Entrevista a un combatiente de Waslala

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“MIENTRAS EXISTA EXPLOTACION EN NICARAGUA,

HABRA GUERRA REVOLUCIONARIA SANDINISTA!!”

 

Compañero:

 

Nuestra organización Frente Estudiantil Revolucionario (F.E.R.), pone en tus manos esta entrevista a un Combatiente Sandinista que participó en el ataque al campamento militar antiguerrillero, instalado en Waslala, Departamento de Zelaya, el 6 de enero de 1975.

Lo hacemos siempre con el ánimo de aportar a la difusión de la Guerra Revolucionaria que orienta y vanguardiza en montañas, campos y ciudades el heroico FRENTE SANDINISTA DE LIBERACION NACIONAL (FSLN).

El mes de mayo es de relevante importancia por cuanto encierra fechas trascendentales: 4 de mayo de 1927 se efectúa el traidor “Pacto del Espino Negro”. Los oligarcas liberales y conservadores dando rienda suelta a sus mezquinos intereses de clase explotadora, se entregan al invasor yanqui que ha sumido a nuestro pueblo en la miseria más cruel y la opresión sanguinaria mediante el robo, el saqueo, el soborno, el chantaje el crimen y la traición. Pero a su vez nuestro pueblo se alza con sus mejores hijos al frente en contra de la traición oligárquica, el entreguismo y la intervención yanqui en nuestra patria.

Ese mismo 4 de mayo de 1927 rechaza la traición del vende patria José María Moncada, renuncia a entregar sus armas en caso de que todos lo hagan y se lanza a las montañas de la Segovia el inmortal “General de Hombres Libres” AUGUSTO CESAR SANDINO: ¡¡enarbolando la bandera roja y negra que simboliza la aspiración suprema de PATRIA LIBRE O MORIR!! inicia, al margen de las putrefactas “paralelas históricas” la lucha ANTIIMERIALISTA, ANTIOLIGARQUICA Y DEMOCRATICA de los nicaragüenses.

Es SANDINO el indomable nicaragüense que al frente del “Ejército Defensor de la Soberanía y el Decoro Nacional”, integrado por los más de una vez heroicos campesinos pobres de la montaña y por artesanos de la ciudad, sostiene innumerables batallas contra imperialistas y oligarcas traidores hasta expulsar de nuestras tierras al invasor yanqui, tras un sexenio de combates libertarios.

Fresco en la memoria de los nicaragüenses honrados el ejemplo de Sandino -ejemplo de SANDINO -de quien este 18 de mayo celebramos el 81 Aniversario de su nacimiento- las nuevas generaciones lo heredan, retoman su fusil y la bandera rojo y negra, su ideario patriótico (antiimperialista y anti oligárquico) y se lanzan llenos de vergüenza a la conquista de la PATRIA LIBRE, próspera, revolucionaria: es el FRENTE SANDINISTA DE LIBERACION NACIONAL (F.S.L.N.), organización político-militar de los obreros, campesinos y demás sectores honestos de la población que luchan a muerte contra el imperialismo: (que invade nuestras tierras disfrazándose cínicamente en las fuerzas títeres del CONDECA, que asalta nuestra economía propicia el oscurantismo y la ignorancia del pueblo trabajador), lucha a muerte contra la sanguinaria camarilla somocista que representa el interés imperialista y oligárquico burgués.

En esta lucha violenta, por ser esencia una guerra de liberación, el pueblo ya aportando lo mejor de sus hijos a las trincheras revolucionarias que vanguardizan la marcha irreversible de los explotados y oprimidos hacia la toma del poder político. Muchos hermanos alientan con su sangre generosamente derramada la decisión irrenunciable de servir a la causa del pueblo (de los obreros y campesinos explotados) al grado de ofrendar la propia vida si es preciso.

Este 15 de mayo conmemoramos respetuosos un aniversario más del mártir Sandinista IGOR UBEDA que cayó abatido por las balas asesinas de la G.N. el 15 de mayo de 1970, cuando participaba en la acción de recuperación a la sucursal Bóer del Banco de América.

En este mismo operativo participó el heroico Sandinista JULIAN ROQUE CUADRA, quien el recién pasado 30 de abril de 1976 cayera en combate contra los esbirros de la Guardia Nacional en la zona montañosa de Zelaya, derramando su sangre por la causa justa de los explotados y oprimidos de Nicaragua. Con nuestro trabajo esencialmente hacemos honor al glorioso ejemplo de nuestros hermanos caídos por la Liberación Nacional.

En este mayo igualmente se cumplen 2 años de guerra ininterrumpida contra el imperialismo yanqui y sus lacayos. 29 de mayo de 1976 es el punto de partida en una nueva etapa de la lucha guerrillera que dirige el F.S.L.N. y que ha permitido acumular grandes experiencias en lo organizativo y en la depuración de la concepción estratégica de GUERRA POPULAR PROLONGADA como producto genuino de la aplicación creadora y original de las enseñanzas del Marxismo-leninismo a nuestra propia realidad.

En homenaje a todos estos acontecimientos de singular importancia en nuestro desarrollo histórico político, hacemos la presente publicación; consignando, asimismo, la voluntad colectiva y militante del FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONACIO (F.E.R.) de perseverar en la Movilización Política que demanda el desarrollo de la Guerra Popular Prolongada que orienta y vanguardiza el heroico FRENTE SANDINISTA DE LIBERACION NACIONAL.

 

 

¡¡VIVA EL IMMORTAL EJEMPLO DE SANDINO!!

¡¡VIVA EL FRENTE SANDINISTA DE LIERACION NACIONAL!!

¡¡VIVA LA GUERRA POPULAR PROLONGADA!!

¡¡COMPAÑERO IGOR UBEDA, PATRIA LIBRE O MORIR!!

FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO

FER

“EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL HACIA LA LIBERACION NACIONAL!

Mayo de 1976.

 

 

ENTREVISTA A UN COMBATIENTE DE WASLALA

 

ENTREVISTA CON UNO DE LOS COMBATIENTES QUE PARTICIPO EN EL ATAQUE AL CAMPAMENTO ANTI-GUERRILLERO DE WASLALA.

 

El operativo fue dirigido por Carlos Aguero Echeverria, Rodrigo.
Uno de los mas valientes jefes del FSLN.

 

Waslala es una comarca enclavada en zonas montañosas del Departamento de Zelaya. En 1970 cuando se organizó la persecución del núcleo guerrillero que el F.S.L.N. preparaba cerca del Cerro Zinica, la dictadura decidió Levantar una pequeña edificación que sirviera de campamento a las patrullas punitivas de la Guardia Nacional en la Comarca de Waslala, escogiendo para eso una loma que ellos consideraron inexpugnable.

En aquellos tiempos Waslala estaba cubierta de frondosa vegetación selvática, hoy en día la incesante y criminal tala de árboles y las quemas constantes, presentan una tierra virtualmente desbastada, con escaza vegetación; y en donde la primitiva agricultura de subsistencia del campesinado de estas zonas, lo obliga año con año a “despalar varias manzanas de montaña y a quemar” para poder sembrar el maíz y los frijoles, desechando la tierra’ cansada la que podría revivir con el abono que le resulta imposible adquirir y si no es que le es algo, totalmente desconocido. Además de esta situación obligada, por la miseria del campesinado, están los voraces tentáculos de las fatídicas compañías madereras que asolan nuestros bosques.

En 1974 con el desencadenamiento de la actividad guerrillera del F.S.L.N. en las cordilleras segovianas, la dictadura mejora las instalaciones del Campamento antiguerrillero de Waslala, acelerando la construcción de una carretera de montaña que pasando por la Hacienda El Carmen propiedad del latifundista Marcelino Castro, llegara a la zona de Rancho Grande y cayera finalmente en Waslala.

La construcción de esta carretera estuvo a cargo del Batallón de Ingenieros de la Guardia Nacional, con el asesoramiento militar de oficiales norteamericanos que llegaron de Fort Guilick, Zona del Canal de Panamá. Sin embargo, la carretera que se terminó con mucha propaganda no aguantó los primeros meses de la estación lluviosa de 1975, quedando su tramo final totalmente inutilizable.

Actualmente la GN trabaja intensamente en la reconstrucción de ese tramo, lo cual le permitirá una asistencia logística más económica, ya que por helicóptero resulta muy costosa, pero a la vez la existencia de dicha vía lo hace más vulnerable a los golpes guerrilleros, y además que demuestra en forma indiscutible ante la población campesina que solo gracias a la presencia de la guerrilla se puede lograr un relativo progreso, como esa mentada carretera.

Alrededor del campamento antiguerrillero de Waslala la dictadura ha dado la ubicación de determinada cantidad de esbirros, y a quienes se les ha suministrado escopetas y se les ha organizado en bandas paramilitares. También se ha obligado a la población de esa comarca y de otras aledañas a participar en un plan gigantesco de agricultura que pretende suministrar la suficiente cantidad de granos básicos para la alimentación de los efectivos de la Guardia Nacional que participan en operaciones de represión y contra insurgencia.

En 1975 la dictadura obligo a los dueños de las pequeñas y raquíticas ventas de ropa y algunos víveres que existen en estas montañas, y que estaban situadas en comarcas vecinas, que debían trasladarse a los alrededores del campamento de Waslala.

En Waslala las patrullas de reconocimiento y de combate de la Guardia Nacional permanecen escasos días para luego salir en misión. Ahí son encarcelados las decenas de prisioneros que llegan de diferentes comarcas, siendo lanzados en una insalubre y tétrica fosa de 7 mts. de profundidad, por 10 mts. Y 20 mts. De lados respectivamente. De Waslala desaparecen para siempre, mes con mes numerosos prisioneros. En el campamento de Waslala los rasos de la Guardia Nacional comen arroz y frijoles con tortilla, a los oficiales no les faltan los plátanos fritos y la cuajada.

Nos encontramos en el campamento central de la Brigada Palo Úbeda, cuando el 29 de diciembre recibimos órdenes del Mando Superior de la Guerrilla para salir en misión de combate. Salimos en las primeras horas de la mañana cargando alguna comida para el viaje y llegamos a las 2 de la mañana hasta un punto en donde obtuvimos una más actualizada información sobre el objetivo.

Caminamos los días 30,31 y primero de enero, aprovechando los descansos para informarnos sobre la exitosa acción del “Comando Juan José Quezada”. Por aquellos días el invierno se despedía con una furia poco usual: llovía a torrentes y los caminos se encontraban lodosos hasta las rodillas.

Amanecimos el 2 de enero acosados por el frio de una lluvia interminable y con huesos molidos por la fatiga. Nos situamos a 400 mts  del campamento antiguerrillero de Waslala e inmediatamente el Mando de la Unidad de Combate Luis Hernández, giro instrucciones para establecer un puesto de observación para que verificara las informaciones recibidas y controlara todas las actividades de los efectivos de la G.N. en el campamento.

Rápidamente se estableció la configuración de dicho campamento formado por tres cuarteles, una cocina, dos puestos de vigilancia y dos casetas postas. Se determino la presencia de 22 soldados enemigos, a la vez que contemplaban los frecuentes viajes de pequeños helicópteros.

El mando organizo la apertura de picada para realizar la aproximación y para la retirada, a la vez que se preparaba la línea de fuego a escasos 20 mts. de las instalaciones ubicándose prácticamente contra la alambrada que protegía el campamento.

Realizadas todas estas actividades permanecimos los días 3, 4, 5, y 6, a la vez que mitigábamos el hambre con algunas cucharadas de pinol que racionadamente y en forma equitativa se distribuía de acuerdo a las órdenes del Mando. El día 6 bajaron varios helicópteros en Waslala.

A las 5 de la tarde el Mando estableció los puntos de reunión y procedimos a esconder las mochilas. A las 6 con 15 minutos llegamos a la linea de aproximación mientras el Mando impartía las ultimas orientaciones y precisaba la disciplina de fuego, determinando cuantos tiros debía disparar cada combatiente, la sincronización que se debía lograr para iniciar el ataque y las voces para iniciar la retirada. Aprovechando una incesante lluvia procedimos a realizar la aproximación a la línea de fuego. Dicho desplazamiento se caracterizó por la más completa cautela, los guardias acababan de cenar y se preparaban para dormir, la luz del día se esfumaba rápidamente, y solo quedaban algunos minutos para la oscuridad de la noche y esto nos impediría utilizar efectivamente los órganos de puntería de nuestras armas.

En medio de la enorme tensión que nos producían los momentos estelares del ataque, nuestro espíritu de combate se nutria de valor recordando el heroísmo sinigual de nuestros venerados mártires. La satisfacción de vengar a los heroicos combatientes de Pancasan que dirigidos por Silvio Mayorga y Rigoberto Cruz (Pablo Úbeda) cayeron en desigual combate en agosto del 67, se hacia presente en nosotros.  Se hacían frescos en nuestra memoria los recuerdos de los cientos de guardias que con una tanqueta masacraban cobardemente la decisión y rebeldía de nuestro pueblo un 15 de julio representado en nuestro glorioso dirigente Julio Buitrago. Nos colocamos en forma precisa nuestros sectores de fuego.

A las 6:30 P.M. se dio la señal de ataque, nuestras armas vomitaban fuego en forma inmisericorde, la confusión de los guardias era total, algunos contestaron en forma esporádica y sin dirección, algunas granadas surcaron el espacio, el repiqueteo de una ametralladora se mantuvo por algunos minutos, luego el silencio seria sepulcral. La noche había caído, y la retirada se emprendía organizadamente. Llegados al primer punto de reunión, el mando examino el estado físico de los combatientes, todos estábamos sin un rasguño y solo se habían perdido dos gorras en la retirada.

Por algunos minutos perdimos la picada, pero la calma del baqueano permitió encontrarla de nuevo. Llegamos al segundo punto de reunión en donde nos esperaba un anciano que cuidaba mochilas y nos iba acompañar como baqueano. Aquella noche caminamos hasta las 5:30 de la mañana, hora en que el mando decidió acampar. A las 8:30 de la mañana llegaron tres helicópteros al campamento de Waslala, el cual observamos desde una loma lejana. Luego levantaron vuelo con gran lentitud. A las 10 A.M. llegaron otros dos, a las 12 del día llego una y a la 1 de la tarde llegaron otros dos. Ese día varios jueces de mesta que se habían presentado a Waslala informaban la muerte de 11 guardias nacionales y heridos 6.

El 8 de enero se habían concentrado varias patrullas de la Guardia Nacional en el campamento de Waslala. Allí se concentraban los torturados con rango de oficial como Juan José Romero, Franklin Montenegro, Raúl Sánchez, Navor Zeledón, Oscar Bello, Fellon, Pantera, Gigante, etc. Eran sacudidos por la impotencia, y su disgusto seria saciado torturando campesinos indefensos, saqueando ranchos, quemando humildes chozas, sirviendo a los intereses del dictador y de la oligarquía explotadora, cuidando la hegemonía del imperialismo norteamericano.

El final del año 74 y el inicio del 75 habían sido saludados con una ofensiva guerrillera del Frente Sandinista. En la ciudad,  el Comando “Juan José Quezada” había estremecido los cimientos de la dictadura, en la montaña la Escuadra “Julio Buitrago” había realizado una recuperación económica contra el Banco Nacional de Abisinia, en Boca de Piedra una escuadra Sandinista había emboscado a esbirros de esa comarca y el 6 de enero mientras se atacaba el Campamento Waslala, una escuadra Guerrillera embocaba a esbirros locales de la comarca Las Vallas

 

PATRIA LIBRE O MORIR

DIRECCIÓN NACIONAL DEL FRENTE SANDINISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL

(F.S.L.N.)

Algún lugar de las Cordilleras Segovianas, marzo de 1976

 

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