¿Por qué ganó Xiomara? Opinan analistas hondureños Por Robert Marín | Diario El Heraldo, Honduras

¿Por qué ganó Xiomara? Opinan analistas hondureños Por Robert Marín | Diario El Heraldo, Honduras
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El irreversible y contundente triunfo de Xiomara Castro, candidata del partido Libertad y Refundación (LIBRE), pasó por una serie de acciones claves como el hartazgo de la población hacia el gobierno de turno y el consolidar una alianza con otros partidos y candidatos.

Además, la decisión de que Manuel Zelaya Rosales no fuera visible en la campaña electoral contribuyó para que Castro se convierte en la cuarta mujer del istmo centroamericano en acceder al poder mediante el voto (ya estuvieron Laura Chinchilla en Costa Rica, Mireya Moscoso en Panamá y Violeta Barrios en Nicaragua).

Por otro lado, por primera vez se rompe el bipartidismo clásico que ha gobernado a Honduras en los últimos 200 años.

Hartazgo ciudadano

Para el sociólogo, catedrático universitario y analista, Eugenio Sosa, son varios los puntos clave para que la candidata de LIBRE en alianza con el Partido Salvador de Honduras (PSH) y el Partido Innovación y Unidad (PINU) haya triunfado: uno fue la capacidad de entender y recoger el sentimiento de hartazgo del pueblo y de su rechazo a la continuidad de un gobierno de filiación nacionalista.

Se trata de un “hartazgo ciudadano entre lo que había ocurrido y la búsqueda de que funcionara algo mejor”, dijo. “Es un gobierno de 12 años que se convirtió en un gobierno abusador del pueblo hondureño, un mal gobierno por todos lados”. En la lista de hechos de corrupción basta agarra los casos que presentó la Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad (MACCIH)”, señaló,

En el contexto, otro elemento de mucho peso fue el tema de pobreza y desempleo. Hay un voto joven de más de dos millones que necesita sentir que el país va a tener algún respiradero, buscan alguna esperanza y tienen expectativas de que Honduras realmente pueda convertirse en un país de oportunidades.

Por otro lado, está la vinculación de figuras del actual gobierno con el crimen organizado, la actitud del Congreso Nacional de aprobar un blindaje de protección a las de redes corrupción y la construcción de leyes pro–impunidad. Basta ver cómo la gente señalada de corrupción ha salido judicialmente sobreseída de manera definitiva, o les han quitado los casos. “Toda esa parte de mal gobierno es el contexto general de esta derrota”, cuestionó.

Unidad de la oposición

Otro aspecto para el triunfo, fue la capacidad de superar la oposición y fragmentación. Cuando se miraba y se decía que se necesita la alianza y esta no se producía prácticamente, había muchas dudas. El Partido Nacional estaba de alguna manera contento acariciando la posibilidad de un mandato más.

Cuando se sella la acción de Nasralla de sumarse a Xiomara y de declinar a su candidatura “se empieza a producir lo que más o menos ya habíamos analizado, lo habíamos planteado, que era una especie de efecto dominó, y bola de nieve, donde realmente iba a desaparecer una tercería, como ha desaparecido Yani”, dijo. La alianza generó un efecto dominó, porque incluso no sólo fue Nasralla y Doris Gutiérrez, del PINU que se unieron, sino también ciudadanos independientes y sobre todo las bases liberales.

“El hecho de que hayan salido candidatos como Luis Zelaya, candidatos a diputaciones diciendo «yo soy liberal, pero mi voto será para la candidatura presidencial es para Xiomara», sumaban. El aporte del Partido Liberal es importante”, analizó.

Según Sosa, al final Castro obtiene dos grandes conglomerados de votos, uno el que realmente apoya el proyecto de LIBRE y el discurso de la candidata– una oratoria más popular, más de izquierda, mezclado con aspectos liberales– y el otro conglomerado se trata de un grupo, incluyendo a nacionalistas, que consideraban que lo que había hecho este gobierno no tenía límites y decidieron darles el voto de castigo. Este es un voto que “no quería ver al Partido Nacional en el gobierno y decide darle a Xiomara el beneficio de la duda, como diciendo vamos a probar, vamos a ver qué pasa, ojalá esto sea diferente”.

Ni odio, ni contestaria

Igualmente funcionó la estrategia de no responder a la campaña de odio, pues la ciudadanía no quiere confrontación, tranquilidad, quiere paz, que se atiendan los problemas. Asimismo, fue importante para ganar las elecciones y ahora para el gobierno de Xiomara, que se desmarcara de su esposo Manuel Zelaya Rosales.

Que “Mel” no anduviera a la par de Castro, sino que su hijo, dio otra connotación, aseguró el experto. “El hecho de que no estuviera en primera línea apareciendo ahí como si el fuera el candidato fue perfecto y es importante que Xiomara mantenga ese estilo para gobernar y termine de romper el mito de que es una caja de resonancia de su esposo”, explicó Sosa.

Otro punto, fue cuidar a la candidata, no exponerla como una voz contestaria a los ataques del oficialismo, papel que no le queda bien, responsabilidad que asumió otra gente, como Nasralla y Pedro Barquero, quien son muy disruptivos, uno mucho más ordenado y menos improvisado que el otro.

También la militancia de LIBRE estuvo muy activa en las redes sociales, y algunos candidatos y diputados cómo Jorge Cálix y Beatriz Valle, quienes tienen mucha capacidad de respuesta, argumentación y de contestación.

Por otra parte, más allá de la capacidad propagandística en los medios de comunicación, funcionó lo que “en sociología decimos la capacidad que adoptan las sociedades de generar micro movilización electoral. Esto es que grupos que simpatizan hacen un trabajo interesante en la familia, en los amigos, en el barrio, muy silencioso, muy cara a cara y producto de tendencia que va generando y eso tiene un impacto mucho más fuerte que las concentraciones políticas”.

Aunque se debe reconocer que en Honduras la visita de los candidatos a los pueblos, los departamentos, los municipios –lo hizo Xiomara, Tito, Yani– sigue siendo altamente relevante, ningún político puede quedarse sentados frente a la televisión o la red social.

Si se compara la propaganda en los principales medios de comunicación, la franja de LIBRE fue mucho más pequeña, pero sí fue visible un uso muy fuerte de las redes sociales, donde desataron una guerra. Aunque las redes sociales “no son todavía las que eligen en Honduras, pero sí juegan un papel, no llegan a ser súper determinantes, pero es un papel que no hay que menospreciar”, dijo.

Y como última clave, sobre todo técnica, está el hecho “que esta vez la fuerza tenía mayor posibilidad de parar el fraude y la manipulación de resultados, producto de que, a pesar de que no es lo más ideal para la democracia, estaba integrado en el Consejo Nacional Electoral y en los diferentes organismos, incluyendo las mesas”.

Descafeinamiento de LIBRE

Para el abogado y analista Raúl Alvarado, hace cuatro meses todas las encuestas decían de qué LIBRE no tenía opciones de ganar. “Lo que cambia el panorama es cuando Nasralla se incorpora y le da a LIBRE otra imagen, lo descafeína, de un partido con una imagen populista, radical, lo vuelve rosado, más digerible para ciertos grupos de poder”.

Pero también el Partido Nacional pierde por dos errores fundamentales, el primero es haber perseguido a Nasralla y orillarlo a una alianza y el segundo es “no haber podido individualizar de manera separada la candidatura de un buen hombre como Tito Asfura de la nefasta imagen que proyectaba el gobierno”, puntualizó, Pineda.

A su criterio, la gente votó contra el gobierno, para que se vayan. LIBRE entendió bien ese sentimiento generalizado y lo uso a su favor. “La alianza que no pudo hacer la oposición por sí misma, se la hizo el Partido Nacional; y segundo, el autoritarismo del presidente Hernández no dejó crecer la imagen de Tito Asfura y hoy las consecuencias es una derrota contundente”.

“La estrategia de que Mel no haya sido visible en la campaña es muy buena, eso es lo que debió haber hecho Asfura con respecto a Juan Orlando Hernández, invisibilizarlo y no presentarse como un hombre al que se refería como jefe. Debido a eso Asfura se vio como continuidad del gobierno de Juan Orlando Hernández el cual la gran mayoría del pueblo hondureño rechazaba”, expresó.

Alvarado consideró que en la campaña del Partido Nacional se cometieron muchos errores y que a la gente con criterio independiente no le dejaron más alternativa que votar por la oposición, contra el partido. “El liderazgo del Partido Nacional fue muy poco profesional y muy torpe, cayeron en el mesianismo, creyeron que bastaba darle dinero a la gente para asegurar un triunfo y se olvidaron qué son más los que no reciben los beneficios del gobierno que los que sí reciben”, criticó.

Ahora, el Partido Nacional está obligado a reconocer la derrota y establecer que van a replantear una reorganización del partido y “dejar de andar presentando personajes ridículos de tercera categoría para que hablen en nombre de una institución que es un gran partido, con un mínimo de un millón de votos y eso a la hora de un gobierno siempre pesa”.

A partir de enero próximo, la nueva presidenta tendrá que enfrentar dos problemas muy grandes: el primero es el político que implica es la rectificación de los errores que se cometieron en el gobierno actual, como el de la legislación de las Zede.

Por otro lado, está el problema económico, tiene que empezar a crear un Estado donde se garantice la seguridad jurídica para atraer la inversión extranjera y “barrer y trapear con las instituciones que fueron cooptadas por el Poder Ejecutivo y donde el modelo republicano no funciona. Tiene que hacer una reforma en el Poder Judicial, en la Fiscalía y en otros órganos donde la independencia de poderes no funcionó, o el poder se puso al servicio del poder”, reflexionó.

Rechazo a los políticos que humillan

La exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, considera que “estos resultados marcan el rechazo a esa forma humillante de hacer política. Creer que los políticos pueden hacer y deshacer cuando son gobiernos y que con distribuir prebendas van a seguir ganando elecciones ha causado un enorme repudio”.

Castellanos explicó que espera una reivindicación por parte de Castro, quien debe tener una forma de gobernar diferente a los demás partidos políticos, pues a criterio de Castellanos, la política conoce las necesidades, problemas y características del país.

También enfatizó que un buen gobierno dependerá de los miembros de su gabinete, quienes espera sean hombres y mujeres con principios que ayuden a sacar el país adelante. “Va a ser importante ver cómo va a tomar ese privilegio de ser electa y enorme responsabilidad de asumir la dirección de Honduras”, aseveró Julieta Castellanos.

Además, Castellanos aplaudió el hecho de que fueron unas elecciones pacíficas, pese a pronósticos, y que la masiva cantidad de personas acudieron a las urnas. “Lo más satisfactorio es el rescate de la dignidad de los hondureños”, apuntó.

La exrectora finalizó con la esperanza de que Xiomara Castro responda al enorme apoyo recibido y sobre los demás políticos dijo que “ojalá que aprendan la lección”.

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