más rico del país que recibe más del 50% de los ingresos? ¿La UAF le preocupa a la minoría y le tiene sin cuidado a la mayoría? Si es así, entonces, la ley que la creó es una ley democrática.

 

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