Clamor de Nicaragua cunde en Dubái: Justicia climática y reparación Managua. Por Alberto Mora, Revista En Vivo canal 4 de televisión.

Clamor de Nicaragua cunde en Dubái: Justicia climática y reparación Managua. Por Alberto Mora, Revista En Vivo canal 4 de televisión.

La disponibilidad de fondos para enfrentar la crisis climática es uno de los temas centrales en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 28), pero lamentablemente las naciones capitalistas lo que están haciendo es ofrecer centavos ante un problema que es inmenso. Están llevando a la humanidad al borde de la extinción y no quieren asumir esa responsabilidad.

Heyddy Calderón, Ministra del Ambiente y de los Recursos Naturales (MARENA) y Javier Gutiérrez, Secretario de Cambio Climático de la Presidencia y Viceministro del MARENA, estuvieron en la Revista En Vivo con Alberto Mora conversando sobre la posición de Nicaragua en estas reuniones.

Alberto Mora: Compañero Javier, acerca del desarrollo de esta Cumbre en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. ¿Cuáles son las primeras impresiones que tiene del desarrollo de esta Cumbre?

Javier Gutiérrez: Las primeras impresiones no son tan positivas porque hay una gran brecha, un gran incumplimiento que los países desarrollados están impregnando en esta COP 28. 12 mil millones de dólares anuales que ya habían sido acordado anteriormente todavía no aparecen, y es una situación lamentable, porque estos fondos fueron creados para fortalecer a los países en desarrollo, en particular a los que somos más sensibles ante los impactos del cambio climático.

En segundo lugar, se aprobó sin negociar un mecanismo denominado “Pérdidas y Daños”; cuando digo sin negociar es que en la apertura se puso en la mesa y se aprobó por aplausos. Ese mecanismo es un resultado parcial porque los grandes capitalistas no reduzcan sus emisiones actuales, siempre los impactos los vamos a estar recibiendo y los recursos van a ser muy escasos para poder cubrir los impactos que esas emisiones nos han causado.

Javier Gutiérrez, Secretario de Cambio Climático de la Presidencia y Viceministro del MARENA

Este mecanismo se aprobó básicamente por los países desarrollados como una especie de justificación, o de tratar de cubrir y ocultar sus grandes emisiones en relación al dióxido de carbono. ¿Qué significa eso? En la medida que estas emisiones se sigan incrementando este mecanismo de Pérdida y Daños será muy limitado, así como el Fondo Verde del Clima será limitado.

Nosotros hemos denunciado esto y hemos dicho que ya no podemos seguir permitiendo aquellos modelos viejos, obsoletos, capitalistas. ¡Quien contamina paga!, porque lo que se paga nunca será mayor a los daños que nos dejan.

Es decir, están poniendo recursos a este mecanismo –que no supera los 500 millones de dólares– 4, 5 Proyectos con el Banco Mundial, el BID, y eso es para todo el mundo, no solo para ciertas regiones. Estos casi 500 millones de dólares jamás van a cubrir las pérdidas que nuestros países estamos sufriendo; solo Nicaragua anda alrededor de los 4 mil millones de dólares anuales por causa del cambio climático.

Hemos denunciado que este es un resultado insuficiente todavía para el problema que los países capitalistas han provocado. La otra situación lamentable es que no se ven esfuerzos ni señas positivas de que los países quieran reducir las emisiones; al contrario, quieren reducir esa gran brecha a través de los mercados de carbono.

Nosotros estamos denunciando esa intención que tienen los capitalistas de no poner más recursos, de no reducir emisiones y más bien compensar esas misiones con créditos de carbono barato en nuestros países en desarrollo, y las emisiones continuarán incrementándose.

Aquí nuestro papel es de denuncia, es un papel fuerte, pues Nicaragua ha tenido un liderazgo muy importante en la conferencia de 2015. De hecho, todos estos temas que estamos conversando hoy, ya lo hemos venido denunciando en 2015, y lo estamos ratificando en esta COP 28.

Estamos diciendo que nosotros hemos tenido una posición consistente, siempre de la mano de la Jefatura, del Comandante Daniel y de la compañera Rosario y es una voz reconocida internacionalmente, especial en países en desarrollo, América Latina y el Caribe, en la cual defendemos nuestros principios al crecimiento, defendemos la necesidad de que se cumpla la responsabilidad histórica y que esas responsabilidades no se trasladen a nuestros países en desarrollo, porque eso no es ético.

En primer momento esas son las principales impresiones que tenemos, seguimos trabajando fuerte, elevando la voz; trabajando con diferentes socios estratégicos desde el punto de vista político, para poder seguir denunciando un nuevo fracaso de esta cumbre del clima.

Alberto Mora: Gracias Javier. Ministra, a propósito de lo que explicaba Javier, esta posición no es nueva, es lo que suelen hacer los principales países emisores del CO2, ¿no?

Heyddy Calderón: Efectivamente como lo decía el Javier, esto no es de ahorita, desde el 2015 Nicaragua viene siendo consistente, denunciando la falta de responsabilidad de esos países capitalistas que son los principales responsables de la crisis climática que estamos viviendo, con esos modelos de producción y de consumismo que tienen, extractivista, que no respetan a la Madre Tierra ni al ser humano. Están enfocados solo en la generación de riquezas.

Por el contrario, países como Nicaragua hemos sido muy consistentes, responsables en nuestros modelos de desarrollo, y con los recursos que hemos tenido, hemos venido enfrentando esta crisis climática. Eso es algo que siempre debemos resaltar y que todo nicaragüense debe saber, lo que le cuesta al pueblo, al Gobierno de Nicaragua enfrentar esta crisis.

Cuando hablamos del mecanismo Pérdidas y Daños, esa es una discusión internacional que en cada reunión se toca y los países ricos, desarrollados, capitalistas no quieren aceptar que deben responsabilizarse porque ellos son responsables.

Nicaragua ha venido perdiendo 8% de su PIB, eso es significativo, 4 mil millones de dólares anuales. Cada vez que nos toca enfrentar un huracán de categoría 4 y 5, como el ETA y el IOTA que ocurrieron hace poco. ¡Cuánta infraestructura se daña cuando tenemos estos eventos extraños que son producto de la crisis climática. Ya no son huracanes normales, porque vemos la gran intensidad y la recurrencia. Es decir, están pasando más frecuentemente y en momentos del año que no debían suceder. Entonces esa es una evidencia irrefutable.

Nicaragua ha hecho ese ejercicio de cuantificar cuánto ha significado desde el 2000 hasta el 2020 enfrentar todas estas pérdidas, todos estos daños. No solo hablamos de la infraestructura sino de todos los sectores sociales: la salud, la educación, la gente que sufre grandes consecuencias.

También, por ejemplo, nuestros bosques son arrasados con vientos a grandes velocidades cuando nos atacan estos huracanes. ¿Qué hacemos nosotros? Tenemos que invertir esfuerzos, invertir recursos financieros y humanos para subsanar todos estos daños.

Alberto Mora: Nicaragua apenas emite el 0.05 de gas de efecto invernadero, y por el contrario, sufrimos desproporcionalmente los efectos, al igual que Centroamérica y otras regiones como África. En tanto, los países que lo provocan no quieren aceptar esta situación, las economías capitalistas, las grandes.

Heyddy Calderón: Claro que sí, porque recordemos que la crisis climática es producto de la acumulación de gases de efecto invernadero, entre ellos está el CO2, el dióxido de carbono, el metano, etc. Estas economías capitalistas fueron las que durante la Revolución Industrial empezaron a producir estos gases inmensamente que se van acumulando en la atmósfera; y finalmente el calentamiento global con todos los efectos nocivos, que ya más o menos conocemos.

Nicaragua no aporta casi nada, no ha aportado casi nada históricamente, y aun así nuestro Gobierno tiene un plan y hace un esfuerzo inmenso para que lo poquito que produce Nicaragua se vaya reduciendo año con año. Por ejemplo, la diversificación de nuestra matriz energética, la Campaña Nacional de Reforestación, la protección de bosques, una política para evitar la deforestación y degradación de bosques, la Política Nacional de Cambio Climático.

Heyddy Calderón, Ministra del Ambiente y de los Recursos Naturales (MARENA)

Nosotros tenemos una voluntad política, un compromiso que se ve tangible, que podemos cuantificar cómo estamos nosotros aportando a enfrentar esta crisis climática. Recordemos que los bosques que nosotros protegemos no solo es para beneficio del pueblo nicaragüense. Estos bosques aportan al combate de la crisis climática global que son sumideros del carbono, que es lo que vamos buscando negociar en estos mercados del carbono, como lo mencionó Javier.

El tema de la disponibilidad de fondos para enfrentar la crisis es uno de los temas centrales en estas reuniones. Lamentablemente estos países lo que están haciendo es, podríamos decir, ofrecer centavos ante este problema que es inmenso. Están llevando a la humanidad al borde de la extinción y no quieren asumir su responsabilidad, el compromiso de los 100 mil millones de dólares anuales que no han cumplido.

Ahora se aprueba un nuevo fondo supuestamente para reparar pérdidas y daños, pero no hay recursos suficientes, entonces son recursos vacíos. Todos los años repiten lo mismo, son promesas que no se cumplen, y Nicaragua en conjunto con nuestros socios de la región les exige que cumplan.

Alberto Mora: Javier, Nicaragua ha sido clara en su mensaje, ya ha circulado y ha exigido la justicia climática, no es asunto de esconder la cosa con este mecanismo de Pérdidas y Daños, que usted ha dicho que fue aprobado sin mayor discusión y todo lo demás. Nicaragua sido firme en cuanto a la justicia climática. ¿Cómo ha caído esa propuesta en el resto de países que también son afectados, porque no solo Nicaragua está afectada, es una de las más afectadas por su posición geográfica. ¿Cómo ha caído en los demás países?

Javier Gutiérrez: Fijate Alberto, que nosotros en 2015, fuimos los primeros en poner en la mesa el concepto de Justicia Climática con Reparación; de hecho nosotros no nos adherimos al Acuerdo de París en 2015 justamente por eso, porque no había justicia climática y tampoco estaban claros los mecanismos de indemnización.

El tema de Pérdidas y Daños lo hemos planteado como un mecanismo de indemnización, no como fondos de buena voluntad, voluntario, ni un nuevo fondo más, sino que sea un mecanismo vinculante donde los países que están siendo afectados por el cambio climático puedan establecer una demanda a los países que están incumpliendo, o están excedidos en los factores que alteran el cambio climático.

Esa es la razón fundamental de este concepto de pérdidas y daños, por eso es que nosotros en el 2015 lo pusimos en la mesa. Después, casi 8 o 10 años, ya es un tema que está ahorita muy fuerte en todos los países en desarrollo. Es decir, de todas las declaraciones que han habido en este momento, todas han mencionado justicia climática con reparación.

Esto se debe ver expresado en los mecanismos de implementación financiera, que es donde estamos poniendo el punto fuerte, la alerta fuerte, de que el tema de justicia tenía que estar expresado en una política de reparación clara, con el financiamiento que tiene que ser escalable, predecible, respetuoso. Este es un tema fundamental para esta COP.

El punto está, de este mecanismo que mencioné, en la apertura, nunca en la vida de este sistema se ha aprobado un tema tan fundamental en la apertura; imaginate que no nos dieron chance ni siquiera de negociar el texto.

Ese mecanismo va a ser implementado con la personalidad jurídica del Banco Mundial, para darte una idea, y eso no es lo que realmente los países hemos solicitado. Hemos solicitado que estos mecanismos sean bajo la Convención de Naciones Unidas para que se respeten todos los principios, en particular de responsabilidades comunes y capacidades y responsabilidad respectiva.

Nosotros lo vemos que es un avance parcial, muy limitado, que tenemos que seguir trabajando, que tenemos que seguir denunciando, que esto no se vuelva otro fondo sin fondo. Es decir, fondo sin fondo, como el “Verde del Clima”, como en la COP previa, y realmente solo ha podido movilizar 9 mil millones cada 4 años, cuando además en el compromiso se ha dicho que se tienen que movilizar 100 mil millones de dólares anuales.

Es decir, los países capitalistas siguen emitiendo, y si siguen emitiendo nuestros costos se van a ir incrementando. Entonces, no es solamente que den dinero, es que tienen que parar sus emisiones. Nosotros planteamos que esas emisiones deben reducirse al 50% en 2030 para que no lleguemos a trayectorias más allá de los 1.5 grados centígrados que es la barrera que nos hemos puesto como fundamental en el Acuerdo de París, de no rebasar esa frontera.

Solo por poner una cifra, que ahorita se está emitiendo en los países capitalistas 59 mil millones de toneladas de dióxido de carbono cuando la norma dice que no debes emitir los 14 mil millones; es decir, casi 4 veces más de lo que realmente la tierra puede aguantar. Estamos en una crisis climática realmente, en un punto de no retorno, pero seguimos con el juego de evadir por parte de los capitalistas su responsabilidad histórica.

Alberto Mora: Quería preguntarle acerca de los 100 mil millones. ¿Este mecanismo aprobado de forma impuesta en la reunión, quiere dejar por un lado, el compromiso de París de los 100 mil millones? ¿Qué reacción tuvieron los países?

Javier Gutiérrez: Lo que nosotros hemos planteado es que tiene que ser un mecanismo adicional a adaptación; o sea, el Fondo Verde del Clima lo que apoya es adaptación y mitigación; es decir, apoya a los países a que se vayan adaptando al cambio climático y a que reduzcan sus emisiones. Esto ya es insuficiente.

Ya la Ministra mencionó que los huracanes que nos azotan son más intensos, más frecuentes y ya esas dos medidas son insuficientes; entonces Nicaragua ha pedido que se incluya pérdidas y daños como parte del ciclo del cambio climático.

El punto está tener fondos adicionales, pero si vemos en la práctica el Fondo Verde del Clima no se ha podido capitalizar con los 100 mil millones de dólares, (…) apenas se capitaliza no llega ni a los 400. Es ridículo totalmente, cómo vamos a poner en la mesa a países que colapsan económicamente, por ejemplo, las islas, Nicaragua 8% del PIB.

O sea, poner en la mesa, y es lo que ha sucedido en esta COP 28, que ellos ponen esos recursos para que los dejemos seguir contaminando. Es decir, déjenme seguir contaminando, déjenme seguir emitiendo y les voy a poner 400 millones de dólares para que se conformen con este mecanismo que ustedes han venido pidiendo desde hace años.

Nosotros decimos, espérense, eso no es lo que realmente pedimos (…) No es legalmente vinculante, es voluntario, es decir, van a dar lo que no es predecible, no sabemos cuánto se va a poner, entonces qué podemos planificar nosotros, porque no sabemos los fondos que se van a disponer, son totalmente impredecibles.

Por otro lado van a ser administrados bajo las políticas del Banco Mundial, y eso fue lo que aprobó sin discusión, sin negociación, y con los aplausos. Principalmente los que aplaudieron esto fueron los países capitalistas, fueron los que se levantaron.

Es más, Estados Unidos puso en la mesa 17.5 millones, imaginate que ridículo, poner en la mesa 17 millones a Pérdidas y Daños; entonces en eso es lo que se está un poco el optimismo general que andan muchos países, pero estamos preparados para que nuestro discurso nacional a través de nuestro jefe de delegación vamos a demandar todavía ese tema de pérdidas y daños porque hay un optimismo generalizado, pero me parece que no es correcto.

Aquí el optimismo le da licencia a los países capitalistas a seguir contaminando, a seguir emitiendo. Eso significa más huracanes, más desastres, más colapso económico, desastres económicos, etc., etc. Y somos nosotros los que ponemos los muertos, edificios desbaratados, nuestros recursos naturales desbaratados.

Por ejemplo, el Caribe. En el caso de Nicaragua todo entra por las áreas protegidas, por Bosawás, Indio Maíz, los humedales, los océanos, ¿y quién nos da recursos? Entonces no es justo que estemos pagando las consecuencias y ellos emitiendo y desarrollándose con esos modelos que son totalmente nocivos al medioambiente.

Alberto Mora: ¿17 millones puso Estados Unidos para eso?

Javier Gutiérrez: 17.5 millones puso Estados Unidos para eso, imagínese usted. ¡Qué ridículo!

Alberto Mora: ¿Cuántos riales le han metido al títere en Ucrania? ¿Qué mecanismos hay para hacerles cumplir a esta gente?, los cuales creo yo, me adelanto, creo que no existen.

Ministra quería preguntarle: ¿Hay mecanismos para que esta gente cumpla con estos acuerdos, y que por un lado reduzcan la emisión del gasa de efecto invernadero, y también que cumplan con los 100 mil millones? En la ponencia de Nicaragua se habla de 3 mil millones de personas afectadas especialmente en Centroamérica, países insulares y África. ¿No hay manera de hacerles cumplir? Ellos se imponen siempre, ¿no?

Heyddy Calderón: Lamentablemente. En teoría esta Conferencia de la Partes es para eso; todos los países asistimos, se llegan a acuerdos, o se trata de llegar a ciertos acuerdos, y eso es lo que deberíamos de cumplir todos. Sin embargo, lo que ha sucedido es precisamente lo contrario, se llegan a esos acuerdos que ya mencionaba Javier: Los 100 mil millones de dólares, que reducan sus emisiones en 50%, que la temperatura del planeta no sobrepasara el 1.1 grado; y ha pasado todo lo contrario, no han cumplido.

¿Quiénes son los que estamos cumpliendo? Los más pequeños, los que tenemos menos recursos y los que estamos por supuesto, sufriendo las consecuencias de esta crisis. Es lamentable que no haya ese compromiso, esa voluntad de respaldar esos discursos que dan porque sus posiciones son aparentemente de preocupación por, la crisis, de preocupación por el planeta, pero a la hora llegada cuando se trata de desembolsar el dinero y respaldar esas palabras con recursos, ahí todo mundo se desaparece y los recursos que están disponibles son ínfimos.

Es como –digamos– cuidados paliativos para un enfermo grave que es el planeta, es una nada, te estás muriendo de sed y te voy a dar una gotita de agua, eso no sirve para nada, y eso es lo que nosotros estamos denunciando.

Alberto Mora: Además, se trata de una cantidad importante de habitantes de la tierra.

Heyddy Calderón: Claro, 3 mil millones es casi la mitad de la población del Planeta, esto es triste; por lo menos en Nicaragua tenemos la fortuna de tener instrumentos, políticas, leyes, un sistema de gobierno, un liderazgo político que nos protege, nos ayuda. Hay una clara guía que nos manda a todas las instituciones del estado, que incluyamos en nuestra planificación, en nuestras acciones, proyectos y programas, la gestión, la lucha contra la crisis climática, la gestión del riesgo climático. Para nosotros es algo normal, pero hay países que no tienen estos instrumentos, la población está completamente indefensa, y no hay quién esté velando por ella.

Alberto Mora: Lo que ha mencionado Javier, del aporte de 17.5 millones de Estados Unidos; parece hasta una burla ante la dimensión del problema en el planeta.

Heyddy Calderón: Eso es absolutamente ridículo, y si uno revisa en las publicaciones científicas internacionales, en las mismas páginas de Naciones Unidas, hay rangos que dicen entre 500 mil millones a mil millones de dólares por lo menos para indemnizaciones en el problema de pérdidas y daños; por lo menos.

Ya lo mencionábamos nosotros, 4 mil millones de dólares solo Nicaragua. 17 millones de dólares, ¿a quién le sirven? Es absurdo. Solo cuando tenés una emergencia por una tormenta tropical ya te daña el sistema de agua potable, los caminos, allí se va todo ese dinero y muchísimo más.

Alberto Mora: Quería volver con Javier. Uno podría pensar, la gente de a pie, pensar que estas cumbres son una mera formalidad, aparentemente; es decir, van a ir los países afectados, y te quieren dar un bombón, y ya!; aprobame todo; esa es la impresión que a uno le causa.

Javier Gutiérrez: Eso es Alberto. De hecho –un poco lo que preguntaste anteriormente– creo que el concepto de reparación que es lo que hemos venido nosotros denunciando es parte fundamental de la solución. Está muy asociado a la responsabilidad histórica de los daños que ellos han causado, aspectos de colonialismo, entre otros temas que los países capitalistas han venido afectando a lo largo de la historia y ahora con el cambio climático.

Pero también ellos tienen pendientes otras deudas, y esas deudas se han acumulado y la deuda climática se suma; entonces el concepto de la reparación es fundamental para la solución. Yo creo que la respuesta que te podemos dar es que mientras que no se apruebe, que no sea legalmente vinculado el concepto de reparación como Nicaragua lo plantea, vamos a continuar con estos circos.

¿Qué pasa en el terreno? Esto es el marco de las conferencias en las partes, que se toman decisiones a nivel general y después vienen los procesos de implementación, para eso la Convención tiene varios mecanismos, tenemos el Fondo Verde del Clima, que vemos lo más que pudo llegar con todo el esfuerzo que se está haciendo, ahorita va a llegar a 12 mil millones de dólares para cuatro años.

Es decir, vehículos también, donde ya se está priorizando de esos 12 mil millones, a países como los estados insulares, los menos adelantados, que Nicaragua no está en esa categoría, ahí se va a dedicar el 50% de esos 12 mil millones, y el resto para el resto de los países incluyendo América Latina y obviamente Nicaragua.

Tenemos ahora el Fondo de Pérdidas y Daños, que todavía no se está operativizando, se está tratando de capitalizar con fondos muy ridículos que no pasan los 400 millones, la Unión Europea con 100 millones, otra región que tiene grandes responsabilidades históricas con 50 millones, cifras totalmente ridículas.

Después tenés otros fonditos de adaptación, fondo especial de cambio climático; todo eso forma parte de lo que llama la “Convención de Mecanismos de Implementación”. ¿Pero quién implementa esos mecanismos? Un montón de agencias que cobran el 9% para ejecutar esos recursos.

Ya después venimos nosotros, ya con los proyectos que conocemos allá, que ejecuta MARENA, otras Instituciones. Entonces nosotros venimos como ejecutores, pero se viene desgranando desde arriba. Ese es el modelo que nosotros no podemos seguir permitiendo y que venimos denunciando, pero en sí, esos fondos contribuyen de cierta manera, pero el que va a solucionar aquí es cuando se deje aprobado y con un concepto claro legalmente vinculante, todo lo que implica la reparación por pérdidas, por daños, por toda la responsabilidad de estos países ricos.

Desde la época industrial se han venido enriqueciendo a costa del combustible fósil, del carbón, se han hecho ricos por eso; entonces, ellos han venido acumulando una serie de (…), afectando otros países, a Nicaragua y es necesario que paguen por todos los daños.

Debemos decirte que tenemos mucho apoyo. Desde 2015 el apoyo de Nicaragua es fundamental, nuestra voz es muy bien valorada, muy bien respaldada, siempre están pendientes de la actuación de Nicaragua y el discurso que da, porque el discurso de Nicaragua es revolucionario en sus planteamientos, pero también es muy sincero y defensor, de los intereses de nuestros países, los países caribeños, los países de América Latina, África.

Y como todos sabemos siempre va inspirado por nuestra Jefatura Nacional con el Comandante Daniel y la compañera Rosario, que están muy pendientes del trabajo que estamos haciendo, estamos siendo muy apoyados y estamos cumpliendo a capa y espada nuestros principios socialistas y revolucionarios en esta COP 28.

Alberto Mora: Mencionó la palabra circo y cuando hablamos de la palabra circo y de la falta de eficacia de estas cumbres, me lleva a las Naciones Unidas. Es decir, requiere un cambio, está obsoleta y lo vemos cuando no detienen una guerra, cuando no pueden intervenir, cuando no hacen caso del bloqueo a Cuba. Es decir, es un fracaso, ¿no?

Javier Gutiérrez: Total. Nosotros tenemos fe, aquí hemos hecho cosas que hace 10 años era imposible, como el tema de justicia climática, no lo aceptaban. En 2015 todo mundo se asustó cuando escuchó justicia climática con reparación. Y ya vemos que hoy en día está en los discursos de todos los países, menos de los países desarrollados, pero en todos los países está el tema de justicia climática.

También un lenguaje que ya se aprobó dentro de los textos de estas COP, el tema de justicia climática y el tema de Madre Tierra. Antes era pecado decir Madre Tierra, pero gracias a nuestra consistencia y a nuestro trabajo bien fundamentado, bien articulado, hemos logrado que esos temas están ahí; ahora hay que comenzar a trabajarlo fuerte.

Yo creo que estamos cerca de un concepto legalmente vinculante sobre reparación se apruebe, porque hay antecedentes de islas en el Pacífico que están demandando en La Haya, en Naciones Unidas, a otros países que producto de su contaminación, sus Islas están siendo afectadas; por ejemplo, Tuvalu. Todas las islas del Pacífico ya hay antecedentes, y creo que eso en un futuro cercano va a suceder, entonces nosotros no bajamos la guardia, porque creo que esa es la solución.

Conceptos voluntarios, de buena fe, “te doy porque me gustás”, “te doy porque me caés bien”, “te doy lo que pueda”, ese es un tema que ya está agotado, y lo peor que se puede ver aquí, es que están pagando para seguir contaminando, pero el pago es mínimo; o sea, están dando menos de 400 millones de dólares en el Mecanismo de Pérdida y Daños, para seguir emitiendo, para seguir contaminando. Ellos no quieren reducir sus emisiones, no quieren; la famosa descarbonización que hablan no lo quieren, quieren que lo hagamos nosotros eso.

¿Por qué no descarboniza la economía Alemania, por qué no descarboniza la Unión Europea? No van a descarbonizar. Lo que están haciendo es sencillamente pagándonos 300 millones, según ellos, para que nos conformemos y ellos sigan emitiendo.

Eso es lo que está pasando ahorita en la COP, y eso es lo que nosotros estamos denunciando. Eso no es ético de ninguna manera que estén pagándole a los países, porque las muertes, todos los daños son mucho mayor al famoso Mecanismo de Pérdidas y Daños que ellos están planteando.

Eso es lo que estamos trabajando aquí, siempre de la mano con la Jefatura para denunciar

fuertemente y seguir trabajando por los intereses nacionales, Nicaragua como siempre y después trabajando con otras regiones que tienen afinidad de nuestra política revolucionaria, nuestra política de cambio climático, que es de justicia climática, pero con reparación.

Eso hay que enfatizarlo, que no es solamente es justicia climática, necesitamos reparación y que esa reparación sea legalmente vinculante para que los países realmente cumplan su responsabilidad y los daños históricos y acumulados, que hemos venido sufriendo nosotros como país sensible por efectos ahora de la crisis climática.

Recordemos que nosotros ya no es y lo hemos dicho y lo vamos a seguir diciendo, eso ya no es cambio climático, eso fue hace 15, 20 años. Ya estamos en una crisis climática, y creo que ya está reconocida porque en los discursos de todos los países, lo han dicho.

Alberto Mora: Ministra, sabemos que usted se va a unir a la delegación en Dubái. ¿Qué significa para el planeta esto de la temperatura 1.1 más grados? ¿Qué significa para la humanidad?

Heyddy Calderón: Es una crisis grave, es una crisis global, todos estamos expuestos, todos estamos al borde de la extinción, así de grave es el problema. Y Nicaragua, ya lo decía Javier, ha sido desde hace muchos años como la voz del profeta clamando en el desierto.

Ahora se nos han unido otros pueblos, otros gobiernos hermanos que piensan como nosotros, que quieren a la Madre Tierra, y gracias a la consistencia, de nuestro liderazgo político del Comandante Daniel y la compañera Rosario que apoyan estos temas, que están detrás de toda esta estrategia nacional de la posición de Nicaragua, hemos logrado por lo menos aglutinar las voces de esos pueblos pequeños, pero que somos los que estamos sufriendo más. Tenemos esperanza que en estas negociaciones se logre un poco más de lo que ellos están ofreciendo, y que realmente enfrenten su responsabilidad.