Grupo en defensa de Carta de ONU reitera rechazo a unilateralismo Managua. Consejo de Comunicación y Ciudadanía

Grupo en defensa de Carta de ONU reitera rechazo a unilateralismo Managua. Consejo de Comunicación y Ciudadanía

El Gobierno de Nicaragua reafirmó la necesidad que el Grupo de Amigos en defensa de la Carta de Naciones Unidas, continúe participando activamente en forjar un mundo inclusivo, multipolar y respetuoso del derecho internacional, en la defensa de los pueblos ante la hegemonía, el excepcionalismo occidental e imposición unipolar.

La segunda reunión de coordinadores nacionales de ese bloque tuvo lugar este pasado lunes en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela.

El representante de Nicaragua Jaime Hermida, reafirmó la solidaridad con el pueblo palestino, con la República Bolivariana de Venezuela, con Cuba y con todos los millones de seres humanos en el mundo, sometidos a la crueldad de la pobreza y la pobreza extrema.

En esta reunión participaron 18 países: Argelia, Belarús, Bolivia, China, Cuba, Eritrea, Estado de Palestina, Federación de Rusia, Guinea Ecuatorial, Malí, Nica-ragua, República Islámica de Irán, República Popular Democrática de Corea, San Vicente y las Granadinas, Siria, Venezuela y Zimbabue.

En el encuentro se discutieron temas de relevancia en la defensa, promoción y validez de los principios y propósitos de la Carta de Naciones Unidas, como la cuestión de Palestina, la descolonización, la lucha contra el colonialismo y las prácticas modernas neocoloniales, entre otros.

El grupo aprobó una declaración política que reafirma posiciones históricas y de principios del grupo, como el rechazo al unilateralismo, en detrimento de un verdadero multilateralismo, de la cooperación y la solidaridad internacionales, subrayando que el multilateralismo es esencial para forjar soluciones colectivas, inclusivas y eficaces a retos y amenazas comunes, así como para la realización de las aspiraciones de nuestros pueblos.

También se reafirma el más enérgico rechazo y condena a la ilegal imposición de medidas coercitivas unilaterales en contra del pueblo y gobierno de la República de Nicaragua, así como las agresiones que impactan negativamente nuestro desarrollo y prosperidad, exigiendo el cese inmediato de estas me-didas.

Asimismo, se aprobó una Declaración Especial sobre Puerto Rico, reconociendo el derecho inalienable de ese pueblo a su autodeterminación e independencia y la necesidad de que el Gobierno de Estados Unidos asuma su responsabilidad de promover un proceso que permita al pueblo puertorriqueño ejercer plenamente estos derechos inalienables.

En representación del Gobierno de Nicaragua participó Jaime Hermida Castillo, embajador, representante Permanente de Nicaragua ante Naciones Unidas transmitiendo el fraterno saludo del Presidente Daniel Ortega Saavedra y la Vicepresidenta Rosario Murillo, a los presentes.

Hermida agradeció al Gobierno y pueblo de la República Bolivariana de Venezuela por la hospitalidad y por la organización de esta importante reunión, reafirmando la necesidad que este Grupo de Amigos continúe participando activamente en forjar un mundo inclusivo, multipolar y respetuoso del derecho internacional, en la defensa de los pueblos ante la hegemonía, el excepcionalismo occidental e imposición unipolar.

Asimismo, reafirmó la solidaridad de Nicaragua con el pueblo palestino, con la República Bolivariana de Venezuela, con Cuba y con todos los millones de Seres Huma-nos en el Mundo, sometidos a la crueldad de la pobreza y la pobreza extrema.

Proyecto de declaración de Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de Naciones Unidas

Los Coordinadores Nacionales de los miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, reunidos en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, con el objeto de discutir, entre otros, los medios para avanzar en nuestros esfuerzos comunes, dirigidos a preservar, promover y defender la prevalencia y vigencia de la Carta de las Naciones Unidas, tanto en su letra como en su espíritu, y para mejorar aún más nuestra coordinación en temas de interés y preocupación común.

También se emprendió una evaluación de los recientes acontecimientos en el ámbito internacional, incluidos los desafíos y amenazas persistentes y cada vez mayores a la Carta de las Naciones Unidas, así como un intercambio de opiniones sobre las amenazas y desafíos existentes, nuevos y emergentes, incluidos los derivados de los últimos acontecimientos en el Territorio Palestino Ocupado, y continuamos nuestro debate permanente sobre medidas orientadas a la acción que podrían servir al propósito de realizar los objetivos de nuestra agrupación, al tiempo que simultáneamente se promueven nuestros intereses y posiciones comunes y se galvaniza plenamente su poderoso potencial en todos los foros internacionales pertinentes.

Recordaron las declaraciones políticas adoptadas anteriormente por nuestra agrupación, así como las posiciones contenidas en las diversas declaraciones conjuntas y comunicados emitidos sobre diversos temas específicos -de los que realizamos una evaluación con respecto a los progresos alcanzados en la aplicación de sus disposiciones pertinentes-, y reiteramos nuestro firme y pleno compromiso con la Carta de las Naciones Unidas, conscientes de que los principios y propósitos contenidos en ella siguen siendo intemporales, universales y de que todos ellos son indispensables no sólo para preservar y promover la paz y la seguridad internacionales, el Estado de Derecho, el desarrollo económico y el progreso social, así como los derechos humanos para todos, sino también para lograr un mundo más pacífico, próspero, justo y equitativo, y un sistema basado, precisamente, en las normas que contiene.

Se prosiguió siguiendo de cerca y con gran preocupación los trágicos acontecimientos en el Territorio Palestino Ocupado, incluidas la Franja de Gaza y Cisjordania, donde se sigue perpetrando una carnicería indiscriminada contra el pueblo palestino, mientras que, al mismo tiempo, se han empezado a encontrar fosas comunes en Gaza, y mientras el pueblo palestino sigue siendo desplazados forzosos de su patria. Condenamos la decisión de la Potencia Ocupante de ignorar flagrantemente y violar sistemáticamente sus obligaciones jurídicamente vinculantes, incluidas las derivadas de las normas del Derecho Internacional Humanitario, así como de las múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad sobre la Cuestión de Palestina -que son jurídicamente vinculantes en virtud del Artículo 25 de la Carta de las Naciones Unidas- y las recientes órdenes de medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

A la vez reconocen que la prolongada ocupación del Estado de Palestina es la principal fuente de inestabilidad y conflicto en la región de Oriente Próximo, reafirmamos nuestra exigencia de un alto el fuego inmediato, permanente y plenamente respetado y del cese de todos los actos de violencia, atrocidades y hostilidades, en particular los dirigidos contra civiles, incluidos mujeres y niños, Confiamos en que este será un paso en la dirección correcta para poner fin a los meses de castigo colectivo y sufrimiento soportados por la población civil palestina, así como a la destrucción generalizada, al tiempo que permitirá a los actores humanitarios sobre el terreno, incluidas las Agencias Especializadas de las Naciones Unidas, lideradas por UNRWA, proporcionar apoyo y asistencia rápida y sin trabas a aquellos que lo necesitan desesperadamente, incluyendo aliviar la aguda inseguridad alimentaria que afecta a toda la población y las horribles condiciones de hambruna en el norte de Gaza.  En este contexto, exigimos además la eliminación de todos los impedimentos actuales para la entrega, de forma coherente, segura y a escala, de la ayuda humanitaria que se necesita de forma crítica para aliviar la catástrofe que se está produciendo sobre el terreno, y para lo cual también es necesario garantizar un entorno en el que los actores humanitarios puedan llevar a cabo su misión de forma segura y eficaz, sin obstrucciones, amenazas ni acoso, tal y como estipula el Derecho Internacional Humanitario. También exigimos que se ponga fin a la provisión de medios a la Potencia Ocupante, que en última instancia sólo prolongan aún más el sufrimiento humano del pueblo palestino y fomentan la perpetuación de esta tragedia ya prolongada.

Se reafirma además nuestro apoyo inquebrantable a la tan esperada admisión del Estado de Palestina como Estado Miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas y para que pueda ocupar el lugar que le corresponde en la comunidad de naciones. Lamentamos los últimos acontecimientos a este respecto, como resultado del voto negativo emitido el 18 de abril de 2024 por un miembro permanente del Consejo de Seguridad, los Estados Unidos de América, que ha impedido a ese órgano cumplir sus responsabilidades a este respecto, en total contradicción con el llamamiento abrumador en favor de la realización del derecho del pueblo palestino a la libre determinación. y por preservar un horizonte político para alcanzar una solución justa y duradera a la Cuestión de Palestina, de conformidad con el derecho internacional y las resoluciones pertinentes de la ONU, incluida la realización de la independencia y la soberanía del Estado de Palestina, con Jerusalén Oriental como su capital, de conformidad con las líneas anteriores a 1967. No obstante, seguimos comprometidos a hacer realidad esta aspiración, en la medida en que la admisión del Estado de Palestina en las Naciones Unidas constituye una importante expresión del derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación y la independencia, y seguimos dispuestos a apoyar cualquier iniciativa eficaz y duradera encaminada a abordar esta cuestión, incluso en el contexto de la Asamblea General. Acogemos con satisfacción, en este sentido, la reciente adopción de la resolución A/RES/ES-10/23 de la Asamblea General, y hacemos un llamamiento al Consejo de Seguridad para que asuma su responsabilidad y reconsidere favorablemente la cuestión de la solicitud del Estado de Palestina de ser admitido como miembro de las Naciones Unidas, en estricta conformidad con el artículo 4 de la Carta de las Naciones Unidas.

El documento señala que  en consonancia con nuestras posiciones históricas y de principios, reafirmamos nuestro firme compromiso con la justa causa de Palestina, así como nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo palestino en su lucha constante por lograr sus derechos inalienables, la libertad y la justicia. Reafirmamos además nuestro pleno y continuo apoyo a todos los esfuerzos encaminados a poner fin a la grave injusticia infligida al pueblo palestino desde la Nakba de 1948. También seguimos comprometidos a redoblar nuestros esfuerzos, incluida la participación activa en iniciativas internacionales, para poner fin a la ocupación ilegal israelí y lograr la independencia del Estado de Palestina, con Jerusalén Oriental / Al-Quds Al-Shariff como capital; la realización de los derechos inalienables del pueblo palestino, incluido el derecho a la autodeterminación y a la libertad; y una solución justa, global y duradera de la Cuestión de Palestina en todos sus aspectos, incluida la difícil situación de los refugiados palestinos y la realización de su derecho al retorno, de conformidad con el derecho internacional, las resoluciones pertinentes de la ONU y la Carta de las Naciones Unidas.

Se expresa la grave preocupación por los continuos intentos de la Potencia Ocupante de incendiar y hacer estallar la región de Oriente Medio, como demuestran, entre otras cosas, sus reiteradas agresiones contra la soberanía y la integridad territorial de la República Árabe Siria, unidas a las incesantes amenazas contra el Líbano, que demuestran la intención de ampliar sus agresiones ilegales en la región, a expensas de los derechos humanos del Pueblo Palestino y de otros árabes de los Territorios Ocupados. Nunca insistiremos lo suficiente en que debe evitarse una nueva y peligrosa desestabilización de la situación, a fin de impedir que se extienda a toda la región de Oriente Próximo, lo que tendría graves repercusiones y, en última instancia, desencadenaría un conflicto regional a gran escala con ramificaciones en la paz y la seguridad internacionales. Hacemos un llamamiento a todos los actores pertinentes para que se atengan estrictamente a las normas del derecho internacional y ejerzan la máxima moderación, al tiempo que destacamos que la realización de una solución justa, global y duradera de la Cuestión de Palestina en todos sus aspectos servirá al propósito de fomentar la paz, la seguridad y la estabilidad duraderas en Oriente Próximo y, por ende, la paz y la seguridad internacionales.

Subrayamos que el establecimiento de la paz en Oriente Próximo requiere la retirada de Israel de todos los territorios árabes ocupados, incluido el Golán árabe sirio ocupado, y la aplicación de las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, en particular las resoluciones 242 (1967) y 338 (1973), y 497 (1981) del Consejo de Seguridad, que reafirmaron que la adquisición de territorio por la fuerza es inadmisible de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, y que la decisión israelí de imponer sus leyes, jurisdicción y administración en el Golán sirio ocupado es nula y sin efecto jurídico internacional.

También reafirmamos el principio de que la inviolabilidad de los locales y el personal diplomático y consular debe respetarse en todos los casos, de conformidad con el derecho internacional, y condenamos categóricamente los recientes ataques y atentados contra los locales y el personal diplomático y consular, incluido el perpetrado recientemente contra los locales diplomáticos iraníes en Damasco (República Árabe Siria) el 1 de abril de 2024. Reafirmamos además las disposiciones del Comunicado Especial emitido el 03 de abril de 2024 y subrayamos que las violaciones de este principio ponen en peligro el cumplimiento de los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas.

El grupo renueva la grave preocupación por el creciente recurso al unilateralismo, incluido el unilateralismo de grupo, y por los intentos de socavar la naturaleza intergubernamental de las Naciones Unidas, incluso mediante enfoques de múltiples partes interesadas, en detrimento, no solo del verdadero multilateralismo, sino también de la cooperación y la solidaridad internacionales genuinas, que deben fortalecerse ahora, más que nunca, cuando el mundo se enfrenta a una crisis mundial polifacética. En este contexto, subrayamos que el multilateralismo es esencial para forjar soluciones colectivas, inclusivas y eficaces a los retos y amenazas comunes del siglo XXI, así como para la realización de las aspiraciones de nuestros pueblos. Por lo tanto, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con el fortalecimiento y la revitalización de un multilateralismo inclusivo, con las Naciones Unidas en su centro.

Se reconoce que, desde su creación, en 2021, el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas ha logrado avances significativos en la promoción de sus objetivos, tanto en Nueva York como en Ginebra, y en la implementación de su Programa de Trabajo anual y, en ese contexto, expresamos nuestro reconocimiento a la República Bolivariana de Venezuela por su liderazgo y esfuerzos de coordinación.

Asimismo, se renueva la determinación de redoblar los esfuerzos encaminados a posicionar a nuestro Grupo de Amigos como un actor activo y clave en todos los foros internacionales y procesos intergubernamentales pertinentes, incluso en el contexto del Sistema de las Naciones Unidas, como parte de nuestros continuos esfuerzos por garantizar el respeto y la adhesión a la Carta de las Naciones Unidas, tanto en su letra como en su espíritu. En este contexto, reiteramos nuestra adhesión a los trabajos del «Comité Especial de la Carta de las Naciones Unidas y del fortalecimiento del papel de la Organización», conscientes de que puede desempeñar un papel activo y constructivo en el fortalecimiento de las capacidades de las Naciones Unidas para alcanzar sus propósitos, incluso mediante el fortalecimiento del papel de la Organización, para aumentar su eficacia y desarrollar todo su potencial, en el marco de un proceso que, sin duda, debe avanzar sobre la base de los principios y procedimientos previstos en la propia Carta de las Naciones Unidas.

Se reconoce que el desarrollo sigue siendo la principal prioridad para los países en desarrollo y también que el mundo de hoy todavía está lejos de la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y que incluso está fuera de camino para cumplir los ODS a tiempo, mientras que muchos de los logros duramente conseguidos en el ámbito del desarrollo incluso se han revertido en muchos casos. En este contexto, y mientras nuestros países se dedican a los preparativos de la próxima Cumbre del Futuro, esperamos que esta sea una oportunidad para impulsar la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y que sus documentos finales -que se acordarán por consenso, tras un proceso de negociaciones intergubernamentales- se orienten en esa dirección y hacia la revitalización del multilateralismo, lo que implica, entre otras cosas la eliminación de las medidas coercitivas unilaterales y la reforma de la arquitectura financiera internacional, y hacia la reafirmación tanto de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el carácter intergubernamental de la ONU, como hacia el cumplimiento de los compromisos previamente asumidos en diversos foros internacionales y que son críticos para la realización del desarrollo en sus tres dimensiones, sin que necesariamente se desencadenen nuevos procesos o mecanismos de seguimiento.

En el documento se recuerda que el desarrollo industrial inclusivo y sostenible es de suma importancia, por una parte, para lograr un crecimiento económico sostenible y, por otra, para aumentar, entre otras cosas, la productividad, la creación de empleo y la generación de ingresos, contribuyendo al mismo tiempo a la erradicación de la pobreza y a la consecución de otros objetivos de desarrollo. En este contexto, y como parte de nuestros esfuerzos en curso para lograr los objetivos centrales de nuestro Grupo de Amigos, esperamos promover una mayor coordinación, en la medida de lo posible, en cuestiones relacionadas con la industrialización de nuestras naciones y vinculadas a la consecución del ODS 9 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular en el contexto de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), en Viena.

También se reafirma el compromiso de poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible, como se prevé en el ODS 2 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En este contexto, y como parte de nuestros esfuerzos en curso para lograr los objetivos fundamentales de nuestro Grupo de Amigos, esperamos promover una mayor coordinación, en la medida de lo posible, en cuestiones relacionadas con el aumento sostenible de la producción agrícola, la mejora de la cadena de suministro mundial, la disminución de las pérdidas y el desperdicio de alimentos, la garantía de que todos nuestros pueblos tengan acceso a alimentos sanos y nutritivos, y la mejora de nuestros sistemas alimentarios y agrícolas, en particular en el contexto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma, y sobre la base de las posiciones comunes establecidas en la Declaración Especial sobre Seguridad Alimentaria, adoptada a nivel ministerial el 22 de septiembre de 2023.

Se expresa el rechazo categórico a todas las medidas coercitivas unilaterales, incluidas las aplicadas como instrumentos de presión política o económica y financiera contra cualquier país, en particular contra los países en desarrollo, y, en este contexto, reiteramos nuestro apoyo y solidaridad inquebrantables con las naciones y pueblos sometidos a tales medidas, que violan tanto los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, como las normas básicas del derecho internacional, especialmente con los que forman parte de nuestra agrupación, al tiempo que renovamos nuestro llamamiento para su levantamiento total, inmediato e incondicional. Expresamos nuestra firme adhesión, en este contexto, a las disposiciones de la Declaración Especial adoptada el 22 de septiembre de 2023 sobre este tema y manifestamos nuestra determinación de participar activamente, al más alto nivel posible, en la sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas prevista para el 13 de junio de 2024 para celebrar un debate en el marco del punto del orden del día titulado «Eliminación de las medidas económicas coercitivas unilaterales extraterritoriales como medio de coacción política y económica». Expresamos además nuestro compromiso de trabajar juntos, y en coordinación con el Grupo de los 77 más China, para promover la celebración de un debate sobre este punto del orden del día con carácter anual o bienal, incluso mediante la presentación de una resolución o decisión pertinente ante la Asamblea General antes de la conclusión de su 78º período de sesiones.

De la misma manera, se acoge con satisfacción la adopción de la resolución 78/135 de la Asamblea General sobre «Medidas económicas unilaterales como medio de ejercer presión política y económica sobre los países en desarrollo», en particular la petición al Secretario General que vigile la imposición de tales medidas y estudie, con el apoyo de los equipos de las Naciones Unidas en los países, sus repercusiones en los países afectados, incluidos el comercio y el desarrollo. En este contexto, y conscientes de su mandato fundamental, reiteramos nuestro llamamiento a la UNCTAD para que apoye los esfuerzos encaminados a medir el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales, incluso sobre el comercio internacional y el desarrollo, y para que proporcione recomendaciones políticas concretas sobre la base de sus conclusiones.

En consonancia con nuestras posiciones históricas y de principios, expresamos nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo y el gobierno de la República de Cuba, que ha soportado heroicamente el impacto negativo del criminal e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero que le imponen los Estados Unidos de América desde hace más de sesenta y cinco años, representando el mayor y único impedimento para su pleno desarrollo económico y social, e instan al gobierno de los Estados Unidos de América a poner fin de inmediato y sin condiciones al bloqueo contra Cuba y a excluirla de la arbitraria y unilateral lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

Asimismo, reafirmamos nuestro más enérgico rechazo y condena a la imposición ilegal de medidas coercitivas unilaterales contra el pueblo y el gobierno de la República de Nicaragua, así como a las agresiones que inciden negativamente en su desarrollo y prosperidad. En este sentido, exigimos el cese inmediato de tales medidas.

Expresamos nuestra grave preocupación por la politización de las emergencias sanitarias mundiales y las pandemias, así como por el «nacionalismo vacunal», incluso sobre la base de la experiencia más reciente durante la pandemia COVID-19. En este contexto, pedimos una reforma integral del modelo de relación entre la ciencia, las empresas farmacéuticas, los proveedores privados de atención sanitaria y las cadenas internacionales de suministro, que debería orientarse hacia la igualdad y la justicia social, en la que la salud se reconozca como un derecho humano universal e inalienable, y no como una mercancía comercial. En este sentido, continuamos siguiendo de cerca el actual proceso de negociación, en el marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dirigido a la adopción de una convención, acuerdo u otro instrumento internacional sobre Prevención, Preparación y Respuesta ante Pandemias, basado en el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas.

De la misma forma, renovamos nuestra determinación de promover los esfuerzos en el marco de las Naciones Unidas para impulsar la causa de la descolonización y poner fin al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones, incluso como parte de nuestro compromiso de crear conciencia sobre el impacto del colonialismo, la trata transatlántica de esclavos y sus consecuencias duraderas, que hoy en día se ven amplificadas por una escalada y proliferación de prácticas neocoloniales modernas que buscan ejercer dominación, particularmente sobre naciones independientes y soberanas. Expresamos nuestra firme adhesión, en este contexto, a la Declaración Especial sobre «Descolonización y Prácticas Neocoloniales Modernas», adoptada el 22 de septiembre de 2023, al tiempo que manifestamos nuestra disposición a presentar conjuntamente al Comité Especial de las Naciones Unidas sobre la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales (C-24) un proyecto de resolución sobre la «Erradicación del colonialismo y de todas sus formas y prácticas contemporáneas» y a proseguir los debates encaminados a afinar una estrategia común que garantice su adopción.

Encomiamos a la República Bolivariana de Venezuela por su compromiso y esfuerzos para contribuir a la efectiva implementación del IV Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo, como lo demuestra, entre otros, su ofrecimiento de ser sede del Seminario Regional del Caribe 2024, organizado por el Comité Especial de las Naciones Unidas sobre la Situación con respecto a la Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales (C-24), a celebrarse del 14 al 16 de mayo de 2024, en Caracas, al tiempo que comprometemos nuestro apoyo a esta importante iniciativa y le deseamos el mayor de los éxitos y que sus deliberaciones contribuyan positivamente a la causa común de lograr un mundo libre de colonialismo, para saldar de una vez por todas nuestra deuda pendiente con la humanidad en cuanto a la conclusión definitiva de los procesos de descolonización pendientes en todo el mundo.

El grupo reafirma nuestra responsabilidad, en tanto miembros responsables de la comunidad internacional, así como la de las Naciones Unidas, para con los pueblos del Sahara Occidental, Puerto Rico y Palestina, entre otros, y, en ese contexto, mantenemos nuestro compromiso de promover esfuerzos que les permitan ejercer plenamente sus derechos inalienables, previstos en la Carta de las Naciones Unidas y, según corresponda, en las disposiciones pertinentes de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General.

Se toma nota de que las elecciones presidenciales están previstas para el 28 de julio de 2024 en la República Bolivariana de Venezuela y, en ese sentido, expresamos nuestra confianza en el robusto modelo participativo y protagónico de democracia que impera en esa nación, al tiempo que esperamos que dicho proceso electoral se desarrolle de manera cívica y pacífica. Rechazamos firmemente cualquier intento de fuerzas externas de inmiscuirse o perturbar las próximas elecciones presidenciales en Venezuela, incluso mediante el recurso a la violencia, la incitación al odio y otras prácticas extremistas, con el propósito de cercenar el derecho a la auto-determinación, así como la soberanía e independencia política del pueblo venezolano, amenazando su bienestar y derecho a la paz. Asimismo, rechazamos firmemente la imposición de medidas coercitivas unilaterales contra la República Bolivariana de Venezuela, incluso en el contexto del próximo proceso electoral, como parte de esfuerzos de chantaje que buscan, entre otros, seguir impulsando una fallida estrategia de cambio de régimen.

También se expresa el reconocimiento y gratitud al Pueblo y Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela por su generosa y amable hospitalidad, así como por la excelente organización y todos los esfuerzos puestos para asegurar el éxito de la Segunda Reunión de Coordinadores Nacionales del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas.

Se reafirma la disposición a unirse a esta importante tarea, en este momento histórico, aquellos miembros de la comunidad internacional que estén comprometidos con los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, con los valores del diálogo, la tolerancia y la solidaridad, así como con el fortalecimiento y la revitalización de un multilateralismo inclusivo, en el que todas las regiones y todos los Estados, pequeños o grandes, estén igualmente comprometidos, que consideren la posibilidad de unirse a nuestro Grupo de Amigos lo antes posible, ya que cada contribución nacional es esencial para alcanzar los objetivos que motivaron la creación de las Naciones Unidas en 1945 y para superar la actual crisis mundial polifacética, incluidos los desafíos comunes a los que se enfrenta actualmente la humanidad en su conjunto.

Finalmente, se subraya el compromiso de mantener una estrecha coordinación, incluso a través de la red de Coordinadores Nacionales, con miras a realizar plenamente el potencial del Grupo de Amigos y alcanzar sus objetivos en defensa de la Carta de las Naciones Unidas, incluso teniendo un impacto significativo en los procesos intergubernamentales pertinentes en diversos foros internacionales, al tiempo que se promueven nuestros intereses y prioridades comunes.

Caracas, 13 de mayo de 2024