Sin vacilaciones, sin cobardías, sin claudicaciones, sin entreguismo Managua. Por Rosario Murillo (*), Vicepresidenta de Nicaragua.

Sin vacilaciones, sin cobardías, sin claudicaciones, sin entreguismo Managua. Por Rosario Murillo (*), Vicepresidenta de Nicaragua.

¡Qué mensaje el del comandante! ¡Aquí no se rinde a nadie! Aquí tenemos pueblo y Patria que avanza. Aquí somos caminos y caminos de prosperidad, del trabajo, la seguridad y de todo lo que hemos defendido.

Quiero rendir un homenaje a los transportistas nicaragüenses que en los momentos más duros, cuando los enemigos de la paz y del progreso querían vulnerarnos –y nos vulneraron por un ratito, porque ni pudieron ni podrán– ¡cómo nuestros hermanos transportistas defendieron la paz y el derecho a vivir en paz! ¡Y cómo se tiraron contra ellos con el odio que les caracteriza, con la maldad que les caracteriza y sin embargo, ¡cómo fuimos y cómo fueron ellos de fuertes para enfrentar a los demonios!

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Porque gracias a Dios, a Cristo Jesús, somos un pueblo bendecido y bendecido con el carácter, bendecido con la fuerza de espíritu, bendecido con la fortaleza, bendecido con una Revolución que nosotros mismos, el pueblo en Nicaragua, ha venido generando desde tiempos inmemoriales. Porque esta revolución es la síntesis de todas las luchas de dignidad nacional que hemos librado los nicaragüenses en cada momento en nuestra historia.

Esta revolución es la síntesis de las luchas de nuestros pueblos originarios, de nuestros caciques, nuestro Andrés, de nuestro general Estrada, de Zeledón, de Sandino, de Umanzor. Estaba Daniel mencionando a los Generales que fueron fusilados junto a Sandino por estar buscando la paz y paz con dignidad.

Bueno, pero aquí está el pueblo en Nicaragua, siguiendo esa huella imborrable de Sandino y el Ejército Defensor de la Dignidad Nacional, del decoro nacional. Aquí estamos, somos un ejército, ejército del pueblo que trabajamos defendiendo la paz y el derecho que tenemos a vivir tranquilos, a escoger nuestros caminos, nuestras rutas para avanzar desde el trabajo, ese trabajo que conocemos también, porque somos un pueblo de laboriosidad que todo el mundo reconoce. Avanzar desde la laboriosidad, la dignidad de los oficios; avanzar, prosperando.

Y bueno, un día como hoy, como no bendecir también, cada uno de nosotros dar la gracias, a alguien como Germán Pomares Ordóñez, El Danto, ¡tanto que enseñó, tanto que iluminó, tanto que nos dio!

Somos un pueblo privilegiado. Tenemos héroes por todas partes y grandes héroes y grandes combatientes y grandes forjadores del porvenir que hoy vamos instalando. Somos un pueblo privilegiado. ¡Cuánto patrimonio, patrimonio heroico!

En estos días hacia el 45-19, todos los días estamos rindiendo homenaje, honor y gloria, a cada uno de nuestros combatientes heroicos y a sus familiares, a sus madres, cuando todavía están en este plano de vida, a sus descendientes, reconociéndoles como “el Sol que nos ilumina y que no declina”.

Porque todos esos centenares de miles de nicaragüenses que han defendido con integridad, con entereza, sin vacilaciones, sin claudicaciones esta Patria bendita, merecen todo de nosotros. Merecen que nos dediquemos día y noche al trabajo para defender y fortalecer la paz.

Como dice el Comandante, la paz es la base del futuro de la humanidad, la sobrevivencia de la humanidad. Nosotros somos un pueblo de paz, somos un pueblo de fe, somos un pueblo de confianza en Dios, somos un pueblo de amor, amor y paz.

Y desde esa esperanza cierta, desde esa certeza, desde los misterios de la fortaleza que tiene cada uno de nosotros, el pueblo nicaragüense, vamos adelante y Siempre Más Allá.

Sin vacilaciones, sin claudicaciones, sin cobardías, sin entreguismo.

¡Vamos adelante construyendo el porvenir que merecemos! Para eso hemos dado tanto como nicaragüenses, como pueblo, como familia nicaragüense y como parte de este mundo tan difícil, tan complejo, pero en esta América nuestra, en esta América caribeña nuestra, aquí estamos dando todas las batallas con la seguridad de que estamos alcanzando todas las victorias.

Que tengamos un buen fin de semana en la alegría de vivir en paz. Disfrutemos y agradezcamos a Dios por la paz y por esos sentimientos que cada uno de nosotros en nuestros hogares, buenos sentimientos tenemos.

Y por el amor que crece, el amor es más fuerte que el odio: lo decimos todos los días, lo pensamos todos los días y así actuamos, desde el amor que es potente, poderoso, maravilloso, formidable, el amor que nos guía, el amor de Dios y el amor entre nosotros como prójimos.

Y vamos adelante, Siempre Más Allá, agradecidos por todas estas victorias. Estas son victorias del pueblo nicaragüense, del pueblo heroico de Nicaragua, del pueblo que ha sabido enfrentar todas las encrucijadas, todas las dificultades y, sobre todo, del pueblo que ha sabido librar todos los combates, con la esperanza, con la certeza, que somos combatientes del amor y del futuro.

(*) Declaraciones al concluir el acto por el 45 Aniversario de la caída en combate de Germán Pomares Ordóñez, celebrado en Managua el viernes 24 de mayo de 2024.