Hace 48 años un poderoso terremoto destruyó a Managua Managua. Radio La Primerísima

Hace 48 años un poderoso terremoto destruyó a Managua Managua. Radio La Primerísima
Compartir vía:

La madrugada del 23 de diciembre de 1972 un terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter sacudió Managua dejándola sumida bajo escombros, con miles de muertos, heridos, damnificados y daños incuantificables, por lo que es catalogado el más destructivo de su historia.

Hace exactamente 48 años, las familias se alistaban para disfrutar de la Navidad. En las calles, avenidas y comercio se respiraba la alegría de esta festividad decembrina, pero el inesperado sismo en tan solo segundos lo cambió todo por lágrimas, tristeza, clamor, angustia y dolor.

En esa época Managua tenía vida nocturna, por aquellos días de diciembre la vida de la capital era bien agitada. Sus calles, edificios y tiendas estaban adornadas con objetos navideños, pero todo se vino a pique.

Estábamos en víspera de navidad eran días alegres. Todo estaba bien hasta que el terremoto ocurrido a las 00:35 minutos de la madrugada desplomó casas y edificios. También desaparecieron las calles céntricas circundantes al Gran Hotel y la 15 de septiembre.

En ese terremoto se murieron familias enteras, porque se dice que fueron 10 mil.

Los sobrevivientes recuerdan como fueron los momentos vividos, que dejó a miles de personas sin viviendas, con luto y provocó el desplazamiento hacia otros departamentos.

En el barrio Monseñor Lezcano aún viven algunos sobrevivientes, quienes recuerdan la tragedia y aunque han superado el trauma causado, aun se humedecen sus ojos al recordar y relatar el preciso momento de lo sucedido y cómo lograron salvar sus vidas, junto a sus familias.

Socorro Fonseca recordó cómo fue esa noche que les robó la tranquilidad. Relató que primero se dio un temblor, pero nunca imaginaron lo que sucedería después.

“Ya iba a ser las 12 cuando empezó el hamaqueo y le digo a mi esposo está temblando. Levantémonos. Y nos levantamos. Yo tenía en ese entonces un niño de 3 años y él me decía mis zapatitos, mis zapatitos. Yo lo dije espérate que en lo oscuro no veo, porque no había luz. Entonces al tantión busqué los zapatos y se los puse. Buscamos como salir para afuera, pero la puerta se nos trancó y buscamos como salir por otro lado… En ese tiempo no estaba este muro y salimos afuera y ya todo mundo estaba en la calle”, dijo.

Compartir vía:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *