Soberanía, dignidad y conciencia para lograr las nuevas victorias Por Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de Nicaragua (*)

Soberanía, dignidad y conciencia para lograr las nuevas victorias Por Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de Nicaragua (*)
Compartir vía:

Queridos hermanos, compañeros, compañeras del gabinete de gobierno, en nombre de las familias nicaragüenses, en nombre del pueblo trabajador, en nombre de las madres de Héroes y Mártires, a ustedes queridos hermanos, les digo: ¿Juran que van a prestarle todas las fuerzas de su Corazón, todas sus energías, todo el trabajo, para cumplir las funciones en favor de las Familias nicaragüenses? ¡Sí, Juramos! Si así lo hacen, que el pueblo y las familias lo reconozcan, si no que ellas se lo demanden. Quedan ya nombrados ministros, ministras, funcionarios del pueblo nicaragüense.

Ella es la Presidenta del Consejo Supremo Electoral, la presento. Ella se llama Brenda Rocha. El día de hoy ella fue condecorada, porque el imperio yanqui una vez más ensañándose en ella, que es una víctima de la guerra que el Imperio yanqui le impuso a Nicaragua en los años 80. Ella era entonces una muchachita que tenía 15 años, allá en la Zona de Las Minas, en Bonanza, y la Contrarrevolución, financiada por el Gobierno yanqui, lanzó un ataque más de los tantos que lanzaban sobre diferentes poblados de nuestro País intentando tomárselos para declararlos territorios liberados y que luego ahí las tropas yanquis intervinieran. Y ahí ella, ¿qué hiciste, qué hiciste cuando se dio el ataque y tenías 15 años ahí?

Brenda Rocha: Defender la Revolución, Comandante.

Y fue herida de muerte en el combate, una niña de 15 años, y perdió su brazo, pero no perdió su alma, no perdió su conciencia, no perdió su espíritu de lucha, y su amor a Nicaragua no lo perdió.

¡Cobardes! Cobardes los que se ensañan de esa manera en las familias, no solamente en las familias nicaragüenses, sino en las familias de pueblos dignos, como el pueblo cubano que es sometido a sanciones brutales; o como el hermano pueblo venezolano, Nicolás, que son sometidos a sanciones brutales, donde incluso se lanzaron en un intento de asesinato de nuestro hermano Nicolás Maduro. Eso no lo olvidamos.

Los pueblos perdieron el miedo

Ahí no había derechos humanos algunos que se pronunciaran condenando ese crimen. Ahí no había Unión Europea condenando ese crimen. ¿Por qué? Porque son ellos mismos los criminales. No han perdido su esencia colonialista, su esencia esclavista, y no se dan cuenta que los pueblos perdieron el temor, perdieron el miedo y hoy luchan y resisten con dignidad.

Y aquí están delegados de muchos gobiernos que han sido mencionados, pueblos hermanos, pueblos amigos. Y ahí donde los gobiernos europeos o el gobierno yanqui no mandan delegados, qué mejor expresión, qué mayor orgullo que tener aquí como representantes y delegados del pueblo norteamericano y de los pueblos europeos a ciudadanos, a hombres y mujeres dignas que luchan en su país, que luchan en sus patrias por la verdadera dignidad, por la verdadera independencia de sus propios países y porque se instale una verdadera democracia en sus propios países…

Qué mejor y más digno representante puede tener el pueblo norteamericano que Brian Wilson, que entregó su vida. Le lanzaron el tren militar, y todo filmado, y le destruyeron las piernas. ¿Y dónde estaban los derechos humanos? ¿Y dónde estaban los europeos? ¿Y quién condenó ese crimen, quién lo condenó, si es el mismo gobierno yanqui es el que promovía esos crímenes?

Así que les damos la bienvenida a todos ustedes, queridos hermanos, y a un hermano centroamericano, presidente de la hermana República de Honduras, Juan Orlando Hernández, que ha tenido el coraje de estar presente el día de hoy aquí. Porque se quiere coraje estar presente aquí en Nicaragua.

Como se quiere coraje defender el derecho internacional, Juan Orlando, cuando lo hemos hecho recientemente y firmamos aquí el Tratado, que no es más que el cumplimiento de una sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que, en relación con el Golfo de Fonseca y las delimitaciones marítimas y la salida al mar que compartimos con Honduras, Nicaragua y El Salvador. La Corte lo que mandó fue que nos pusiéramos de acuerdo nosotros, que negociáramos nosotros, y eso es lo que hicimos, e invitamos a El Salvador que participara, pero no aceptó.

Ni siquiera aceptó el acuerdo que habíamos firmado antes El Salvador, Honduras y Nicaragua para desarrollar el Golfo de Fonseca en una zona de paz, en una zona económica, en una zona de libre comercio, porque es realmente un tesoro que tenemos aquí para sacar de la pobreza a nuestros pueblos y sobre todo a los pueblos que están en la riberas. Pero El Salvador no quiso. No el pueblo salvadoreño, estoy seguro, sino las autoridades salvadoreñas no quisieron.

Y aquí firmamos ese Tratado, y ese Tratado ya lo aprobamos en la Asamblea Nacional, ya lo aprobó la Asamblea Nacional, Gustavo, el Tratado lo aprobó la Asamblea Nacional; entonces, solo falta que lo apruebe la Asamblea Nacional de Honduras, y eso nos da paz, seguridad y estabilidad.

Y tenemos las puertas abiertas para que el gobierno salvadoreño se incorpore a conversar con nosotros y le podemos explicar sobre qué bases jurídicas legales, partiendo del fallo de la Corte, es que llegamos a ese acuerdo. Y los vamos a escuchar, estamos dispuestos a escucharlos, a tomar en cuenta sus inquietudes, si tienen inquietudes o si tienen razonamientos jurídicos fuertes que nos convenzan y que contravengan lo que hemos hecho. Porque aquí lo que hemos hecho es cumplir con lo que manda la Corte Internacional de Justicia, y eso nos da paz y nos da estabilidad allá en el Golfo.

Mientras los otros países, que no somos potencia, que no nos jactamos de ser los dueños de la justicia en el mundo como para andar juzgando por todos lados, sobre la democracia, sobre los derechos humanos, la Corte Internacional de Justicia también, cuando Nicaragua recurrió en medio de la guerra donde murieron más de 50,000 nicaragüenses, donde Brenda perdió su brazo y miles de hermanos nicaragüenses quedaron mutilados, fuimos a la Corte Internacional de Justicia y ahí denunciamos al Gobierno de Estados Unidos. Y la Corte, en un fallo histórico sin precedentes porque nadie se lo esperaba, falló condenando al gobierno de estados unidos por los actos terroristas en contra del pueblo nicaragüense, por la destrucción provocada en este país, dirigida por las agencias de inteligencia de Estados Unidos bajo el entrenamiento de las fuerzas norteamericanas.

Justicia, no limosna

Y el fallo de la Corte es un fallo que sigue vigente, y yo le digo al Presidente Biden que recuerde, cuando él como Vicepresidente del Presidente Obama, ahí en la reunión que tuvimos de la Cumbre de las Américas, le dije con toda claridad al Presidente Obama, que tenían que cumplir con lo que manda la Ley, ellos que se dicen respetuosos de la Ley. Tiene una oportunidad el Presidente Biden, en estos momentos, de hacer un giro histórico, valiente, donde indemnice al pueblo nicaragüense, que es de justicia, no estamos pidiendo limosna, ¡estamos pidiendo justicia!

¡Que cese el bloqueo en contra de la hermana República de Cuba! Tiene elementos y argumentos más que suficientes como para poder defender el fin del bloqueo, porque el 90% y a veces más de los países que estamos en Naciones Unidas todos los años estamos votando porque se suspenda el bloqueo. Y si se tiene algún respeto por la democracia, cuando la inmensa mayoría de los pueblos del mundo, los gobiernos están diciendo que cese el bloqueo, pues que acate el gobierno yanqui si tiene alguna pizca de respeto por el derecho internacional y que cese el bloqueo en contra de Cuba.

Y que cese el bloqueo en contra de la hermana República Bolivariana de Venezuela. Un bloqueo brutal, criminal, donde los persiguen, los encausan, les inventan crímenes, simplemente, porque buscan cómo garantizar los alimentos de las familias venezolanas, que es lo que estaba haciendo ese hermano que estaba delegado por Venezuela ante la Comisión de Diálogo allá en México, Alex Saab. ¿Qué es lo que él estaba haciendo? Simplemente venía organizando y desarrollando tareas no bélicas, tareas humanitarias, para garantizar los paquetes de comida para las familias venezolanas, y por eso lo han perseguido, y por eso lo tienen ahora encarcelado.

Podría decir que hacer este llamado al Gobierno de Estados Unidos es realmente algo que no tiene posibilidad alguna de que sea entendido, porque más allá de las buenas intenciones de algunos presidentes, que en medio de un sistema que es el sistema más perverso que existe en la humanidad, cuando lanzan una de cal después lanzan una de arena: Obama, con Cuba. Obama de repente tomó decisiones que sorprendieron al mundo, pero mientras tomaba esas decisiones que sorprendían al mundo, luego aquello fue un castillo de naipes que se derrumbó rápidamente. Y ahora que está el que era Vicepresidente de Obama como Presidente, que incluso se había comprometido con retomar la apertura que había tomado Estados Unidos con Cuba, ahora más bien está endureciendo, recrudeciendo.

La crisis ya llegó a EEUU

Lo mismo pasa con los inmigrantes… ¡Cuánto que juró que iba a luchar a favor de los inmigrantes! Y más bien se multiplican las persecuciones contra los inmigrantes, los crímenes contra los emigrantes, las desapariciones de los inmigrantes. Esto tendrá que cambiar en Estados Unidos, seguro que tendrá que cambiar. No hay mal que pueda ser eterno, y ya en Estados Unidos está la crisis.

Porque, imagínense, unos cuantos miles de norteamericanos que señalaban que le habían robado las elecciones al anterior Presidente, se fueron al Congreso a protestar, llevaban unas cuatro armas; como resultado de ese asalto al Congreso hubo 5 o 6 muertos, y hubo una situación que por ser en Estados Unidos se volvió noticia de enorme trascendencia. Al final, bueno, tienen en la cárcel a 700 norteamericanos, por eso, por haber ido a protestar al Congreso tienen a 700 norteamericanos presos. Y podríamos decir, son presos políticos… ¡Claro que son presos políticos! ¡Sí, son presos políticos! ¿Qué esperan para poner en libertad a esos presos políticos? ¿Qué esperan? Son 700 presos políticos, y ahí están duros contra ellos.

Mientras por otro lado lanzan actividades terroristas, organizan actividades terroristas contra pueblos hermanos, como la República Bolivariana de Venezuela, donde no hubo 6 muertos, sino que ahí hubo centenares de muertos en las guarimbas famosas, y tenían trancadas las calles, las ciudades; intentos de Golpe de Estado que provocan más muertos. O sea, ¡cuántos muertos han provocado los actos de terrorismo que promueven los yanquis ahí en Venezuela!

¿Cómo habrían reaccionado los yanquis si se les dieran actos de terrorismo como los que enfrentamos aquí en abril del año 2018? Para ellos esos no eran actos de terrorismo. Para ellos simplemente era que el Gobierno estaba violando los derechos humanos de unos “pobres ciudadanos” que asesinaron más de 40 policías y asesinaron a más de un centenar, casi 2 centenares de ciudadanos, y que tuvieron paralizado el país durante varios meses. Para ellos eso no es terrorismo, ¿por qué? Porque ellos organizan el terrorismo. Cuando ellos organizan el terrorismo, entonces no hay terrorismo, más bien es lucha por la democracia, es lucha por los derechos humanos.

Cuando en Estados Unidos la población de origen africano, los afroamericanos protestan por los crímenes que se cometen, ahí los persiguen de forma brutal, y los asesinan de forma brutal, se ven las tomas cuando los están torturando, los están asesinando. Y luego a los asesinos o no los meten presos, o si los meten presos y van al juzgado, los ponen en libertad.

Es una sociedad que está en un estado de resquebrajamiento en cuanto a lo que son los valores. Ellos mismos dicen que con esto de que se les acusa de fraude electoral y que están ahí los enfrentamientos y están ahí las denuncias, los reclamos, y las movilizaciones, ellos mismos dicen que ya Estados Unidos no es el mismo. Y no es el mismo porque lo que todo esto indica es que, ya no pueden seguirse engañando ni engañando al pueblo norteamericano.

No somos enemigos de EEUU

Nosotros, los nicaragüenses, no somos enemigos de Estados Unidos, nunca lo hemos sido, ni Venezuela, ni Cuba. Cuando se organiza el ALBA, bajo la conducción del Comandante Fidel y del Comandante Chávez, el ALBA se organiza no para promover actos de terrorismo, sino para llevar bienestar, desarrollo, capacidades, para poder vencer la pobreza en los países latinoamericanos y caribeños.

Nunca se pensó el ALBA en una actividad conspirativa para hacerle daño a Estados Unidos. Al contrario. Incluso, Venezuela en un acto de nobleza, dándole energía a la gente pobre de Estados Unidos con las empresas que son venezolanas y que se las están robando en estos momentos allá en Estados Unidos, dándoles energía para que en los tiempos del invierno no muriesen de frío.

Porque como Darío lo decía, cuando pasó por Nueva York lo vio, eso se sigue presentando: hay gente que muere de frío, más para estas fechas, bajo los puentes, buscando calor alrededor de las hogueras que hacen por las calles. Y Darío decía, hablando de las casas de 50 pisos, o sea, muchas cosas bonitas, majestuosas, riquezas, decía Darío, pero por otro lado, Dios mío, están los que mueren de frío, y lo que es más triste, Dios mío, de dolor, dolor, dolor. Eso lo dijo Darío, porque lo vio, porque lo sintió y tenía una sensibilidad enorme lo vio, en Estados Unidos, y lo vivió.

Tendrá que cambiar Estados Unidos. Aquí en Nuestramérica hemos venido cambiando, porque cada vez hay más dignidad, más patriotismo, más sentido de defensa de la autodeterminación, de la soberanía. Y logramos encontrarnos por primera vez en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, y ahí estamos en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

O sea, el ALBA que es una punta de lanza para combatir la pobreza, la Comunidad de Estados Latinoamericanos que es el sueño hecho realidad de poder encontrarnos, de poder reunirnos, con algunas excepciones; de poder reunirnos y poder plantearnos proyectos comunes en medio de contradicciones profundas incluso. Pero bueno, en la CELAC, en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños se logró abrir ese espacio. Y sabemos que ahí se manifiestan posiciones de posiciones, y mucho se habla de los derechos humanos, nosotros lo hemos dicho, precisamente porque somos defensores de los derechos humanos.

Lo primero que hizo la Revolución al triunfo fue llevarles la alfabetización a los niños, a los jóvenes, a los adultos que estaban en al analfabetismo. Porque una persona en el analfabetismo se encuentra totalmente sometida a condiciones que no le permiten avanzar más allá para poder trabajar. Y luego entregarle vivienda a la población, entregarles tierra a los campesinos, salud, tan importante la salud. Sí, somos uno de los gobiernos que más hemos trabajado creando condiciones para poder atender a la población aun antes de esta pandemia.

Y hablando de la pandemia, ¡cuánto agradecemos los envíos de vacunas que hemos recibido de diferentes partes del mundo. Los hermanos de la delegación de la República Popular China que nos acompañan, ellos nos han estado enviando y nos van a enviar, nos comunicaban hoy en la reunión que teníamos, nos van a enviar más vacunas, sin condición alguna.

China es una Potencia. Pero nuestras relaciones con China lo fueron en el pasado, porque nosotros iniciamos las relaciones con la República Popular China en los años 80, abrimos relaciones con ellos; luego incluso fuimos a visitar China, visitamos la República Popular China, y tuvimos la oportunidad de conversar con Dean Xiaoping, que es el dirigente chino que después del gran líder, Mao Tse Tung, el gran genio que logró unificar China bajo un proyecto solidario, socialista, Dean Xiaoping logra dar las pautas, las estrategias para poder avanzar en el campo económico, para erradicar la pobreza, para combatir la pobreza.

Ahí conversamos con Dean Xiaoping en esa ocasión; pero luego llegó el 90 y en el 90 tomaron el gobierno los agentes de los yanquis, cortaron las relaciones con la República Popular China, y reanudaron las relaciones con lo que es una provincia realmente de la República Popular China. Es lo que encontramos nosotros en 2007, pero continuamos por la vía partidaria en relaciones con la República Popular China, en la política internacional en relaciones con la República Popular China, hasta que tuviéramos las condiciones de dar este paso de restablecer, porque aquí estamos restableciendo las relaciones con la República Popular China, que son revoluciones, la Revolución China y la Revolución Sandinista son revoluciones con un mismo norte, con un mismo camino, con un mismo destino, que es acabar con la pobreza.

Y hoy, en una reunión histórica donde hemos contado con el delegado del Presidente de China, que es el Vicepresidente de la Asamblea Nacional de China, en esa reunión hemos firmado varios convenios. Solo voy a hacerles un resumen de los convenios que firmamos. Fíjense, una potencia con un país pequeño como Nicaragua, respetuoso; pero es que esas son las relaciones de China con los pueblos del mundo. Ellos se relacionan con todo el mundo, con los pueblos de África, de Asia, de América Latina; ya con la CELAC está conectada también la República Popular China.

Entonces aquí el compañero Cao Jiaming, que está aquí con nosotros, que es el enviado del Presidente de China; ellos llegaron ayer a Nicaragua y llegando empezaron a trabajar y a reunirse. O sea, ellos no vinieron nada más a una visita protocolar, sino que vinieron también a trabajar, viene, ese gran pueblo, esa gran nación, con instrucciones de su Presidente de darle la mano al pueblo nicaragüense.

Y hoy se firmaron varios acuerdos donde está el Memorándum de Entendimiento entre la República Popular China y el Gobierno de la República de Nicaragua sobre la cooperación en el marco de la Franja Económica de la Ruta y la Seda y las Rutas Marítimas de la Seda del Siglo XXI, que es la gran ruta que tiene trazada China en el Mundo y donde se han adscrito muchos países.

El Acuerdo también para ver temas de cooperación, temas que tienen que ver con lo que son programas de alimentos, programas agrícolas, agroalimentarios, y también programas de viviendas.

Entonces, nosotros nos sentimos contentos de poderle dar esta noticia el día de hoy al pueblo nicaragüense; al pueblo nicaragüense que tiene sus propias capacidades, que es un pueblo tenaz, un pueblo luchador. Lógicamente, con convenios de cooperación, con acuerdos de comercio, como los que estamos trabajando con la República Popular China, es un pueblo que va a multiplicar sus capacidades, es un pueblo que va a avanzar más rápidamente en la defensa de la vida, en la defensa de los derechos de las familias, que tienen que ver con salud, educación, derecho a una vivienda, y que tienen que ver con todas las capacidades que tenemos instaladas aquí y que poco a poco hemos venido desarrollando, y que nos han instalado en la región como un país que está avanzando en su crecimiento económico.

Hay que seguir luchando lógicamente, y nuestra meta es darle continuidad a la buena marcha que traíamos hasta abril del 2018. Eso, borrón y cuenta nueva, y vamos adelante, queridos hermanos nicaragüenses, construyendo paz para combatir la pobreza. Construyendo paz para que puedan haber carreteras y caminos. Construyendo paz para que las familias nicaragüenses se sientan seguras de sus hijos, se sientan seguras de su trabajo, se sientan seguras de tener una vida digna.

En tres imágenes, el momento cuando el Comandante Daniel se quita la banda presidencial y se la entrega simbólicamente al pueblo de Nicaragua

Ese es nuestro compromiso, queridos hermanos nicaragüenses, y en esto vamos todos. Y por eso decimos, el Pueblo-Presidente. Y por eso hoy juramentamos y les pido que todos se pongan de pie, porque aquí el Presidente es el pueblo, y si el Presidente es el pueblo tenemos que ir juntos, y vamos a jurar, familias nicaragüenses, hermanos nicaragüenses vamos a jurar nuestro compromiso de seguir luchando para erradicar la pobreza, para erradicar el hambre, para mejorar las condiciones de vida de todas las familias nicaragüenses.

Vamos a seguir luchando con dignidad, defendiendo siempre la Patria, defendiendo siempre la soberanía, porque solamente con soberanía, con dignidad, con conciencia, es que se logran alcanzar las grandes victorias.

¡Que viva Nicaragua bendita y siempre libre!

¡Que vivan las familias nicaragüenses!

¡Sandino vive! ¡La lucha sigue!

¡Patria Libre o Morir!

(*) Discurso en su juramentación como Presidente de la República, 10 de enero de 2022.

Compartir vía:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.