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De la Pérdida de Libertad al Microchip del Gran Hermano

30 Junio 2012

Por Julia Mora.
Estamos ante una crisis estructural que nos desarma, porque no sabemos quién la maneja ni mucho menos qué tipo de mundo sobrevivirá, qué tipo de sociedad se está construyendo. Sólo hace falta ver una década atrás, para darse cuenta que la precarización social y económica además de la pérdida de libertad son la marca contundente de este tiempo. En nombre de una cruzada contra enemigos sacados de la manga se ha permitido violar la privacidad de las personas, espiarlas, pasarlos por escáner y revisiones exhaustivas en aeropuertos y darle el estatus de sospechoso a cualquiera. Por eso muchas veces da la impresión que las crisis son creadas, que la paz se rompe a propósito y que no hay intención de solucionar ni los problemas de la gente, ni mucho menos garantizar la estabilidad social, más bien se vislumbra una desesperada lucha de clases tanto a nivel global como en el interior de los mismos países occidentales, donde los derechos civiles están siendo recortados como nunca se ha visto después de la Segunda Guerra.
El Presidente Barack Obama (premio Nobel de la Paz en 2009), se ha desenmascarado, la política belicista de Estados Unidos sigue intacta, y su polémica reforma sanitaria es un giro sin medias tintas al fascismo, ¨everybody has to chip in¨(1) dijo el Presidente, ya que a partir de Marzo del 2013 se pedirá a los ciudadanos la implantación de un microchip subcutáneo (del tamaño de un grano de arroz) para ser atendidos en centros asistenciales y hospitales. Además se pretende insertar el chip en cada recién nacido, quitándole el derecho a las futuras generaciones de poder decidir sobre su propio cuerpo. Estos sistemas no son del todo nuevos, ya los han venido implantando en pacientes de Alzheimer, militares y supuestos predadores sexuales. Por eso no es de extrañar el énfasis de los medios de comunicación y la paranoia creada sobre los pedófilos. En México ya hay miles de personas que llevan consigo el microchip implantado, dado que hay empresas de seguridad que están vendiendo esta tecnología como medios de localización en caso de secuestro, aunque ha demostrado ser poco efectiva ya que los malhechores arrancan el brazo a sus víctimas.
Presionar u obligar a la gente a implantarse chips por terror, o para poder acceder a un servicio social que es un derecho humano como la Salud, es ir en contra de la naturaleza misma del ser humano, es usar pretextos poco convincentes e inmorales para volver a la gente una mercancía de supermercado más, al controlar la información personal de cada individuo, saber cuánto dinero tiene y automáticamente hacer transacciones. Este sistema además implicaría la desaparición del dinero físico, ya sea en monedas o billetes, lo que iría en contra de la libertad de movimiento, pues cada paso de la gente será registrado y si alguien se rebela simplemente podrían dejarlo fuera del sistema por un error informático, lo que sería igual a estar fuera de la sociedad, pues eventualmente el chip podría ser requerido para trabajar, tener una cuenta de ahorros, comprar y vender.
Desde el punto de vista de la Salud, tampoco conocemos los efectos que este dispositivo, que además del chip tiene una antena, puede causar en el cuerpo, hay quienes dicen que es altamente tóxico y que provocaría cáncer en millones de personas. Tampoco sabemos cómo las ondas que se transmitan subcutáneamente podrían afectar el estado de ánimo y el libre pensamiento, aunque suene a ciencia ficción cómo garantizar que a través de estos chips no se induzca a la población a tener comportamientos conformistas sobre su entorno, o al contrario volverlos agresivos y crear escenarios de violencia según convenga.
Esta reforma junto a otras leyes como la ¨detención preventiva¨, por la que se puede detener a una persona sin haber cometido un crimen, y mantenerla en cautiverio por un tiempo indefinido sin juicio, han dado al Gobierno de Estados Unidos súper poderes para disponer de las vidas de los ciudadanos como mejor le plazca, corriendo el riesgo de volver a todo el país en una Gran Guantánamo o en la pesadilla creada por George Orwell en el libro ¨1984¨. Estados Unidos ha dejado de ser un país democrático y se ha convertido en un país anti humano, la situación se está volviendo cada día más comprometida para la libertad individual, de modo que no hay garantías para la vida humana tal como la conocemos hasta ahora.
La era Bush marcó sin duda un momento atroz en la Historia, la bravuconería se volvió forma de gobierno, al mejor estilo ¨Far west¨. Cuando Obama llegó a la Presidencia muchos Estadounidenses ingenuos pensaron que esto cambiaría, en realidad no sólo ha habido un continuismo de esas políticas guerreristas, sino que además se ha profundizado en reformas anti democráticas valiéndose de cierto apoyo por su condición racial, que lo ha hecho simpático para un sector de la izquierda mundial que poco a poco ha ido despertando a la realidad. Pero tampoco debemos engañarnos, en estos tiempos no importa mucho quiénes están en la Presidencia, sino las acciones que hagan y los intereses que defienden, que en muchos casos están por encima de cualquier estado o gobierno. En el caso de la Administración Obama, es claro que defiende una política decididamente contra el pueblo de Estados Unidos y contra la Humanidad entera y a favor de la construcción de ese Nuevo Mundo sin Libertad que nos quieren imponer por fuerza.

Julie Mora. Periodista.

 

Notas:

(1) Everybody has to chip in: Expresión inglesa  que significa "todo el mundo tiene que poner de su parte" pero que también puede interpretarse como "todo el mundo tiene que ponerse el chip" (Nota de Radio La Primerísmima).

 

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