EEUU preocupado por el retorno de sus mercenarios Por Alexander Rubinstein | Substack

EEUU preocupado por el retorno de sus mercenarios Por Alexander Rubinstein | Substack
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Actualmente combatiendo en Ucrania, el neonazi Paul Gray fue identificado como uno de los organizadores de un ataque mercenario a Venezuela. Buscado por asesinato, Craig Lang también está en Ucrania, luego de entrenar con insurgentes antichavistas en la frontera colombo-venezolana. Una persona vinculada al líder del golpe en Venezuela, Juan Guaidó, le ha dicho a Telesur que vio al neonazi Craig Lang entre los organizadores de la fallida Operación Gedeón, la invasión de “Bahía de cochinitos”.

Mientras Estados Unidos padece un proceso de duelo nacional luego de una avalancha de tiroteos masivos, nacionalistas blancos estadounidenses, con historias de violencia documentada, están adquiriendo experiencia de combate con armamento avanzado (fabricado por los Estados Unidos) en una guerra por delegación en el extranjero.

Esto es según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que ha estado reuniendo inteligencia sobre los estadounidenses que se han incorporado en Ucrania a las filas de los más de 20 mil voluntarios extranjeros.

El FBI ha imputado a varios nacionalistas blancos vinculados al Rise Above Movement (RAM, de ahora en adelante por sus siglas en inglés; una traducción aproximada al español sería Movimiento “Elevarse”), luego de haberse entrenado en Kiev con el neonazi Batallón Azov y su ala civil, los Cuerpos Nacionales. Pero eso fue hace casi cuatro años. Hoy en día, fuerzas de seguridad federales ignoran por completo cuántos neonazis estadounidenses están activos en la guerra en Ucrania, o qué están haciendo allá.

Pero una cosa es segura: la administración Biden le está permitiendo al gobierno ucraniano el reclutamiento de estadounidenses –incluyendo extremistas violentos– en su embajada en Washington y en consulados en todo el país. Como lo revelará este reportaje, al menos un extremista de mala reputación que está combatiendo en Ucrania ha sido promocionado por los medios, mientras que otro, que actualmente está solicitado por haber perpetrado crímenes violentos en los Estados Unidos, misteriosamente fue capaz de evadir a los investigadores del FBI, que estaba investigando crímenes de guerra perpetrados con anterioridad en el este de Ucrania.

Seguimiento a los neonazis yanquis

Según un documento de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés, y agencia del DHS), gracias a una solicitud bajo la Ley por la Libertad de Información (FOIA) fechada en mayo de 2022, las autoridades federales están preocupadas por el retorno a los Estados Unidos de “extremistas violentos racialmente motivados – supremacía blanca (RMVE-WS, en inglés)” con nuevas tácticas aprendidas en el campo de batalla ucraniano.

“Grupos nacionalistas ucranianos, incluyendo al Movimiento Azov, están reclutando activamente extremistas supremacistas blancos motivados racial o étnicamente a unirse a varios batallones de voluntarios neonazis en la guerra contra Rusia”, manifiesta el documento. “Individuos RMVE-VS en los Estados Unidos y Europa anunciaron su intención de incorporarse al conflicto y están organizando su entrada a Ucrania a través de la frontera polaca”.

El documento, que fue redactado por la CBP, la Oficina de Inteligencia y otras agencias del DHS contiene entrevistas por escrito dirigidas por agentes de seguridad con estadounidenses en camino a Ucrania para pelear contra Rusia.

En la captura: “Sin clasificar / Sensible para las fuerzas de seguridad”, se lo siguiente ¿Qué clase de entrenamiento reciben los combatientes extranjeros que posiblemente pudieran proliferar en grupos de milicia o supremacistas blancos estadounidenses? ¿Qué plataformas de reclutamiento adicionales online están siendo empleadas? ¿Cuáles instrucciones y órdenes reciben cuando llegan a Ucrania? ¿Cuáles portales web o salas de chat buscan estos combatientes?

Uno de estos voluntaries entrevistado a inicios de marzo “admitió haber contactado a la Legión Nacional de Georgia, pero decidió no unirse al grupo ya que eran acusados de crímenes de guerra”, de acuerdo al documento. En su lugar, el voluntario “tenía esperanzas de conseguir un contrato con el Batallón Azov”.

Esa entrevista se llevó a cabo a casi un mes antes de que se reportaran crímenes de guerra adicionales que fueron reportados por The Grayzone. Sin embargo, las acusaciones del voluntario también pudieran referirse a la ejecución ilegal de dos hombres que habían intentado atravesar un punto de control ucraniano, u otro crimen no reportado, que tal vez sea del conocimiento de personas con información privilegiada dentro de las redes de voluntarios.

Una “ausencia de datos de inteligencia” anotada en el documento refiere a la total falta de supervisión del gobierno en Washington sobre la guerra por delegación que está patrocinando en Ucrania. Campaña de suministro de armas de la OTAN que no ha ofrecido ninguna garantía de que el armamento suministrado por occidente no vaya a caer en manos nazis. “¿Qué clase de entrenamiento están recibiendo los combatientes extranjeros en Ucrania con el que pudieran posiblemente proliferar en milicias y grupos nacionalistas blancos en los Estados Unidos?”, interroga el documento.

La organización Property of the People (Propiedad del Pueblo) compartió el documento con el portal web “Politico”, que buscó minimizar e incluso desacreditar su contenido explosivo insertando la advertencia de que “los críticos dicen” que el documento del DHS “hace eco de uno de los principales puntos de propaganda del Kremlin”.

But as this report will illustrate, the presence of hardcore American neo-Nazis in the ranks of the Ukrainian military is far from a deception cranked out by the Kremlin’s propaganda mills.

Pero, como lo ilustrará este reportaje, la presencia de neonazis radicales en las filas del ejército ucraniano distan de ser un engaño producido en serie por los laboratorios de propaganda del Kremlin.

De una de las numerosas apariciones del nacionalista blanco Paul Craig en Fox News

De pendenciero a mercenario

Entre los nacionalistas estadounidenses más prominentes que actualmente prestan servicio en las filas del ejército ucraniano está Paul Gray. Veterano de guerra, ha pasado casi dos meses combatiendo en la Legión Nacional de Georgia, un grupo afiliado al ejército ucraniano que ha sido celebrado por legisladores en los Estados Unidos que ha cometido múltiples crímenes de guerra.

Además de haber servido en el ejército estadounidense, Gray es también veterano de varias peleas callejeras contra grupos de izquierda en su país natal. En abril de este año, fue llevado a un hospital en una “locación sin revelar” en Ucrania por heridas recibidas en combate. En esta oportunidad, sus adversarios no son miembros enmascarados de Antifa: son soldados del ejército ruso.

Sin lugar a dudas, Paul Gray no es solamente un padre suburbano rabioso etiquetado de fascista por los medios liberales por haberse lanzado un discurso político obsceno poco pensado en una reunión de profesores y representantes. Es la cosa auténtica: ex miembro de varios grupos fascistas genuinos incluyendo el ahora extinto Partido de los Trabajadores Tradicionalistas, American Vanguard, la División Atomwaffen y el Frente Patriota.

Gray también es un ex soldado de la 101ava división de paracaidistas condecorado y con múltiples despliegues en Irak ansioso de impartir lecciones de combate y entrenamiento a los ucranianos en su guerra por delegación de los Estados Unidos contra Rusia. En enero de este año, estando en Ucrania, se incorporó a la Legión Nacional Georgiana, liderada por un renombrado señor de la guerra que ha gozado de visitas amistosas a congresistas estadounidenses de alto nivel mientras se jactaba de autorizar crímenes de guerra espantosos en Ucrania.

De hecho, Gray se encuentra entre los al menos 30 estadounidenses que combaten dentro de la Legión. La unidad está, por lo tanto, en el medio del canal subterráneo que lleva armas y fascistas estadounidenses al ejército ucraniano, mientras el Congreso y los medios corporativas lo alientan.

En efecto, Fox News ha puesto en pantalla a Gray al menos en seis oportunidades, retratándolo como un GI Joe heroico que se sacrifica por defender la democracia. Fox no le informó a sus espectadores sobre la identidad de Gray hasta su aparición más reciente, ocultando de la audiencia su trayectoria neonazi.

Gray es un rostro familiar para los tejanos que han sido testigos de los desmadres callejeros de las organizaciones fascistas locales en los últimos cinco años.

En 2018, a Gray se le estampó una citación de la policía local por invadir el campus de la Universidad Estadal de Texas en San Marcos. En ese momento estaba distribuyendo volantes del Frente Patriota, una organización fascista liderada por Thomas Rousseau. Mientras que Gray, junto a otros dos, eran identificados, los nombres de otras cinco personas fueron retenidos, llevado a “la comunidad” a acusar “a la universidad de proteger supremacistas blancos”.

Rousseau ha venido escalando en las filas de Vanguard America, una organización para el momento en ascenso al frente del nacionalismo blanco. Pero el grupo colapsó rápidamente luego de que uno de sus miembros, Alex Fields de 19 años, estrelló su automóvil barrió a una docena de personas protestando contra las, ya notorias, manifestaciones de Unite the Right en Charlottesville en 2017, luego de haber salido en una fotografía equipado con un escudo con el emblema de la organización. El ataque, del que este reportero fue testigo, dejó a una manifestante muerta, y como resultado que Fields pase su vida en prisión. Rousseau, el fundador de Vanguard America, a continuación, huyó del grupo y formó el Frente Patriota.

James Alex Fields con un escudo de Vanguard America en Charlottesville. Foto de Alex Rubinstein

Según Kit O’Connell, periodista autodenominado “anti-fascista”, Gray unió fuerzas con el Frente Patriota para proveer de entrenamiento de combate a otros veteranos. También ayudó al grupo a irrumpir violentamente en la Feria del Libro Anarquista de Houston, en 2017.

Captura de pantalla de un video filtrado del Frente Patriota en entrenamiento de combate en 2021

Asesinos reconocidos

Gray también ha sido asociado con el Partido Tradicionalista de los Trabajadores, uno de los principales organizadores de la concentración Unite the Right en Charlottesville, así como a la División Atomwaffen, una organización neonazi cuyos miembros entrenados por el Batallón Azov, y que ha sido designado como una organización terrorista ilegal por el Reino Unido y Canadá.

En entradas de chats filtradas, Atomwaffen celebró la hazaña sangrienta de uno de sus miembros que asesinó a un estudiante universitario gay y judío en diciembre de 2017. Otro integrante masacró a los padres de su propia novia. Y otro más, Devon Arthurs, asesinó a sus compañeros de habitación neonazis ese mismo año por burlarse de él por haberse convertido al islam.

Una de las víctimas de Arthurs, Andrew Oneschuk, salió en el podcast oficial del Batallón Azov un años antes de su asesinato. El anfitrión animó al adolescente y a otros estadounidenses a ir a Ucrania para unirse al Azov, algo que Oneschuk había intentado con anterioridad sin lograrlo, en 2015.

Los periodistas Kit O’Connell y Michael Hayden dejaron sin explicar los detalles sobre el involucramiento de Paul Gray con Atomwaffen y el Partido Tradicionalista de los Trabajadores. Sin embargo, quien escribe este reportaje pudo corroborar la colaboración de Gray con la organización Vanguard America, así como con el Frente Patriota.

En 2017, Gray ayudó a organizar un mitin con el Vanguard America y Mike “Enoch” Peinovich, un prominente bloguero supremacista. El evento fue acuñado como “un movimiento de blancos que piensan igual y que se están juntando para luchar contra las hordas enfermas de escoria comunista anti-blanca, anti-fascista, que parasita y subvierte a la ciudadanía decente de Dallas”. El Daily Stormer, un blog neonazi popular, alabó al encuentro fascista como una congregación “de orgullosos hombres blancos que se pusieron de pie y hablaron de los judíos y sus hordas sin ninguna clase de reserva”.

Previo a la verbena fascista, Gray pudo convencer al diputado en el parlamento del estado de Texas, Matt Schaefer a que apoyara el mitin, prometiéndole que el evento sencillamente apuntaba al apoyo de “líderes conservadores y las políticas que buscan”. Schaefer después se disculpó por haber aceptado la petición de Gray, alegando que había sido “engañado”.

Al final Gray alcanzó tanta prominencia en la escena neonazi de Texas que se llegó a convertir en objetivo de los grupos “antifa” locales, que lo expusieron al detalle y distribuyeron fotografías suyas en mítines fascistas. También revelaron que le había dado “me gusta” a un número de páginas neonazis, incluyendo Liftwaffe, “un grupo de pesas con temática nazi” cuyo nombre se basa en la Fuerza Aérea Nazi, la Luftwaffe.

En una de las fotos, se puede ver a Gray ostentando (Sporting) una camiseta adornada con el logo del podcast neonazi Exodus Americanus. Más adelante ese año, la hermana de Gray abrió un café en el este de Austin que pasó a ser blanco de protestas antigentrificación.

Gray reunió a tres amigos, todos veteranos del ejército, para enfrentar a los manifestantes. Luego apareció en el podcast Exodus Americanus, presentado por el anfitrión como su “colega allá en Texas” y “uno de nuestros muchachos”, también describiendo a los manifestantes como “hordas marrones” y “el escuadrón local de frijoleros” (en alusión a la población chicana y mexicana del estado).

“¿Recuerdas cuando Roscoe (coanfitrión del podcast) y yo nos emborrachamos seriamente y dormimos en tu sofá?”.

Durante la entrevista, Gray relató cómo él y sus amigos “lucharon” contra los manifestantes. Uno de los anfitriones cerró la entrevista recitando el slogan “¡Poder blanco!”.

Fox y sus amigos nazis

En algún punto a inicios de 2021, Gray encontró la manera de llegar a Kiev, Ucrania, y abrió un gimnasio, lo que lo ayudó a insinuarse introducirse en la cultura del MMA, popular entre los ultranacionalistas locales.

A principios de febrero de 2022, mientras se acercaba la guerra, el conocido neonazi se incorporó a la Legión Nacional Georgiana y comenzó a entrenar a civiles y voluntarios en técnicas militares estadounidenses. Sus hazañas le granjearon una cobertura entusiasta del canal afiliado a la cadena de televisión NBC en San Antonio, Texas, que difundió que “desde el frente en Ucrania, el veterano Paul Gray usa su extensa trayectoria para empoderar a una nación”.

Fox News también había descubierto a Gray en esos días; la red de medios pro Partido Republicano lo presentaba como un Rambo liderando a los ucranianos a la batalla contra la maquinaria de guerra de Putin. A lo largo de las primeras dos semanas de marzo, este canal tuvo en pantalla a Gray cuatro veces, dándole una oportunidad amplia para deshacerse en elogios sobre la propagación de “democracia” y establecieron comparaciones favorables entre Ucrania y su estado natal de Texas.

El 1 de marzo, cuando Gray aparecía por primera vez en Fox News, el reportero Lucas Tomlinson señaló que “sólo nos dio su nombre de pila”. Dos días después, fue entrevistado de nuevo en el programa Fox & Friends, donde describió la guerra en Ucrania como “su 1776”, en alusión al año de la independencia estadounidense.

Paul Gray en el programa Fox & Friends, 3 de marzo de 2022

Según Gray, la Legión Georgiana estaba entrenando a “cientos de personas todos los días. Estamos ahí. Hay estadounidenses, hay británicos, canadienses y personas de todos los países libres de Europa, América y más allá”.

Al preguntársele si había una “insurgencia en proceso”, Gray respondió que “por supuesto, esta gente aquí está haciendo todo lo que pueden para asistir a sus soldados en el frente y para apoyar a sus vecinos en algún tipo de insurgencia de ser necesario”.

Gray concluyó la entrevista haciendo un llamado para más armas estadounidenses en Ucrania, aculándolas de “arsenal de democracia”. Pete Hegseth, el ancla de Fox, le preguntó a Gray si estaba dispuesto a matar rusos, pero el combatiente extranjero no estuvo dispuesto a responder la pregunta, desviando el tema y en tono de camaradería con Hegseth sobre cómo ambos sirvieron en la 101ava División de Paracaidistas.

El 8 de marzo, el reportero Tomlinson discutía sobre un viaje que había realizado al “campo de entrenamiento” de la Legión Georgiana donde conoció a Gray. “Dijo que había un pelotón de estadounidenses. Cuando le pedí que me lo enseñara, no lo haría, pero dijo que junto a él hay otros 30 connacionales”.

De nuevo, el 12 de marzo, Fox entrevistó a Gray. Mientras que en entrevistas anteriores Gray ha usado como fondo el emblema de la Legión Georgiana, ahora había sido enviado a Kiev y usaba la insignia de la Legión mientras aguantaba un fusil. Durante la entrevista, Gray acusó a Rusia de crímenes de guerra y genocidio contra los ucranianos, a los que llamó “los europeos más fuertes” y de nuevo reiteró el llamado a que Estados Unidos le enviase su “arsenal de democracia” y “ayudar a los ucranianos con su espacio aéreo”.

“Conozcan a Paul Gray… Un veterano de Texas, con tres incursiones en Irak y condecorado. Ahora emplea su vasta trayectoria militar para ayudar en el entrenamiento de ucranianos para luchar contra Rusia”, rezaba la publicidad de Fox promocionando el reportaje.

En las primeras cuatro apariciones de Gray en Fox News, su nombre no era revelado. Sin embargo, dos notas de medios locales identificaron al favorito de Fox por su nombre completo durante ese mismo periodo. Ninguno de los dos trabajos mencionó su cercanía con los neonazis.

Luego del 29 de marzo, Gray desapareció de los medios por casi un mes. Sólo reapareció tras haber sido herido en combate el 27 de abril, cuando fue entrevistado por Coffee or Die (café o muere), la revista de la Compañía de Café Rifle Negro, popular entre los agentes de seguridad y personal militar de derecha. Gray le dijo al corresponsal de la revista, Nolan Peterson, “estábamos preparados para que un tanque apareciera por la carretera cuando nos dio la artillería. Me protegió una pared de concreto, pero luego me cayó encima”.

Fotos publicadas por Nolan Peterson (@nolanwpeterson) en su cuenta de Twitter

A las 14:35 de hoy (27 de abril de 2022), dos “voluntarios” estadounidenses de las fuerzas armadas de Ucrania resultaron heridos por fuego de artillería cerca de Orikhiv. Manus McCaffrey y Paul Grey. Ambos son veteranos del ejército estadounidense. Los dos trabajaron juntos como equipo apuntando a los tanques rusos con jabalinas. McCaffrey sufrió heridas de metralla en la cara, la cabeza y el torso. Un muro de hormigón cayó sobre Gray, hiriendo su pie. Ambos hombres están en el hospital. Gray me dijo: “Estábamos listos para que viniera un tanque por el camino cuando la artillería nos golpeó. Un muro de hormigón me protegió pero luego me cayó encima. Manus recibió el golpe más duro y la metralla. Fuimos los siguientes juntos en todo este despliegue. Cada minuto”. Agregó Gray sobre McCaffrey: “es un gran peleador”. Nolan Peterson (@nolanwpeterson) April 27, 2022

Fotos que Gray le proveyó a la publicación lo muestran a él y a McCaffery posando en Ucrania con dos insignias reveladoras en sus uniformes. En una parecía representar a la organización ultranacionalista Sector Derecho, sin embargo, la espada que típicamente aparece en el emblema del grupo fue sustituida por un casco estilo gladiador. La otra insignia tenía un fasce (símbolo del fascismo italiano) literal.

Forbes también reportó sobre Gray y McCaffery siendo heridos en Ucrania, pero, como Coffee or Die, dejaron sin señalar sus afiliaciones neonazis.

Alrededor de 19 días después de ser herido, Fox se puso al día de nuevo con Gray. El canal no señaló nada sobre la historia neonazi del voluntario internacional, pero, por primera vez, lo citan por su nombre completo en dos segmentos que salieron al aire. Una pieza de Fox realzaba el arma de preferencia de Gray: el Javelin antitanque, enseñándolo posando junto a un tanque ruso que supuestamente destruyó. “Baja confirmada”, declaró un Gray autosatisfecho.

Gray le dijo al canal televisivo que estaba planeando volver al campo de batalla tan pronto se recuperase.

Condiciones perfectas para el fascismo

Cuando Paul Gray se alistó en la Legión Nacional de Georgia, se unió a miles de voluntarios extranjeros ansiosos por pelear contra los rusos en el campo de batalla ucraniano. El líder de la Legión, el señor de la guerra Mamuka Mamulashvili, un ex luchador de MMA que comparte el entusiasmo de Gray por el combate mano a mano. Ahora librando su quinta guerra contra la Federación Rusa, Mamulashvili, se dice según consta que fue enviado a Ucrania gracias a la insistencia del ex presidente georgiano, ahora preso, y activo de los Estados Unidos de hace mucho tiempo, Mikhail Saakashvili.

Como lo reportó The Grayzone, congresistas en comités claves de política exterior fueron anfitriones de Mamulashvili en sus oficinas en el Capitolio en Washington. Mientras tanto, nacionalistas ucranianos-estadounidenses han recaudado fondos para su legión en las calles de la ciudad de Nueva York.

Gray ahora se une a la creciente lista de veteranos de la Legión con historial extremista. La lista incluye a Joachim Furholm, un activista fascista noruego que estuvo brevemente encarcelado luego de intentar robar un banco en su país natal.

Luego de inscribirse en la Legión, Furholm realizó varios intentos para reclutar neonazis de los Estados Unidos en sus filas para el Batallón Azov, que ha establecido alojamiento para él cerca de Kiev así como “instalaciones de entrenamiento para los voluntarios extranjeros que intentó reclutar”.

“Es como una placa de Petri para el fascismo. Son las condiciones perfectas”, dijo de Ucrania en una entrevista para un podcast. Refiriéndose al Azov, manifestó que “ellos tienen serias intenciones de ayudar al resto de Europa a retomar las tierras que legítimamente le corresponden”.

Furholm apeló a sus escuchas para que lo contactaran a través de Instagram. Cuando un joven de Nuevo México lo contactó, el noruego lo urgió a unirse a la lucha en Ucrania: “Vente para acá, muchacho, aquí te esperan un fusil y una cerveza”.

Las apariciones en medios de Furholm no se limitaron a podcast neonazis marginales. Luego de dar un discurso en un mitin de Azov en 2018, fue entrevistado por Radio Europa Libre/Radio Libertad, del gobierno de los Estados Unidos.

Baja deshonrosa por asesino

Existe otro veterano de la Legión cuyas hazañas violentas lo hicieron aún más notorio que el propio Furholm. Se trata del veterano estadounidense Craig Lang.

Lang es un veterano de Irak y Afganistán que fue herido en el segundo teatro de operaciones mencionado. Al regresar a casa para recibir atención médica, cayó en una disputa amarga con su esposa embarazada, que se vengó de él enviándole videos de ella teniendo relaciones sexuales con otros hombres. Lang rápidamente reunió chaleco antibalas, lentes de visión nocturna y dos fusiles de asalto, abandonó su base en Texas y manejó directo al estado de Carolina del Norte, donde vivía su esposa.

Ahí rodeó el condominio donde ella vivía con minas terrestres e intentó asesinarla. El intento fallido de asesinato de Lang le granjeó una baja deshonrosa y una sentencia de prisión que fue reducida a una breve temporada de unos cuantos meses en la cárcel sobre la base de que el ejército estaba al tanto de su historial de salud mental.

Tras su liberación, Lang continuó entrando y saliendo de prisión antes de gravitar hacia Ucrania, donde se conectó con su colega veterano del ejército Alex Zwiefelhofere. Ambos se unieron a la organización ultranacionalista Sector Derecho en 2015, mientras que se dice que Lang reclutó a docenas de combatientes occidentales.

Craig Lang posa frente a la misma pared decorada donde lo hizo Paul Gray. Foto publicada por Radio Europa Libre

Para 2016, Lang estaba luchando junto a la Legión Nacional de Georgia en la región oriental del Donbass, y dando entrevistas a nombre de su unidad.

Mientras que estaba en el frente en 2017, Lang y seis otros estadounidenses comenzaron a ser investigados por el Departamento de Justicia y el FBI, ya que se creía que habían “cometido o participado en tortura, trato cruel o inhumano o asesinato de personas que no hacían parte (o dejaron de hacer) parte activa en las hostilidades y/o les infringieron daños corporales severos”.

Documentos filtrados de la División Criminal de la Oficina de Relaciones Internacionales del Departamento de Justicia alegan que Lang y otros sospechosos “presuntamente tomaron como prisioneros a no-combatientes, los redujeron a puñetazos, los patearon, los apalearon con medias llenas de piedras, y los ahogaron”. Lang, que se dice que fue el “instigador principal” de la tortura, “podría haber incluso matado a alguno de ellos para después enterrar sus restos en tumbas sin identificar”.

Según las filtraciones, un estadounidense bajo las órdenes de Lang le enseñó a los investigadores del FBI un video del veterano de guerra neonazi golpeando, torturando y eventualmente asesinando a un local. En otro video, según quienes publican las filtraciones, se ve a Lang golpeando y ahogando a una muchacha luego de que un colega combatiente le inyectara adrenalina para que no perdiera la conciencia mientras estaba siendo ahogada. Se presume que Lang llevó a cabo estos crímenes siendo miembro del Sector Derecho.

Del Donbass a África y Venezuela

Mientras se hacía eterna la guerra de baja intensidad en la región del Donbass, Lang y Zwiefelhofere según consta se “aburrieron de la monotonía de la guerra de trincheras”. En una búsqueda desesperada de acción de combate de alta intensidad, el par viajó a África, supuestamente para combatir contra al-Shaabab, la milicia yijadista somalí, pero fueron rápidamente deportados por las autoridades kenianas.

De Vuelta en Estados Unidos, el dúo decidió que querían viajar a Venezuela para derrocar a su gobierno socialista y “matar comunistas”. Para financiar su expedición y asegurar armas y municiones, el par publicó publicidad diciendo que vendían armas. Cuando una pareja en el estado de Florida respondió al anuncio, viajaron al estado sureño y los asesinaron, robándoles 3 mil dólares, según una segunda formulación de cargos del Departamento de Justicia.

No está claro cómo Lang se las arregló para salir de Estados Unidos luego de perpetrar un supuesto asesinato, como tampoco lo está la razón por la cual no fue inmediatamente detenido para ser interrogado por el FBI en conexión con la investigación del Buró sobre crímenes de guerra en el Donbass. De alguna manera, el criminal solicitado fue capaz de moverse por el canal subterráneo de los Estados Unidos a Colombia, y luego de nuevo a Ucrania.

Varios meses después de los asesinatos, Lang llegó a Cúcuta, Colombia, una ciudad en la frontera con Venezuela que ha servido como base de operaciones de desestabilización contra el gobierno de Caracas. Ahí, se unió a una banda de insurgentes que buscaban atacar al ejército venezolano. De alguna manera, Lang pudo escapar de la justicia al regresar a Ucrania.

A pesar de ser solicitado para extradición a los Estados Unidos, Dmytro Morhun, el abogado de Lang, le dijo a “Politico” que su cliente parecía haber retornado al campo de batalla. Al reportar sobre la membresía de Lang a una innombrada “brigada de voluntarios”, “Politico” señaló que había vuelto a emerger en redes sociales con una nueva cuenta Twitter con una foto suya “vistiendo un uniforme del ejército ucraniano y presumiendo un arma antitanque”.

Descubierto por quien escribe este trabajo, la cuenta Twitter de Lang ofrece una pista poderosa sobre su pertenencia al Sector Derecho, la antigua banda callejeara ahora asimilada al ejército ucraniano. Esta fue la misma unidad a la que Lang pertenecía cuando presuntamente torturó hasta la muerte a una mujer.

Mientras que en algún momento se trató de un tema candente, la saga alarmante de Craig Lang convenientemente desapareció del radar de los medios luego de la invasión rusa a Ucrania, a finales de febrero. La nota de Politico del 24 de mayo contenía sus primeras menciones en los medios en meses, con su nombre apareciendo bastante adentrado en el artículo.

Por su lado, Paul Gray continúa recibiendo una cobertura mediática relumbrante a pesar de que se hayan expuesto sus vínculos a organizaciones neonazis. Mientras tanto, los treinta estadounidenses que presuntamente combaten junto a él permanecen sin ser identificados.

Como lo ha reconocido en privado el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), es probable que extremistas como Gray y sus compatriotas dentro de poco regresen al frente doméstico, trayendo consigo una nutrida cantidad de tácticas de combate y nuevas conexiones con una red internacional de militantes fascistas y criminales de guerra. Lo que venga después de eso, nadie lo sabe.

(*) Alex Rubinstein es un periodista independiente que publica en Substack. Publicado originalmente en inglés el 31 de mayo, la traducción para The Grayzone y Misión Verdad fue realizada por Diego Sequera.

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