Resistencia Palestina: de las piedras a los cohetes Yassin 105 Beirut. Al Mayadeen Español

Resistencia Palestina: de las piedras a los cohetes Yassin 105 Beirut. Al Mayadeen Español

Las capacidades militares de las Brigadas Qassam evolucionaron notablemente desde el Levantamiento de Piedra de 1987 hasta los cohetes de largo alcance y los misiles Yasin 105, mostrados por la resistencia durante la actual “Batalla del Diluvio de Al-Aqsa”.

El ocho de diciembre de 1987, y el 7 de octubre de 2023, son fechas que abrieron un nuevo camino en la lucha palestina contra la ocupación israelí. La primera marca el inicio de la intifada de piedra, y la otra es la de la épica batalla Diluvio de Al-Aqsa.

Hace 36 años, las fuerzas de ocupación atropellaron a cuatro palestinos en el puesto de control israelí de Beit Hanoun Erez en el norte de la Franja de Gaza. El asesinato condujo a manifestaciones populares que condenaban el crimen. Desde ese momento Gaza estaba destinada a ser la antorcha de los levantamientos y el frente para enfrentar la ocupación.

Lo que comenzó en la Franja de Gaza se expandió rápidamente para cubrir Cisjordania. Los palestinos convirtieron la piedra en un arma contra los tanques israelíes. Es por ello que esta primera intifada es conocida como la “Intifada de Piedra”.

Dos meses antes, la Franja de Gaza vivió una batalla en el área de Shujaiyya librada por un grupo de jóvenes palestinos, integrado por los ahora mártires Ahmed Halas, Zuhdi Qureiqa, Sami Sheikh Khalil y Muhammad Al-Jamal.

Los líderes de la ocupación israelí creyeron en una reacción temporal sin percatarse de que las primeras piedras y operaciones durante un período de seis años (hasta 1993) crearían el terreno para la acción armada en la Palestina ocupada, especialmente dentro de organizaciones y facciones surgidas en línea con la situación popular que repudia a la ocupación y sus prácticas.

Días después de la Intifada de Piedra, el sheikh Ahmed Yassin fundó el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) bajo el principio de que “resistir a la ocupación, por todos los medios y métodos, es un derecho legítimo”.

Sobre la base de este principio, Hamas y su ala militar, las Brigadas Mártir Izz al-Din al-Qassam, desarrollaron sus capacidades militares y más tarde su arsenal de misiles. En cada batalla contra la ocupación, le muestran alguna nueva arma de fabricación local en Gaza, a pesar de la escasez de capacidades y el asedio, hasta alcanzar el arsenal que muestran hoy en la batalla de Diluvio de Al-Aqsa.

Trayectoria de desarrollo militar

El misil Qassam 1 reveló el inicio del inicio de la industrialización local en la fase de la segunda intifada, concretamente el 26 de octubre de 2001. Tenía un alcance corto de tres kilómetros, y su nombre proviene del mártir Sheikh Qassam. Posteriormente desarrollaron el Qassam 2 y con un rango de nueve a 17 kilómetros.

Para la “Batalla Piedras de Siyyil” en 2012, las Brigadas Qassam movieron los misiles más avanzados, y el M75 de mediano alcance entró en la batalla, en homenaje al comandante mártir Ibrahim al-Maqadmeh.

Posteriormente en 2014 mostraron nuevas capacidades de fabricación y durante más de 50 días introdujeron tres nuevos misiles: el J80, en homenaje a su comandante principal, el mártir Ahmed Al-Jabari, y Siyyil con un alcance de 40-55 kilómetros. Además, mostraron el R160 de largo alcance en honor a su mártir, el comandante Abdulaziz Al-Rantisi.

La batalla de Saif Al-Quds en 2021 impuso nuevas ecuaciones en la arena, la más importante es que Gaza no está lejos de Jerusalén y la mezquita de Al-Aqsa, así como Cisjordania y los territorios ocupados en 1948.

Durante este tiempo, las Brigadas Qassam introdujeron en el servicio militar el misil más importante anunciado hasta la fecha, que en su rango lejano pone a todos los territorios ocupados bajo el fuego de los muyahidines de Qassam.

El Ayyash 250, rinde tributo al ingeniero del movimiento, el mártir Yahya Ayyash. Al Qassam lo utilizó para bombardear el aeropuerto Ben Gurion en la ocupada Lod, y tenía un misil A120 a su lado, en honor al comandante mártir Raed Al-Attar.

Diluvio de Al-Aqsa muestra otras manufacturas

Las Brigadas Qassam alcanzaron su mayor sorpresa hasta este año, con la batalla Diluvio de Al-Aqsa, una epopeya totalmente diferente de las anteriores.

Los bombardeos y enfrentamientos terrestres con las fuerzas de ocupación que penetran en la Franja de Gaza tienen al misil Al Yassin 105 como protagonista. Su reputación es ya muy popular y su nombre circula repetidamente.

El proyectil lleva el nombre de su fundador y tiene una alta capacidad destructiva. La ojiva doble funciona una vez para penetrar el objetivo en un rango de entre 100 y 150 metros. En su segunda fase produce una explosión en su interior.

Durante la reciente batallada iniciada el pasado 7 de octubre, los combatientes también incursionaron en operaciones navales e infiltraron detrás de las líneas enemigas desde el agua. Para ello utilizaron el torpedo guiado Al-Assef, que utilizaron contra objetivos navales israelíes.

Igualmente, la fabricación local llevó a la adquisición de los drones Ababil y sus modelos A1A, A1B y A1C cuyas tareas se dividen entre reconocimiento y ataque. Con ese avión no tripulado las Al Qassam abrieron el primer ataque del 7 de octubre.

Igualmente cuentan con el rifle Al Ghoul, en honor al mártir ingeniero Adnan al-Ghoul, con un alcance efectivo de dos kilómetros.

Otras armas y misiles llegaron a Gaza desde sus aliados, así como redes de comunicaciones, un sistema de seguridad, una red de túneles y una estructura militar de la que se ramifican unidades especializadas, todo en proporción a la batalla.

Este desarrollo de las primeras armas, artefactos explosivos improvisados y cohetes y proyectiles avanzados duplicó las pérdidas en las filas de la ocupación.

Durante la Intifada de Piedra murieron 383 soldados y colonos, mientras durante el Diluvio de Al Aqsa cayeron mil 500 personas, incluidas más de 400 militares.

Además, en los enfrentamientos terrestres, la resistencia ultimó a más de 90 soldados, mientras la ocupación contabiliza sus pérdidas humanas y materiales entre vehículos y daños a sitios y asentamientos.

Al fundar Hamas, el sheikh Ahmed Yassin, aseguraba que surgía una “generación de combatientes, la generación de piedras y bombas.  La próxima generación es la generación de la liberación. La victoria está por llegar… «Israel perecerá».