Gaza y la Resistencia de Asia Occidental Managua. Por Ramón Pedregal Casanova, Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

Gaza y la Resistencia de Asia Occidental Managua. Por Ramón Pedregal Casanova, Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

“La industria del Holocausto brotó después de la apabullante exhibición del predominio militar de Israel y floreció en una época de extremo triunfalismo israelí”.
Norman G. Finkelstein

Gaza y toda Asia Occidental – Oriente Medio, dan el color a cada día del mundo. Llegando hasta el 7 de octubre de 2023 el nombre de Palestina los sionistas, el mismo Netanyahu en su intervención en la ONU, lo habían hecho desaparecer de los mapas, el curso político de los sionistas, los yanquis, ingleses y europeos, los colonialistas e imperialistas se felicitaban por estar cerca de su objetivo: normalizar su proceder, o hacer conducta la historia político-social empleada, que se instituyese como admitida, “norma”, “regla” de los imperios para el resto, que se mirasen con aprobación los negocios imperiales en su proceder genocida con Palestina.

Pero el 7 de octubre se les cayó el telón, Gaza tomó la palabra, la Resistencia Palestina dio con el centro del mundo, Ucrania se desdibujó y hasta dejó ver su decrepitud y hundimiento, que intentan impedir, en estado confuso, las mismas fuerzas que guerrean contra el Pueblo de Gaza Palestina.

Inmediatamente las fuerzas del Eje de la Resistencia de la región apostaron por sus hermanos anticolonialistas y antiimperialistas. El tiempo transcurrido desde el día en que las fuerzas populares y nacionales de Gaza rompieron el cerco sionazi, en Líbano, en Irak, en Yemen, en Siria y las masas populares han declarado con sus actos lo que piensan sobre los ocupantes de Palestina y sobre quienes les sirven armas y política.

El ataque de la Resistencia de Irak a la Torre 22, base imperialista, había sido el más fuerte de todos los que desató la agresión a Gaza, y EEUU se descompuso viendo que le decían que debía irse por las buenas o por las malas. Entonces el Subsecretario de terrorismo del poder estadounidense, Brian Nelson, se presentó en Bagdad a presionar al gobierno y amenazar si no le colabora frenando a la Resistencia.

El dirigente de la la Resistencia en Irak, Wisan Muhamad Saber, respondió con un verso del Corán en el que se habla de la “paciencia para resistir” al invasor imperialista, lo que deja ver que el apoyo a Palestina va a continuar. Y es que a toda la Resistencia le queda claro que el objetivo del invasor es separarla arrinconarla en cada uno de sus países, Irak, Siria y Yemen, y separada conseguirían debilitar a la Resistencia Palestina y dispondrían de una entrega política mayor de los colaboracionistas y “normalizadores” a sus planes.

Las presiones políticas del poder estadounidense advierten que la Resistencia Palestina, el Líbano, Yemen y demás, les desestabiliza y les hace temer la extensión de la guerra. Se observa el crecimiento popular del apoyo al Eje de la Resistencia, una encuesta estadounidense les da un dato revelador: en Arabia Saudita el 96% declara que hay que romper toda relación con Israel, y el 40% declara simpatizar con Hamas. Esto sería una muestra de cuánto se ha encogido la “normalización”, con lo que los intentos gringos de presión se ven paralizados. Por todas partes la imagen del imperio es la de un indeseable, sus maniobras políticas lo muestran como propias de un gran fracaso, y los negocios van corren el peligro del hundimiento en la región de Medio Oriente -Asia Occidental.

Entre los objetivos que los imperialistas declaran destaca el expuesto por el sionista jefe estadounidense de la política exterior energética, Amos Hochstein: “No buscamos poner fin a la guerra, sino “gestionar” el conflicto”. Pero el régimen colonial ve que el tiempo, tal y como transcurre, no le ayuda, tiene una situación crítica en la alianza de gobierno, divisiones feroces, enfrentamientos por los resultados militares inesperados, por el desgaste de sus aliados, la pérdida de imagen internacional y de influencia, y, otra consecuencia, hasta el mismo Netanyahu sabe que si el final es un acuerdo de paz, (Hamas ha respondido favorablemente pidiendo que se concrete y se aparte lo ambiguo de la propuesta hecha en París, respuesta que Israel no esperaba), sería para él una posible caída de gobierno, y con ello cabe la posibilidad de que lo llevasen a la cárcel por su corrupción, que ha intentado tapar con los cambios legislativos y de mando sobre los tribunales.

La contradicción del invasor y sus aliados no puede esperar y se encuentra paralizado, lo que se ve venir no le es favorable. En lo que respecta al día a día el régimen estadounidense sirve de “corre ve y dile” del ente colonial a Líbano haciéndole llegar las exigencias de éste.

El gobierno del Líbano declara que no puede haber tregua en la frontera si no se termina la guerra contra Gaza. Hay que estar muy atentos a los próximos días, Nasrallah, dirigente de Hezbolá advierte que la llegada del Ramadán el 10 de marzo, va a marcar el futuro. En Jerusalén – Cisjordania – Gaza, en toda Palestina y en todos los pueblos esa fecha va a ser el nacimiento de la lucha más profunda o un punto de llegada para resolver la guerra contra el Pueblo de Gaza.

El temor yanqui es que la guerra estalle en todo el ámbito musulmán, que va de Indonesia a Marruecos, y sus negocios entrarían en un pozo en el que no vería salida. A semejante espera se suma la exigencia de los colonos sionazis desplazados y el 71 % de la población restante, junto con sectores del régimen de ocupación, entre quienes destaca Eli Cohen, ministro de energía, exigen una acción militar drástica, atacar a Líbano como lo hacen con Gaza para expulsar a Hezbolá de la frontera.

Pero Nasrallah ha declarado el día 13 que los sionazis “no regresarán a los asentamientos”, y que el régimen ocupante debería ir preparando alojamiento para dos millones en otro sitio. Nasrallah añadió que si el ejército colonial detiene la guerra contra Gaza, tan solo en ese caso se detendrá la Resistencia en Líbano.

Francia recoge los intereses de EEUU con otra propuesta: alto el fuego y retirada de la Resistencia a 10 kilómetros de la frontera, y la creación de un Comité de seguimiento compuesto por yanquis, franceses libaneses e israelíes.

A semejante programa Nasrallah ha respondido que lo primero que tiene que hacer el ente invasor es devolver el territorio ocupado en Líbano, y para dejar absolutamente clara su postura ante las maniobras político-militares del sionismo y sus aliados, el dirigente ha advertido que “es más fácil trasladar el río Litani que a Hezbolá al norte de la frontera”.

En el caso de que Israel emprendiese la guerra contra Líbano, el Eje de la Resistencia advierte que se reforzaran los frentes en Gaza, Siria, Irak y Yemen, de modo que la guerra contra Líbano se encontraría con respuesta regional.