¿Qué significan «la mesa y el menú» de Blinken? Beijing. Editorial del Global Times

¿Qué significan «la mesa y el menú» de Blinken? Beijing. Editorial del Global Times

Recientemente, durante su participación en la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC), el Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, hizo una declaración que ofrece un importante margen de interpretación y que merece un análisis en profundidad.

Al responder a la pregunta de un moderador sobre que “las tensiones entre EEUU y China están conduciendo a una mayor fragmentación”, utilizó una frase del argot estadounidense, afirmando que “si no estás en la mesa del sistema internacional, vas a estar en el menú”.

Traducido al chino, el significado es similar a “si no eres el cuchillo y la tabla de cortar, serás el pescado y la carne de la tabla”. Como jefe diplomático de una superpotencia, el uso que Blinken hace de esta frase revela una visión del mundo caracterizada por una perspectiva dura y escalofriante de un mundo en el que los fuertes se aprovechan de los débiles.

No es la primera vez que Blinken hace este tipo de comentarios. El 24 de enero de 2022, durante un foro, Blinken utilizó esta misma frase para dilucidar la relación entre China y EEUU, subrayando que en la competencia con China, deben asegurarse de que su país está “en la mesa”, pero no en el menú. Yendo más atrás, esta frase apareció en 1993 en un artículo de una revista estadounidense de asuntos de Oriente Medio, en el que se describía la situación del Líbano en aquel momento.

Posteriormente, personas de distinta procedencia la utilizaron en diversos contextos. Sin embargo, los políticos de Washington descubrieron poco a poco que encapsulaba de forma “vívida y precisa” la visión del mundo y la estrategia exterior de EEUU, haciendo que resonara con sus creencias. De ahí que Blinken reiterara los comentarios.

La frase “si no estás en la mesa, probablemente estarás en el menú” es extremadamente directa, incluso contundente, y representa una cruda mentalidad de juego de suma cero. En lenguaje llano, si tienes fuerza, devoras a los demás en la mesa; si te falta fuerza, te conviertes en la presa del menú. Se adhiere completamente a una ley de la selva en la que el poder y el estatus, y no las normas éticas o legales, dictan las acciones.

Hace más de 200 años, la masacre y la usurpación de tierras contra los pueblos indígenas que vivían en Norteamérica fueron manifestaciones de esta mentalidad. La Primera Guerra Mundial instigada por los viejos imperios europeos y, en cierta medida, la Guerra Fría también pueden considerarse ejemplos. Sin embargo, con el progreso de la civilización política y el desarrollo de la globalización económica, esta mentalidad y este enfoque son cada vez menos populares.

De hecho, incluso dentro de EEUU el uso de esta frase del argot está lleno de críticas y reflexiones, porque implica que cuando aparecen los privilegios que se pueden disfrutar en la mesa, suele ser a costa de sacrificar a otros.

La frase china equivalente “si no estás en la mesa, probablemente estarás en el menú” está aún más cargada de la humillación de estar a merced de los demás. En sentido estricto, para Blinken, como jefe de la diplomacia de EEUU y diplomático profesional, pronunciar tales palabras puede considerarse un lapsus linguae y una pérdida de compostura. Sin embargo, sus repetidos y contundentes comentarios en foros públicos internacionales también indican el pensamiento hegemónico sin paliativos de la actual diplomacia estadounidense.

La actual retórica diplomática oficial de Washington hace hincapié en el llamado “orden internacional basado en reglas”, pero todo ello se utiliza como herramienta para exigir, restringir y acusar a otros, o para encubrir las propias intenciones hegemónicas de EEUU.

Los comentarios de Blinken sobre “mesa y menú” indican que la lógica subyacente en la que Washington realmente cree y sigue en su estrategia exterior no ha cambiado fundamentalmente. También puede tener la intención de crear un efecto sensacionalista de intimidación.

En el Congreso de EEUU se está movilizando a la opinión pública en torno a la estrategia de contención contra China, mientras que a nivel internacional Washington está coaccionando a otros países para que tomen partido entre él y China, o de lo contrario acabarán en el menú.

El ex presidente de EEUU Woodrow Wilson dijo en una ocasión que “los pequeños estados del mundo tienen derecho a disfrutar del mismo respeto por su soberanía y por su integridad territorial que esperan e insisten en exigir las naciones grandes y poderosas”.

El principio de igualdad soberana de los Estados establecido por el sistema de Westfalia (un nuevo orden en Europa central basado en el concepto de soberanía nacional surgido en 1648, a través de los Tratados de paz de Osnabrück y Münster que pusieron fin a la guerra europea de los 30 años) ha sido durante mucho tiempo uno de los principios fundamentales de las relaciones internacionales y del derecho internacional. Todos los países, especialmente los pequeños, tienen una mayor conciencia de la igualdad soberana e insisten en ella.

Sin embargo, siglos después, el jefe de la diplomacia de EEUU parece más convencido de la política de poder y utiliza sin pudor el privilegio de “sentarse a la mesa con un cuchillo y un tenedor occidentales para aprovecharse de los demás” para presionar y seducir a otros países. Hay que decir que ésta es también la tragedia de la diplomacia estadounidense.

El mundo actual no es un restaurante privado monopolizado y controlado por superpotencias individuales, sino un amplio escenario en el que todos los países deben compartir la prosperidad, asumir responsabilidades y competir lealmente. La gran mayoría de los países de la comunidad internacional comparten el deseo común de la paz sobre la guerra, la justicia sobre la hegemonía y la cooperación sobre la confrontación.

Ningún país está destinado a convertirse en el pescado del menú. Ir en contra de esta tendencia histórica está abocado a las críticas y la oposición de la comunidad internacional.