El bloqueo de Kaliningrado Por Gevorg Mirzayan (*) | RT edición en ruso

El bloqueo de Kaliningrado Por Gevorg Mirzayan (*) | RT edición en ruso
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Un acto de agresión contra Rusia. Esta y sólo de esta forma puede considerarse la nueva política lituana sobre el tránsito de mercancías a la región de Kaliningrado. A partir del día 18, las autoridades lituanas prohibieron el tránsito de una serie de mercancías (materiales de construcción, metales, carbón, gasolina, gasóleo, etc.). Las autoridades lituanas han prohibido el tránsito de una serie de mercancías (materiales de construcción, metales, carbón, gasolina, gasóleo, etc.) hacia Kaliningrado por el ferrocarril lituano.

Formalmente, por supuesto, no ha ocurrido nada crítico: las mercancías sancionadas seguirán llegando a Kaliningrado a través del Mar Báltico. “Redistribuiremos las cadenas para estas mercancías, teniendo en cuenta los transbordadores y la ruta fluvial en general”, asegura Dmitry Lyskov, jefe del servicio de prensa del gobierno regional de Kaliningrado.

Sin embargo, en primer lugar, el coste de las mercancías para los residentes de la región de Kaliningrado, debido a la nueva logística, aumentará inevitablemente. En segundo lugar, el hecho mismo del bloqueo del territorio ruso por parte de Lituania no puede quedar impune.

Sí, en Vilnius se justifican diciendo que no fueron ellos quienes tomaron la decisión. “No se trata de los pasos de Lituania, sino de las sanciones de la Comisión Europea, que empezaron a funcionar el 17 de junio”, dijo el ministro lituano de Asuntos Exteriores, Gabrielius Landsbergis.

Los burócratas respaldan

“Las acusaciones de que Lituania impuso las sanciones de Lituania son mentiras, pura propaganda”, coincide con él el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrel, y agregó que “Lituania se limita a aplicar las directrices de la Comisión Europea… que prohíben la entrada de una serie de mercancías en la UE”. Además, está en contra de llamar al bloqueo. “No hay ningún bloqueo. El tránsito terrestre entre Kaliningrado y el resto de Rusia no está prohibido. El tránsito de pasajeros y mercancías no sujetas a sanciones continúa”, aseguró el funcionario europeo.

Sin embargo, Rusia no está satisfecha con las garantías de Vilnius y Bruselas, y Moscú amenaza con las medidas más duras. “La Unión Europea, si no corrige inmediatamente la insolente broma de Vilnius, nos desconocerá por sí misma la legitimidad de todos los documentos sobre la pertenencia de Lituania a la UE y nos dejará las manos libres para resolver el problema del tránsito de Kaliningrado creado por Lituania por cualquier medio que elijamos”, dice el senador Andrey Klimov.

“La UE en general necesita una reparación desde hace tiempo, así que podemos empezar a hacerlo con la modificación de algunas estructuras en su parte oriental”, sugiere el diputado de la Duma Estatal de la región de Kaliningrado Andrey Kolesnik.

“Lituania debería entender que caracterizar las acciones de Vilnius sobre el tránsito a Kaliningrado como hostiles significa que ya no hay tiempo para hablar”, asegura Maria Zakharova.

Según el portavoz presidencial Dmitry Peskov, Rusia realizará un “análisis profundo” de lo que está ocurriendo en los “próximos días”, tras lo cual es probable que Rusia responda.

El Kremlin, por supuesto, determinará la respuesta. Sin embargo, en nuestra opinión, una respuesta multivectorial sería la correcta.

Rusia debe responder y golpear

En primer lugar, es necesario denunciar el tratado fronterizo ruso-lituano de 2003. Que los lituanos, los burócratas europeos y los socios de Lituania en la OTAN se pongan nerviosos.

En segundo lugar, se deben imponer las máximas sanciones económicas posibles contra Lituania, en particular, detener el tránsito de carga rusa a través del puerto lituano de Klaipeda (y también, para no levantarse dos veces, a través de los puertos letones; los letones también se lo merecen por añadidura). Que busquen dinero e ingresos en otra parte.

Y finalmente, en tercer lugar, es necesario golpear los centros de toma de decisiones en Kiev. Al fin y al cabo, por extraño que parezca, los edificios del Estado Mayor y del Ministerio de Defensa ucranianos que siguen en pie están directamente relacionados con la situación en torno a Kaliningrado.

El hecho es que en las relaciones internacionales, la disuasión no es tanto la fuerza como la determinación de utilizarla. Por eso, por ejemplo, Estados Unidos hostiga a los fuertes pero indecisos chinos y alemanes, pero al mismo tiempo intenta esquivar los problemas de los menos fuertes pero más decididos iraníes y norcoreanos.

El 24 de febrero, cuando Rusia demostró su determinación, Occidente se dio cuenta de que también tenía que rodear el muro. Y no cruzar las líneas rojas establecidas. Sin embargo, cuando las autoridades ucranianas empezaron a violar estas líneas (en particular, bombardeando ciudades rusas y ahora plataformas de perforación), y cuando Rusia, que no descartaba atacar centros de decisión, se abstuvo de hacerlo, Occidente se volvió más audaz.

Los burócratas europeos no están muy solicitados, pero Alemania, que en otras circunstancias habría dado una bofetada a los lituanos, se ha callado bajo el principio “por si los rusos no se atreven”. Utilizar los centros de decisión ucranianos para mostrar su determinación a todo el mundo es el momento adecuado. Tras lo cual, probablemente se producirá una fuerte toma de conciencia en la UE y Bruselas dará marcha atrás. Sobre todo porque la UE tiene el poder de dar marcha atrás sin perder mucho prestigio.

Como señaló acertadamente Anton Alikhanov, gobernador de la región de Kaliningrado, las sanciones no prohíben el tránsito de cargamentos rusos de Rusia a Rusia. Según Alikhanov, los documentos oficiales sobre la prohibición a los que se refiere Bruselas contienen la palabra inglesa transfer, que en lenguaje jurídico significa transferencia, no tránsito.

“Es decir, la transferencia de personas jurídicas o físicas rusas a personas de la UE. En el caso del tránsito de Kaliningrado, está claro que no hay transferencia a personas de la UE, es tránsito. Esta es una palabra diferente y una definición legal diferente. La palabra transferencia no es la definición de la palabra ‘tránsito’, es decir, no son sinónimos”, asegura el gobernador.

Esto significa que siempre se puede decir que no se han dado cuenta y levantar el bloqueo de Kaliningrado. Y levántalo a tiempo.

(*) Analista político, periodista, profesor asociado del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Financiera del Gobierno de la Federación Rusa

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